"We don’t need him": Ohtani volvió a Toronto como el villano perfecto para los fanáticos de los Blue Jays

Solo hacía falta que Shohei Ohtani pusiera un pie en la caja de bateo durante el Juego 1 de la Serie Mundial entre Blue Jays y Dodgers, para que el Rogers Centre entero se transformara en un coro que gritaba al unísono: We don’t need him, We don’t need him (no lo necesitamos).
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Con el marcador a favor 11 carreras a 4 y el sueño de conquistar el Clásico de Otoño más cercano que nunca, la ciudad encontró una manera de convertir una vieja herida en combustible emocional. Todos recordaron cuando hace dos años los Blue Jays estuvieron muy cerca —demasiado para olvidarse tan fácilmente de ello— de firmar a la estrella japonesa.
With Shohei Ohtani at the plate, the crowd in Toronto is chanting "WE DON'T NEED HIM" pic.twitter.com/35LtE9yd22
— FOX Sports: MLB (@MLBONFOX) October 25, 2025
Los abucheos por sí solos quizás habrían sido suficientes para marcar la distancia con el rival… pero cuando el mejor jugador del beisbol viste otro uniforme —y además es tan carismático, tan perfectamente imposible de odiar— se vuelve necesario inventarse alguna forma de rebeldía emocional.
Hace no tanto, Canadá entera estaba del otro lado de esa historia. El seguimiento obsesivo de vuelos privados, las teorías conspirativas de aeropuerto, Dekopin —el perro de Ohtani— recibiendo regalos personalizados: todo apuntaba a que el fenómeno japonés estaba destinado a jugar bajo la CN Tower.
En diciembre de 2023, Ohtani viajó a Dunedin, Florida, para conocer el complejo de entrenamientos de los Blue Jays y reunirse con las figuras clave de la organización: el gerente general Ross Atkins, el manager John Schneider, el presidente Mark Shapiro y el propio Edward Rogers. La visita incluyó un recorrido por el clubhouse, donde lo esperaba un casillero con su nombre y una colección de jerseys, ropa y obsequios personalizados, pensados para que el japonés se imaginara vistiendo el azul de Toronto.
Sources: Shohei Ohtani is en route to Toronto today.
— Jon Morosi (@jonmorosi) December 8, 2023
A representative of his agency, CAA, would not comment when asked about Ohtani’s travel plans.
At this hour, Ohtani does not have a signed agreement with any @MLB team. @MLBNetwork
Lo que nadie vio venir fue el final de la visita. Antes de marcharse, Ohtani comenzó a guardar en bolsas todo lo que habían colocado en su casillero, y luego, caminó hacia la camioneta que lo esperaba afuera. Detrás de él, iba Dekopin —su perrito e inseparable compañero— trotaba luciendo la chaqueta canadiense para perros que los Blue Jays le habían regalado.
Unas semanas después, Ohtani anunció su firma con los Dodgers de Los Ángeles: 10 años y $700 millones de dólares. Fue, en ese entonces, el contrato más grande en la historia del beisbol de MLB. Y por si no fuera poco perder la ilusión de tener a Ohtani en la novena canadiense, los fanáticos de los Blue Jays ahora tienen que verlo como rival de su equipo en una Serie Mundial inédita.
John Schneider, quien tuvo que administrar las expectativas de un país entero, ha sabido navegar esa tormenta con buena cara. Unas horas antes del Juego 1 bromeó pidiéndole a Ohtani que devolviera la gorra y el chaleco que se llevó tras la reunión con el equipo. “En todo caso, simplemente díganle que queremos de vuelta la gorra de los Azulejos que se llevó después de nuestra reunión”, dijo Schneider a la prensa.
Shohei Ohtani didn’t understand the ‘We Don’t Need You’ chants, Dodgers manager Dave Roberts said, and is certainly accustomed to the boos in opposing ballparks
— Bob Nightengale (@BNightengale) October 25, 2025
Pero el equipo sabe que, una vez que se canta play ball, el juego va en serio y las bromas se quedan en el dugout. Nadie quiere despertar a un monstruo de ese tamaño.
Los jugadores también optaron por medir las palabras. George Springer, interrogado sobre el famoso We don’t need him, evitó pisar el campo minado. “Digo… se trata de Shohei Ohtani”, dijo. “Ese es uno de los mejores peloteros de la historia y aún le quedan 15 años por jugar. Es un talento increíble, pero esto es lo que somos como equipo. Esto es lo que tenemos”.
En el diamante, ni Vladimir Guerrero Jr. ni Ernie Clement quisieron avivar la hoguera. El respeto por Ohtani es demasiado grande en el mundo del beisbol como para usarlo como villano. Pero ambos entendieron lo que estaba pasando en las gradas.
“Esto sucede de diferentes maneras, formas y en todos los estadios. Lo vimos en la última serie en Seattle. Se escuchó, pero es difícil hablar de un jugador como ese, para ser sincero. Es especial. Me alegra que el jonrón que pegó haya llegado cuando llegó y tuviéramos un poco de margen. Pero me encanta que nuestros fanáticos sientan tanta pasión por nuestro equipo”, dijo Schneider después del juego, en el que, a pesar de la derrota de los Dodgers, Ohtani conectó un cuadrangular.
Shohei Ohtani hits his first career #WorldSeries home run! pic.twitter.com/hN5AYC2vlc
— MLB (@MLB) October 25, 2025
Toronto ganó el primer round en una Serie Mundial que ya huele a clásico moderno, el equipo canadiense dio un golpe que llevaba décadas esperando. Ohtani volverá a tener la pelota o el bate en sus manos, y tarde o temprano intentará demostrar una vez más que lo único que le importa es ganar.
La narrativa de la superestrella que se escapa tuvo un giro en la ciudad canadiense. Tras la partida de Ohtani, los Blue Jays hicieron una movida decisiva, firmando al primera base Vladimir Guerrero Jr. con un contrato histórico de extensión de 14 años y $500 millones, sin posibilidad de salirse del contrato.
El movimiento reafirmó el compromiso de la franquicia con su estrella interna. Vladdy, hijo de la leyenda de los Expos Vladimir Guerrero Jr, fue premiado como MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana y lideró al equipo a la Serie Mundial por primera vez desde 1993.
El final no fue el imaginado con la estrella japonesa, pero el futuro es brillante para los Azulejos. Y después de todo, quizás tengan razón, no necesitan a Ohtani.
