El juego que cruzó al belga Amadou Onana con Senegal, su país de nacimiento

Nacido en Dakar, Senegal, Amadou Onana emigró a los 11 años junto a su numerosa familia, integrada por 14 personas, a Bélgica para encontrarse con su padre. Ahí comenzó una carrera futbolística que lo llevaría hasta la selección belga y que lo pondría de frente al país que lo vio nacer en el choque de dieciseisavos de final entre ambas escuadras.
El sueño de Onana desde pequeño era jugar fútbol, buscando siempre la manera de convencer a su madre para que le permitiera salir a la calle a jugar con sus amigos. El mediocampista llegó a Bruselas para vivir con su padre, pero fue poco el tiempo que se quedó en la ciudad, pues su andar futbolístico lo llevó a otros países, como Alemania e Inglaterra.
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“Al crecer donde yo crecí... la gente no tenía mucho. Los recuerdos más bonitos de mi infancia son jugar en la calle con mis amigos. Juntábamos dos piedras y las usábamos como porterías”, comentó el mediocampista al diario Marca.
UN HECHO QUE CAMBIARÍA SU VIDA
Ahí, junto a su padre, lo esperaba su hermanastra Melissa, quien se volvió una pieza fundamental en su vida y su carrera. Ella era quien lo llevaba a los entrenamientos en Bélgica, hasta que fue diagnosticada con cáncer, un acontecimiento que cambiaría la vida de Onana para siempre.
Y no porque la enfermedad cambiara su estilo de vida, sino porque fue lo que lo motivó a no rendirse en su intento de convertirse en futbolista profesional. Semanas después de que su hermana comenzara con las quimioterapias, recibió una llamada del Hoffenheim para unirse al equipo alemán. Aquel día fichó por su primer equipo profesional y, como él mismo ha contado, fue el momento en el que dejó de vivir con miedo.
Del Hoffenheim pasó al Hamburgo, pero tras solo tres años en Alemania, Onana debía emigrar una vez más para continuar con su carrera, ahora en Francia con el LOSC Lille. Su buen desempeño hizo que fuera convocado por primera vez con Bélgica, nacionalidad que ya tenía gracias al pasaporte que obtuvo tras los años vividos por su padre en el país, además de no haber recibido ninguna llamada para formar parte de la selección senegalesa.
SU EXPLOSIÓN EN INGLATERRA
Después de Qatar 2022, su nuevo destino fue la Premier League con el Everton, donde decidió utilizar el dorsal número 8 en honor a su deportista favorito, Kobe Bryant. Dos años más tarde fichó por el Aston Villa, en 2024, cuadro con el que ganó la Europa League la temporada pasada y donde tuvo participación durante la final, ahora portando el número 24, de nueva cuenta en honor al legendario basquetbolista estadounidense, cuya ética de trabajo admiraba.
Cuatro años después de Qatar 2022 llegó la convocatoria para la Copa del Mundo de 2026, torneo en el que, tras superar la fase de grupos, se midió con su país de nacimiento.
El destino los cruzó y Onana formó parte del partido en el que Bélgica eliminó al país de su madre y que le dio la vida, aunque no la futbolística, pues esa, como él mismo ha reconocido, se la debe al país que lo acogió.
