Los inmortales bajo el sol, las grandes leyendas de MLB en la Serie del Caribe

Willie Mays
Willie Mays llegó a la Serie del Caribe de 1955, con los Cangrejeros de Santurce —junto a Roberto Clemente y Don Zimmer— en la cúspide de su poder, después de haber en 9154 el MVP de la Liga Nacional y la Serie Mundial con los Gigantes de Nueva York.
Te puede interesar: REVISTA | El día que Willie Mays se apoderó del Caribe
Sin embargo, su inicio en Caracas fue inesperadamente gélido y falló en sus primeros 12 turnos al bate. La tensión se rompió en el juego contra los Navegantes del Magallanes, cuando Mays conectó un jonrón de dos carreras en la undécima entrada para dejar en el terreno al equipo venezolano .
Ese batazo transformó el torneo. Mays se encendió de tal manera que terminó con un promedio de .462, producto de una racha de 11 hits en sus últimos 13 turnos, liderando además el certamen en carreras impulsadas con nueve. La leyenda del Say Hey Kid llevó a los Cangrejeros de Santurce a ganar el torneo invernal.
Bob Gibson
Antes de ser el lanzador más intimidante de los Cardenales de San Luis, Bob Gibson forjó su carácter de hierro en las series internacionales del Caribe.
En 1961 lideró a los Industriales de Valencia al título de la Serie Interamericana (ahora Serie del Caribe) pero fue en 1962, con Santurce, cuando alcanzó la perfección. Gibson registró una marca de 5-0 en la postemporada, incluyendo una joya de dos hits y 14 ponches en la final de la liga puertorriqueña antes de dominar la serie internacional con dos victorias adicionales.
En la edición de 1962 de la Serie Interamericana, conectó un cuadrangular de tres carreras que fue decisivo para vencer a los Leones del Caracas.
Roberto Clemente
Roberto Clemente es el alma del beisbol caribeño, un jugador que participó en el torneo tanto en su etapa formativa como en la cumbre de su carrera. En 1955, cuando formó parte del legendario Dream Team de Santurce, Clemente fue una fuerza ofensiva constante al liderar el torneo en carreras anotadas con siete y registrar un porcentaje de slugging de .577.
Su presencia en los jardines, junto a Willie Mays, creó la alineación defensiva más potente que se haya visto en la historia de la competición .
