Portland castiga a Pato O’Ward en un fin de semana cuesta arriba

Pato O’Ward llegó al Gran Premio de Portland con la intención de recuperar el impulso que Arrow McLaren había mostrado antes del descanso de la IndyCar, pero nada salió como esperaba. El mexicano tuvo problemas desde la primera práctica, quedó eliminado en la ronda inicial de la clasificación y terminó undécimo después de arrancar desde la posición 17. Una carrera de resistencia y recuperación que apenas le permitió rescatar 19 puntos.
Las dificultades comenzaron desde el viernes. O’Ward cometió un error al entrar a la primera curva, golpeó el muro interior con el neumático delantero derecho y sufrió un trompo. El contacto obligó a Arrow McLaren a reparar el auto número 5 y redujo el tiempo disponible para trabajar en la configuración. En un circuito donde cada vuelta de preparación resulta fundamental, el accidente condicionó el resto del fin de semana.
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La situación no mejoró durante la clasificación. Arrow McLaren decidió utilizar un solo juego de neumáticos alternos en la primera ronda porque esperaba que el tiempo de Pato fuera suficiente para avanzar. La apuesta falló. El mexicano quedó fuera con el decimoséptimo mejor registro y obtuvo su peor posición de salida de la temporada.
El resultado tampoco respondió a un problema aislado. Nolan Siegel clasificó decimosexto y Christian Lundgaard tuvo que arrancar desde el último lugar después de sufrir inconvenientes técnicos. Los tres autos del equipo quedaron lejos de las posiciones principales y afrontaron una carrera en la que cualquier recuperación dependía de la estrategia, el cuidado de los neumáticos y los posibles periodos de bandera amarilla.
O’Ward superó sin daños la complicada primera vuelta y comenzó una carrera paciente desde la parte trasera del grupo. Portland ofrece oportunidades de rebase, pero también castiga cualquier intento precipitado, en especial dentro de la primera chicana. Pato evitó errores, mantuvo el auto en pista y trató de avanzar a través de sus tres paradas en boxes.
El mexicano completó las 110 vueltas y recuperó seis posiciones. Sin embargo, nunca tuvo el ritmo necesario para acercarse a los pilotos que peleaban por los primeros lugares. Cruzó la meta en la undécima posición, poco más de 33 segundos después del ganador, y se quedó a un puesto de entrar al grupo de los diez mejores.
La carrera tuvo una historia muy distinta en la punta. Felix Rosenqvist defendió la primera posición durante el arranque, con Álex Palou detrás. El español comenzó con neumáticos primarios y perdió el segundo lugar ante Marcus Ericsson en la cuarta vuelta, pero Chip Ganassi modificó su estrategia después de la primera bandera amarilla.
Ericsson y Kyle Kirkwood entraron a boxes en la vuelta 25, Rosenqvist hizo su parada en la 32 y Palou esperó hasta el giro siguiente. Esa decisión permitió que el campeón superara a sus rivales mediante un cambio de neumáticos más tardío y una vuelta de entrada con gran ritmo. Palou regresó a la pista como líder virtual y tomó el control definitivo cuando los pilotos con estrategias diferentes completaron sus detenciones.
Con neumáticos alternos y pista libre, Palou construyó una ventaja que administró hasta la bandera a cuadros. El español lideró 60 vueltas y consiguió su sexta victoria de la temporada con una diferencia de 4.1167 segundos sobre Rosenqvist.
