Mundial 2026 dejó a México derrama de 2,543 millones de dólares; fue menor a lo esperado

La Copa del Mundo de 2026 generó un impacto económico equivalente al 0.12% del Producto Interno Bruto (PIB), según un informe de la consultora Deloitte al final de la participación de México como anfitrión.
Aunque el torneo impulsó el turismo, el empleo y el consumo, la derrama fue 7% inferior a la estimada antes del certamen, principalmente por una menor llegada de visitantes, influida por el aumento en el precio de los boletos.
El torneo dejó en total en el país una derrama económica de 2,543 millones de dólares, una cifra importante para la economía nacional, aunque inferior a las proyecciones realizadas antes del torneo, según lo reveló el estudio de impacto económico elaborado por Deloitte.
El informe señala que la derrama fue 7% menor a la estimación previa al campeonato, un ajuste que se explica principalmente por la menor afluencia de turistas internacionales y nacionales respecto a lo esperado.
Durante los 39 días del torneo, el Mundial generó 101,255 empleos temporales, también por debajo de la previsión inicial, con una reducción cercana al 10%. En materia turística, México recibió 494 mil visitantes relacionados con la Copa del Mundo: 296 mil nacionales y 198 mil extranjeros, lejos de la expectativa original de 836 mil aficionados.
De acuerdo con Deloitte, uno de los factores que influyó en esta diferencia fue la implementación de precios dinámicos en la venta de boletos, esquema que elevó significativamente el costo de las entradas y desincentivó el viaje de una parte de los aficionados que inicialmente contemplaban asistir al torneo.
Pese a ello, el Mundial representó un importante impulso para diversos sectores de la economía. La gastronomía encabezó la lista con una derrama de 584 millones de dólares, seguida por el comercio minorista con 433 millones, el alojamiento con 328 millones, el transporte con 223 millones y el entretenimiento con 34 millones de dólares.
A nivel regional, la Ciudad de México concentró el mayor beneficio económico, con una derrama estimada en 548 millones de dólares, seguida por Jalisco, con 290 millones, y Nuevo León, con 270 millones, las tres sedes mexicanas del torneo.
Más allá de las cifras de turismo y consumo, el estudio destaca un cambio en el comportamiento de los aficionados. El Mundial consolidó nuevas formas de participación alrededor del evento mediante plataformas digitales, activaciones de marca, zonas para aficionados y experiencias de entretenimiento, ampliando el impacto económico más allá de los estadios y de los días de partido.
Aunque los resultados finales quedaron por debajo de las expectativas planteadas antes del torneo, Deloitte concluye que la Copa del Mundo reafirmó la capacidad de los grandes eventos deportivos para dinamizar la economía, generar empleo y transformar los hábitos de consumo, dejando un legado que trasciende los 104 partidos disputados en el Mundial 2026.
