Ganadores, perdedores e incógnitas de offseason de la MLB

¿Quién sale del invierno en mejor posición de la que tenía en 2025? Aquí un repaso a lo que ha sucedido en el offseason de las Grandes Ligas.
Shohei Ohtani y los Dodgers, de los ganadores en el offseason de la MLB.
Shohei Ohtani y los Dodgers, de los ganadores en el offseason de la MLB. / Brandon Sloter/Getty Images

El spring training por fin está aquí tras un receso largo y muy activo.

Si miramos los últimos meses en perspectiva, el panorama de la MLB cambió de forma significativa. Varios equipos dieron un salto notable, otros perdieron terreno y algunos más simplemente se mantuvieron a flote. Así es como se acomodan las cosas desde nuestra óptica.

Te puede interesar: Caballos negros de la pretemporada para cada gran carrera por premios MLB 2026

Ganadores

Los Angeles Dodgers

Es cierto, puede que estén “rompiendo” el béisbol, pero los Dodgers siguen ganando.

Después de conquistar títulos consecutivos de la World Series, L.A. no se conformó. Al contrario, encontró la manera de mejorar todavía más su roster y, de paso, encender la molestia (y la envidia) de las aficiones rivales.

Los Dodgers invirtieron 326.7 millones de dólares en agentes libres este invierno, gran parte de esa cifra destinada a dos movimientos bomba que atendieron sus mayores necesidades. L.A. necesitaba un nuevo jardinero de esquina tras el desastre que fue la campaña 2025 de Michael Conforto, y su bullpen, vulnerable, pintaba como un talón de Aquiles luego de que Tanner Scott no justificara el contrato de cuatro años y 72 millones que firmó el invierno pasado.

¿La respuesta? Contratar al mejor outfielder y al mejor cerrador disponibles.

L.A. le dio a Kyle Tucker un contrato de cuatro años y 240 millones de dólares, además de desembolsar 69 millones por tres temporadas para atraer a Edwin Díaz desde los New York Mets. El promedio anual de 60 millones para Tucker es el segundo más alto en la historia de la MLB, solo detrás de los 70 millones que percibe su nuevo compañero Shohei Ohtani. En el caso de Díaz, su nuevo AAV de 23 millones es el más alto jamás otorgado a un relevista, superando los 20.4 millones que él mismo había establecido en su anterior acuerdo con New York.

Los Dodgers ya tenían el mejor roster de la liga en 2025. Este invierno lo hicieron aún más temible.

Tarik Skubal

Toma eso, Tigers.

Detroit llevó al dos veces vigente ganador del Cy Young de la Liga Americana a arbitraje, ofreciéndole apenas 19 millones de dólares, mientras Skubal solicitaba una cifra récord de 32 millones. No cedió. Apostó por su talento y su historial. Y ganó.

Eso sí, el proceso pudo haber dañado de manera permanente su relación con la franquicia.

Skubal será agente libre al finalizar la temporada, y todo apunta a que no regresará a Detroit. Ambas partes parecen estar en galaxias distintas en cuanto a cifras contractuales. El zurdo de 29 años, que ha pasado toda su carrera con la organización, luce destinado a irse cuando termine el calendario (si no es que antes).

Para añadir sal a la herida, mientras discutían con Skubal por su salario, los Tigers firmaron a Framber Valdez por tres años y 115 millones de dólares, un promedio anual de 38.33 millones, muy por encima de lo que Detroit trató de evitar pagarle a su propio as.

Skubal cobrará 32 millones este año y luego entrará al mercado abierto, donde casi con seguridad firmará el contrato más grande para un pitcher en la historia de la MLB.

Chicago Cubs

Los Cubs sorprendieron este invierno al mandar una señal clara de que van con todo, aunque decidieron cortar la relación con Kyle Tucker tras la agresiva operación que hicieron por él el receso pasado.

Chicago gastó como no lo hacía en mucho tiempo y concretó movimientos para sumar a un veterano slugger probado y a un abridor de alto calibre, justo lo que le faltaba.

Alex Bregman llega con un contrato de cinco años y 175 millones de dólares, con cláusula completa de no cambio y sin opt-outs, para adueñarse de la tercera base en el futuro previsible. También reforzaron el bullpen con Phil Maton (14.5 millones) y Hunter Harvey (6 millones), una inversión considerable para apuntalar dos debilidades claras.

Quizá más importante aún, Chicago cerró un canje con los Miami Marlins para adquirir a Edward Cabrera. El derecho de 27 años posee material de as y viene de su mejor campaña completa. En 2025 registró marca de 8–7 con efectividad de 3.53, WHIP de 1.23 y 150 ponches contra 48 bases por bolas en 137 2/3 entradas. Su recta eléctrica puede alcanzar las tres cifras, complementada por un cambio de primer nivel y rompientes de alto spin.

Cabrera costó al principal prospecto del club, Owen Caissie, pero el nuevo abridor estará bajo control del equipo hasta 2028.

Fue un invierno grande en Chicago. El mensaje es claro: los Cubs quieren volver a octubre en 2026.

Bateadores de poder… y poco más

Ah, qué bien le fue este invierno a los sluggers en la agencia libre. Olvídense del atletismo puro: en este receso pagó ser un toletero grande, capaz de desaparecer la pelota y no hacer mucho más.

Pete Alonso apostó por sí mismo el invierno pasado, firmando un contrato corto con los New York Mets con opción de salida tras la temporada 2025. Le salió perfecto. A sus 31 años tuvo su mejor campaña en mucho tiempo: línea de .272/.347/.524, con 38 cuadrangulares, 126 impulsadas y un wRC+ de 141. A pesar de métricas defensivas risibles y una velocidad digna del internet por dial-up, los Baltimore Orioles le dieron cinco años y 155 millones de dólares para anclar el corazón de su lineup.

Algo similar ocurrió con Kyle Schwarber, quien firmó su mejor versión en año contractual. El toletero de 32 años bateó para .240 con porcentaje de embasado de .365 y estableció topes personales en jonrones (56), impulsadas (132), slugging (.563), wRC+ (152) y fWAR (4.9). Es un pelotero que idealmente no debería ponerse un guante, pero su poder es incuestionable. Los Philadelphia Phillies no tuvieron problema con eso y lo retuvieron por cinco años y 150 millones.

La conclusión es clara: el poder paga.

Dylan Cease

Cease llegó al mercado como el pitcher agente libre con el mejor “stuff”, y terminó cobrando como tal. El contrato de siete años y 210 millones que recibió de los Toronto Blue Jays es el quinto más grande otorgado a un lanzador en la historia. Todo esto después de una temporada decepcionante con los San Diego Padres.

En 2024, Cease registró marca de 14–11 con efectividad de 3.47, WHIP de 1.07 y 224 ponches contra 65 bases por bolas en 189 1/3 entradas. Incluso lanzó un no-hitter y terminó cuarto en la votación del Cy Young de la Nacional. Pero en 2025 dio un paso atrás: 8–12, 4.55 de ERA, 1.33 de WHIP y 215 ponches frente a 71 boletos en 168 innings. Su tasa de ponches siguió siendo alta, pero aumentaron los boletos y el contacto fuerte en su contra. No fue precisamente la mejor carta de presentación rumbo a la agencia libre.

Aun así, el derecho de 30 años consiguió el contrato que buscaba. Toronto apuesta por su talento puro: recta con la sexta mayor velocidad promedio entre abridores (97.1 mph) y un slider devastador que, cuando está fino, es imbateable. En este caso, el talento se impuso sobre la producción. Para Cease, eso es una victoria enorme.

Incógnitas

New York Mets

Los Mets lucirán muy distintos en 2026, y no termino de saber qué pensar al respecto. El lineup seguirá contando con Francisco Lindor y Juan Soto, pero New York movió muchas piezas tras quedarse sorpresivamente fuera de los playoffs.

Se fueron Alonso, Díaz, Brandon Nimmo, Jeff McNeil, Luisangel Acuña y Starling Marte. Buscando mejorar una defensa discreta, adquirieron vía cambio a Marcus Semien y Luis Robert Jr., y reforzaron el tope de la rotación con Freddy Peralta. Además, invirtieron 239 millones en Bo Bichette, Devin Williams, Jorge Polanco y Luke Weaver.

En papel, Bichette fortalece el lineup y Williams y Weaver deberían apuntalar el bullpen. Pero la sensación es que las pérdidas pesan tanto —o más— que las incorporaciones.

¿Encajarán todas estas piezas para formar un mejor equipo? Es difícil saberlo ahora. La respuesta podría llegar en cuestión de semanas.

Framber Valdez

Valdez llegó a la agencia libre como uno de los mejores pitchers disponibles, pero permaneció sin firmar hasta el 10 de febrero, cuando los Detroit Tigers le otorgaron el ya mencionado contrato de tres años y 115 millones. Es un acuerdo de alto promedio anual, pero no el pacto multianual que el zurdo de 32 años probablemente esperaba. De hecho, seguramente aspiraba a algo cercano a lo que obtuvo Cease.

En 2025 fue sólido con los Houston Astros, aunque no tuvo el año ideal rumbo al mercado. Terminó 13–11 con 3.66 de ERA, 1.24 de WHIP y 187 ponches contra 68 boletos en 192 entradas. En 2024 había estado mejor (15–7, 2.91), y parte del retroceso se explicó porque su sinker fue castigado con mayor frecuencia el año pasado (xBA de .304 y xSLG de .457).

Ahora se reencontrará con su exmanager A.J. Hinch y formará, junto a Skubal, una dupla potente en la cima de la rotación. Pero el dos veces All-Star llega bajo enorme presión: firmó un contrato millonario mientras la franquicia regateaba con Skubal. Puede ser un ajuste perfecto… o un desastre en potencia.

Toronto Blue Jays

Los Blue Jays vienen de quedarse a dos outs de ganar su primera Serie Mundial desde 1993, y eso claramente impulsó a la franquicia a seguir persiguiendo la gloria. Toronto lideró a MLB en gasto en la agencia libre este invierno, destinando 336 millones de dólares a cuatro nuevos contratos, además de que Shane Bieber ejerció su opción de 16 millones para 2026.

Como ya mencionamos, Dylan Cease recibió 210 millones; el antesalista japonés Kazuma Okamoto firmó por cuatro años y 60 millones; Tyler Rogers obtuvo 36 millones por tres temporadas y Cody Ponce pactó por 30 millones en tres años. También sumaron vía cambio a Jesús Sánchez.

Con tanto dinero invertido, hubo salidas importantes: Bo Bichette se fue a los New York Mets en la agencia libre; Chris Bassitt firmó con los Baltimore Orioles; y también partieron Seranthony Domínguez e Isiah Kiner-Falefa.

En el papel, los Blue Jays deberían ser mejores. Pero perder a Bichette se siente como un golpe fuerte. Estaba en la organización desde 2016, cuando Toronto lo seleccionó en segunda ronda del draft. Tenía aura de jugador franquicia, de líder silencioso en el clubhouse. Ahora está en otro lado, por un contrato que probablemente Toronto pudo haber igualado. ¿Cómo impactará su ausencia en el vestidor? Pronto lo sabremos.

San Diego Padres

Los Padres fueron inusualmente discretos este invierno, aunque sí realizaron un movimiento clave. Retener a Michael King por tres años y 75 millones ayuda a una rotación que sigue en construcción. También añadieron al infielder coreano Sung-Mun Song y al bateador derecho Miguel Andújar, especialista en castigar a los zurdos.

Más allá de eso, San Diego se movió en los márgenes mientras aparecía constantemente vinculado a posibles cambios de alto perfil. Además, contrató como manager a Craig Stammen, una apuesta fuerte por una figura muy respetada pero sin experiencia previa como dirigente.

Y hay un detalle mayor: la franquicia está en venta. Se reporta un enorme interés y se espera que alcance el precio más alto en la historia de MLB. Eso podría haber moderado al gerente general A.J. Preller, ya que el equipo aún necesita piezas rumbo al Spring Training. La salida de Cease dejó un hueco en la rotación y al lineup todavía le falta pegada.

Lo que ocurra en las próximas semanas —tanto en el roster como en el proceso de venta— definirá si San Diego ganó o perdió este receso.

Perdedores

New York Yankees

Los Yankees cayeron ante los Blue Jays en cuatro juegos en la ALDS el otoño pasado y decidieron… no cambiar demasiado. No perdieron gran cosa, pero tampoco mejoraron de forma sustancial un roster que lució estancado por largos tramos en 2025.

El contrato de cinco años y 162.5 millones para Cody Bellinger fue su único gran movimiento. Peor aún, la decisión de extender una oferta calificada a Trent Grisham —con la esperanza de que la rechazara y así obtener una selección compensatoria— se les vino encima cuando el jardinero aceptó el acuerdo por un año y 22 millones.

New York también renovó a Paul Goldschmidt, Amed Rosario, Paul Blackburn y Ryan Yarbrough, además de adquirir a Ryan Weathers. Pero fueron meses tranquilos. Las salidas más notables fueron Devin Williams y Luke Weaver, ambos rumbo a Queens.

Ojo, los Yankees siguen teniendo un roster fuerte y competitivo en la Liga Americana. Esperan recuperar a Gerrit Cole a mitad de temporada tras su cirugía Tommy John. Si la rotación se mantiene sana, estarán en la pelea del Este de la Americana. Pero considerando el talento disponible este invierno, sorprendió verlos prácticamente al margen.

Estrellas japonesas

Cuatro figuras japonesas llegaron al invierno buscando contratos grandes en MLB tras ser posteadas por sus equipos. Uno de ellos, el pitcher Kona Takahashi, regresó a Japón sin firmar. Los otros tres pactaron por menos dinero del esperado.

Había división de opiniones, pero el infielder de esquina Munetaka Murakami era considerado generalmente el mejor talento disponible. Un bateador de poder descomunal: conectó 56 jonrones en 2022 y suma 246 en ocho temporadas en la NPB. En 69 juegos en 2025 registró OPS de 1.051 con 22 cuadrangulares, aunque mostró problemas ante la alta velocidad y una tasa elevada de ponches. Eso pudo ahuyentar pretendientes, pues terminó firmando dos años y 34 millones con los Chicago White Sox, muy por debajo de lo proyectado.

Otro jugador de esquina, Okamoto, acumuló 248 jonrones en 11 campañas en Japón y tuvo OPS de .992 en 2025, pero solo obtuvo 60 millones por cuatro años con Toronto. El derecho Tatsuya Imai, con efectividad de por vida de 3.15 en ocho temporadas en la NPB, también quedó lejos de un megacontrato y se conformó con 54 millones por tres años.

Este invierno, los equipos fueron mucho más cautelosos al invertir en talento japonés. Un cambio notable respecto a años anteriores.

Milwaukee Brewers

A estas alturas, todo el mundo entiende la lógica de los Brewers: no van a gastar dinero, ni siquiera para retener a sus propias estrellas. Esa estrategia no les ha pasado factura recientemente —han llegado a playoffs en tres temporadas consecutivas y sumaron 97 victorias en 2026, la mejor marca de MLB—. Pero en algún punto, ese modelo suele cobrar factura.

Este invierno, Milwaukee traspasó al inminente agente libre Freddy Peralta a los New York Mets a cambio de los prospectos Jett Williams y Brandon Sproat, en línea con un patrón que ya lleva años. También adquirieron al abridor Kyle Harrison y al infielder David Hamilton desde los Boston Red Sox a cambio de Caleb Durbin, Andruw Monasterio y Anthony Seigler.

Pero más allá de eso, el club apenas destinó 5.25 millones de dólares en agentes libres de Grandes Ligas, la cifra más baja de toda la liga. Brandon Woodruff también regresó tras aceptar la oferta calificada del equipo, pero no hubo incorporaciones realmente notables al roster.

Milwaukee es una organización sólida que hace muchas cosas bien. Sin embargo, tarde o temprano tendrá que invertir en su equipo de Grandes Ligas si quiere competir seriamente por campeonatos.

La temporada 2027

Este receso invernal dejó contratos descomunales y movimientos de roster fascinantes. Pero todo ese gasto de las franquicias de gran mercado podría haber acercado al béisbol a un lockout después de la temporada 2026. Las desigualdades financieras inherentes a MLB deberán abordarse cuando el actual convenio colectivo expire en diciembre, y la próxima batalla promete ser áspera.

Cuando los Los Angeles Dodgers, recién coronados con dos Series Mundiales consecutivas, le dieron 240 millones por cuatro años a Kyle Tucker mientras ya operaban con una nómina escandalosamente por encima del umbral del impuesto de lujo, más de uno en la liga negó con la cabeza. Las ventajas estructurales que poseen los Dodgers —producto de su contrato televisivo y de un acuerdo favorable de reparto de ingresos alcanzado en 2012— les otorgan una superioridad significativa sobre la mayoría de los equipos.

Los “no privilegiados” del béisbol superan ampliamente a los “privilegiados” y, gracias a los Dodgers, incluso varios de estos últimos quieren cambios. Los dueños, como siempre, presionarán por un tope salarial y pondrán a Los Ángeles como ejemplo de lo que, según ellos, no funciona en el sistema actual. Los jugadores se negarán firmemente, porque un tope limitaría su poder de negociación y sus ingresos.

El punto muerto puede volverse realmente feo. Conviene prepararse para una larga disputa laboral.

Ya nos dirigíamos hacia una pelea dura. Lo que hicieron los Dodgers este invierno solo incrementó la probabilidad de que se pierdan juegos en 2027.

Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 16/02/2026, traducido al español para SI México.


Published |Modified
Ryan Phillips
RYAN PHILLIPS

Ryan Phillips is a senior writer on the Breaking and Trending News team at Sports Illustrated. He has worked in digital media since 2009, spending eight years at The Big Lead before joining SI in 2024. Phillips also co-hosts The Assembly Call Podcast about Indiana Hoosiers basketball and previously worked at Bleacher Report. He is a proud San Diego native and a graduate of Indiana University’s journalism program.