Tres razones que ayudaron a México a dominar los Centroamericanos

México cerró la edición centenaria de los Juegos Centroamericanos con buenas noticias: primer lugar del medallero, récord histórico de metales y un ánimo que contagia el futuro, según las optimistas declaraciones en redes sociales de Rommel Pacheco: “¡Nuevo récord para México!"
La delegación nacional llegó a 167 medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, superando la histórica cosecha de 145 oros obtenida en San Salvador 2023. Un resultado que confirma el crecimiento del deporte mexicano y el extraordinario nivel de nuestras y nuestros atletas”.
Las palabras del director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte parecen estar irrefutablemente respaldadas por los números: 407 medallas, 167 de oro; 125 de plata y 115 de bronce. Sin embargo, Sports Illustrated considera tres razones que permiten analizar los históricos resultados de los Juegos.
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1. LA DEBACLE DEL DEPORTE CUBANO
Durante más de tres décadas, Cuba fue el número uno en el podio de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Sus delegaciones dominaron el medallero en ocho ediciones consecutivas, entre 1970 y 1998.
En los Juegos de Ponce 1993, sus atletas lograron una cifra que luce inalcanzable: 227 medallas de oro. Aquella vez, México solo ganó 66, ni siquiera una por cada tres que ganaban los cubanos.
Sin embargo, el inicio del siglo comenzó, poco a poco, con la caída del sistema deportivo que dominó la región. Cuba no asistió a San Salvador 2002 por “problemas de seguridad”. Cuando volvió en 2006 quedó de nuevo en primer lugar con 138 oros, casi 100 menos que en Ponce 93. Los Juegos de 2010 marcaron un nuevo boicot cubano y Veracruz 2014 fue la última vez que dominaron el medallero, con 123 oros.
A partir de entonces, México se convirtió en el protagonista de los Juegos. Mientras el deporte cubano se asfixiaba con la crisis económica de la isla, México, en sentido inverso, sumaba más medallas.
Los Juegos de 2026 son el máximo ejemplo del nuevo orden deportivo regional. Mientras los mexicanos ganaron 167 oros, un récord histórico, los cubanos solo pudieron sumar 51.
No cabe duda: México es el país que mejor ha aprovechado el hueco que dejó el deporte cubano.
2. GRANDES NOMBRES QUE PASARON LISTA
México aterrizó en Santo Domingo con un selecto grupo de atletas para enfrentar la primera escala del ciclo olímpico. Subrayados en la lista de élite estaban sus medallistas olímpicos y mundiales. La gran mayoría escuchó en lo más alto del podio el himno nacional.
Osmar Olvera (tres oros) fue el buque insignia en la fosa de clavados, donde México ganó los nueve oros que estaban disponibles. Además de Osmar, los “veteranos” Juan Celaya y Randall Willars se mezclaron con una ola joven (encabezada por Rut Paez y Zyanya Parra) para consolidar el dominio mexicano de los trampolines y la plataforma.
En el tiro con arco aparecieron los rostros recientes de un deporte que cada vez acumula más éxitos: Alejandra Valencia, Ángela Ruiz y Ana Paula Vázquez, medallistas de bronce en 2024, sumaron para el medallero mexicano en Santo Domingo.
Después, muchos nombres que llevan años en los encabezados del deporte nacional: Kenia Lechuga, en remo; Uziel Muñoz y Eric Portillo, medallistas mundiales de atletismo que hicieron válidos sus pronósticos.
Relevantes desempeños en gimnasia rítmica y natación. Sudor, esfuerzo y grandes resultados en las pruebas de resistencia e incontables rostros de atletas que empujaron el récord de medallas.
3. LAS DISCIPLINAS NO OLÍMPICAS, UNA FORTALEZA
Muchos podios, pocas esperanzas a futuro. Desde hace años, la organización de Centro Caribe Sports ha incluido el esquí acuático, el boliche, el patinaje de velocidad, el squash y el raquetbol, disciplinas que están fuera del programa olímpico. Para esta edición fue más allá: intentó rejuvenecer los juegos con la inclusión de los eSports.
Estas disciplinas fueron fundamentales para que México completara su récord histórico de medallas. En el esquí acuático, los representantes nacionales ganaron tres oros: dos en las pruebas de wakeboard, con Natasha Landsmanas y Pablo Monroy y uno más en el tricks varonil.
Lejos de las olas, México también marcó fortalezas con dos oros en boliche y cinco medallas (dos doradas) en squash.
Sin embargo, el principal diferencial lo logró en raquetbol. El deporte que durante muchos años llevó el nombre y el apellido de Paola Longoria obtuvo seis medallas de oro, encabezadas por la nueva figura del deporte: Alexandra Herrera. También fue protagonista el nombre de Rodrigo Montoya. Los mexicanos barrieron en individual, dobles y equipos de ambas categorías.
Así se acumularon los metales. La mala noticia es que estos deportes, fuera del ciclo olímpico, no llegarán a Los Ángeles 2026.
