Aparece el grito homofóbico tres veces en el México vs Chequia: ¿qué dice el protocolo de la FIFA?

Corría el minuto 10 del primer tiempo del partido entre México y Chequia cuando sonó por primera vez en lo que llevamos de la Copa del Mundo el conocido grito homofóbico que tanto ha buscado la Federación Mexicana de Futbol erradicar, pero, por más intentos, multas y protocolos, no encuentra la manera de terminar con él.
Tras una posible falta sobre Guillermo Martínez fue que cayó el primer grito de la noche, cuando el guardameta Matej Kovar despejó desde meta y el enojo de la grada se hizo presente. Pero no fue el único de la velada, pues en otras dos ocasiones, durante el primer tiempo, volvió a retumbar en el Estadio Ciudad de México.
Te puede interesar: Boletos del México vs. Chequia se devalúan hasta mil dólares en mercado secundario
¿QUÉ PASA SI SE ESCUCHA EL GRITO HOMOFÓBICO EN EL ESTADIO?
A pesar del esfuerzo por erradicarlo, la FIFA ya contaba con que el grito homofóbico se podía presentar, por lo que pidió a los fanáticos que se abstuvieran de realizarlo, pues, en caso de hacerlo, podrían ser expulsados del recinto, por lo que no podrían entrar a ningún otro partido del Mundial; el castigo podría ser tal que los implicados incluso podrían ser detenidos por las autoridades locales.
De acuerdo con la FIFA, cuando se escucha este grito, el árbitro principal debe llevar a cabo un protocolo de interrupción del partido y, en caso de continuar, puede llegar hasta la suspensión definitiva del mismo.
EL PROTOCOLO DE TRES PASOS
El protocolo indica que, después del primer grito homofóbico, se deberá detener el juego y emitir un mensaje por el sonido local en el que se pide al público que termine con las expresiones discriminatorias.
El segundo paso es volver a parar el encuentro y mandar a los jugadores al vestidor de manera temporal, con un aviso más por el sonido local, mientras que las personas responsables serían desalojadas del estadio.
El último y definitivo paso será dar por terminado el encuentro, lo que implicaría la pérdida de puntos o la posible descalificación del torneo.
Desde que se implementó este protocolo, ningún partido ha sido suspendido de manera definitiva, ni en partidos amistosos ni oficiales, pues siempre se ha llegado al segundo paso, en donde los futbolistas son enviados al vestidor o concentrados en el medio del campo. Sin embargo, por más que los gritos homofóbicos continúan en la grada, el tercer paso nunca ha llegado.
En cuanto a multas económicas, el Tribunal de Arbitraje Deportivo ha sancionado a la Federación Mexicana de Futbol con cifras que alcanzan los 3 millones de pesos, pero, aun así, no ha podido erradicarlo. El claro ejemplo es el partido de México contra Chequia, en el que, a pesar de haberse presentado en tres ocasiones, por lo que el juego pudo haber sido terminado, ni siquiera se detuvo para el primer paso del protocolo.
