Del debut de Suecia en Monterrey a una historia de amor en la Copa del Mundo

MONTERREY | La pasión por el futbol está desatada en Monterrey con su debut como sede en la Copa del Mundo, con el encuentro entre Suecia y Túnez. Pero esa pasión también se encuentra en los alrededores y en un ambiente que va más allá del balón.
En cada Mundial se cruzan banderas, idiomas y culturas que difícilmente coincidirían en otro lugar. Entre miles de aficionados que llegaron a Monterrey para acompañar a sus selecciones, también aparece una historia que comenzó hace 15 años al otro lado del océano, cuando una bailarina mexicana y un joven sueco descubrieron que la distancia podía ser mucho más corta de lo que marcaban los mapas.
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Dentro de las historias que trae el Mundial, el romanticismo no puede pasar de lado y así lo muestra Lorena y Adrián, una pareja de esposos (ella mexicana, él sueco) que comparten la pasión por el futbol y tienen una historia peculiar de cómo terminaron juntos, a pesar de que la distancia entre México y Suecia es de casi 10,000 kilómetros de separación.
A diferencia de las parejas actuales de nacionalidades o lugares distintos, que se conocen por chats, su amor nació de la forma más convencional, con un viaje de ella a Suecia, donde el flechazo se dio al instante.
“Yo bailo danza folklórica en Tijuana. Era un hobby. Uno de mis compañeros del grupo de danza folklórica me invitó a Suecia a hacer el show mexicano para un parque temático que está al sur de Suecia. Entonces fui un verano, en 2011, a hacer el show y mi ahora esposo trabajaba ahí en el parque”, cuenta Lorena.
“Ahí la vi bailando muy bonito. Me enamoré. Ahí después estuvimos dos años, ella yendo en el verano y yo visitando en invierno y teníamos una relación de larga distancia y después aplicamos para la papelería (documentación)para que Lorena emigrara a Suecia. Desde entonces vivimos un rato en Suecia, unos 2 años y medio y después nos mudamos a Ciudad de México por trabajo. Ahí vivimos 5 años y después regresamos a Suecia para vivir”, secunda Adrian con un perfecto español.
¿Cómo es el choque de cultura entre México y Suecia?
Lorena reconoce que el choque cultural no fue tan importante, sin embargo, Adrián recalca algunas de las costumbres latinoamericanas que son sumamente diferentes en Europa, especialmente en Suecia, como la cuestión del tiempo. Y lo explica con dos ejemplos muy claros.
“Recuerdo muy bien el cuestión de tiempo. Aquí se dicen como: ‘La fiesta empieza a las 5’, significa que tienes que llegar a las 8, algo así. En Suecia si es a las 5 y llegas 15 minutos tarde, pues ya es grosero. Es un caso extremo, pero realmente sí, me causaba conflictos.
- ¿Y el conflicto también te lo causa el “ahorita”?
“‘Ahorita’, pero en el trabajo, porque yo trabajaba con mexicanos y yo les pedí a mis colegas: “Por favor, ayúdame a hacer algo”, (y me decían) ‘ahorita lo hago’. Y ya tenía que preguntar y preguntar… ‘ahorita, yo pensaba que lo ibas a hacer de una vez’. Ahorita puede significar 5 minutos, 5 días, a lo mejor 5 semanas”, lo dice con aceptación, más que como queja.
La comida: México 1-0 Suecia
En el punto donde más están de acuerdo y sin un asomo de duda, es que la comida mexicana es muchísimo mejor que la sueca. Lorena así lo dice y Adrián lo confirma al señalar que su país natal no tiene nada con qué competirle a la gastronomía mexicana.
“La cocina mexicana es una de las mejores del mundo. Me encanta el mole, me encanta tamales, tacos, pozole. Hay mucha riqueza aquí en cuanto a comida. En Suecia es mucha papa y carne y no se compara”, explica Adrián.
Así, esta pareja rompió la barrera de la distancia y es un ejemplo de que el amor no conoce de fronteras ni temas migratorios. El amor es lo que sobresale en épocas mundialistas.
