Erik Lira: "soy de los afortunados que me puedo poner la playera de México y defenderla a muerte"

El mediocampista de la Selección Mexicana habla para Sports Illustrated México sobre su carrera, el Cruz Azul y lo que significa jugar con el Tricolor.
Erik Lira se ha convertido en una pieza clave dentro de la Selección Mexicana.
Erik Lira se ha convertido en una pieza clave dentro de la Selección Mexicana. / Carl Recine/Getty Images

Si hay una palabra para definir a Erik Lira, esa es concentración. El mediocampista del Cruz Azul y de la Selección Mexicana, de trato amable y jovial, se nota centrado, calculando cada palabra y movimiento, como el metrónomo que marca los tiempos dentro del campo, cuando se encarga de cortar balones como medio de contención o siendo el líbero que rompe tras de los defensas.

En charla con Sports Illustrated México, Lira habla sobre sus inicios, cómo llegó a Primera División, su amor por Pumas y Cruz Azul y su presente con la Selección Mexicana, donde aprende mucho de su ídolo Rafael Márquez, además de trabajar con Javier Aguirre, a quien considera el indicado para guiar al Tri en el Mundial de 2026. 

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¿Cómo fue tu inicio en el futbol? ¿Cómo era ese Erik Lira de chiquillo que pateaba la pelota y soñaba con el futbol?

Recuerdo que siempre estaba con una pelota y con alguna playera de cualquier equipo, y si era un pantalón, todo roto porque me barría… En mi cabeza siempre siempre estuvo que iba a ser jugador profesional. Desde chiquito me acuerdo que mi papá me llevaba siempre al estadio, iba a ver a Pumas cada 15 días y era feliz, era un momento en el que disfrutaba mucho con mi papá, mi mamá.

A los 10 años me dicen papá que había una prueba en Pumas. Yo había ido a Cantera en anteriores veces a ver los entrenamientos, una firma con los jugadores, una foto. Fui el primer día a mi prueba y fue un sentido de pertenencia, de decir, quiero estar aquí mucho tiempo y voy a ser de los jugadores de Primera División.

¿Quién eran tus ídolos?

Me acuerdo mucho de Israel Castro, de Leandro Augusto, Gonzalo Pineda, me gustaba Verón, obviamente, el mismo Pikolín. De chico quería hacer todas las posiciones, era como que el que hacía un buen partido y yo quería hacer ese. Durante esa semana me sentía ese jugador. 

¿Cómo vive Erik Lira su proceso de jugador todo el día? 

Primero, el descanso es primordial. Me encanta estar leyendo, ver cosas que puedan dar  mejor una mejor versión, ya sea de cuidado, desde el descanso, la alimentación, siempre me gusta después de terminar un partido ver el resumen o mis acciones ese día o en la semana tengo una clase táctica que me ayuda a mejorar mi posicionamiento, mis perfiles, aspectos tácticos, técnicos. Tengo un nutricionista, un chef en casa, un psicólogo, un coach. Tengo un equipo bastante fuerte que es mi gente de confianza

¿Con quién creaste un lazo de amistad que aún mantienes?

Mi mejor amigo, desde que llegué el primer día a Pumas y llegamos juntos, Marco García; jugamos en Primera algunos partidos y hoy en día está en el Atlante. Tengo una relación bastante padre con él. Después, Pablo Bennevendo, también desde chiquito con él; sigue en Pumas y también un lazo familiar.

¿Cómo fue ese paso a Cruz Azul? Estabas en el club que desde chico te gustaba y luego cambiaste a Cruz Azul, que también es otro de los llamados cuatro grandes. ¿Cómo fue?

Con Pumas siempre estaré agradecido porque cumplí mi sueño ahí y fue mi casa durante mucho tiempo. Después, cuando supe que era Cruz Azul, era un reto para mí que no podía dejar pasar, era una oportunidad única; no dudé en en ningún momento, llegué a Cruz Azul con el convencimiento y la satisfacción de que iba a consolidarme, a ser alguien importante y que desde el día uno que llegué, sabía que tenía que levantar títulos con Cruz Azul, no tenía otra cosa en mi cabeza. 

¿Hay algo que recuerdes o te haya dejado marcado en tu paso a ser profesional?

En 2018, cuando me voy a Necaxa, me rompo ligeramente cruzado y fue como un parteaguas porque fue mi primera vez viviendo solo. Debuto en Copa MX y dos semanas después me rompo el ligamento cruzado. Fue estar solo allá (en Aguascalientes), mi familia no podía ir por trabajo y entonces eran llamadas donde tus papás tratan de animar y tú les dices que estás bien, pero sabes que no lo estás y que no tienes a alguien en el quién apoyarte. Y eso forja carácter, son ganas de salir adelante y en mi cabeza no estaba otra cosa más. Varios me apoyaron, el club, la directiva, los doctores, los fisioterapeutas, los compañeros; en ese entonces yo tenía hace 18 años, estaba en la sub 20 y los jugadores de Primera División siempre me ayudaban, me arropaban, iban por mí a mi casa, me daban ese apoyo y cariño que necesitaba en ese momento. Hoy me doy cuenta y fue algo muy bonito, tengo una cicatriz, la veo y me da esa satisfacción de decir ‘lo logré’ y mucho de lo que hoy soy fue por esa por la lesión y lo agradezco.

Futbolísticamente, ¿cómo ha sido este paso por Cruz Azul? 

Hoy en día volteo y me digo ‘trabajaste por ti, hoy ya estás en la selección’ y te das te das cuenta de muchísimas cosas, de que hace un año y medio a hoy he crecido muchísimo en muchísimos aspectos que por ahí le puedo agradecer a Martín (Anselmi) que siempre me apoyó y me dio la confianza, igual con su cuerpo técnico y todos mis compañeros. Después Vicente (Sánchez) asume el cargo bastante bien, porque Vicente es un tipazo, o sea, aparte de un muy buen entrenador, pero es un tipazo y le preocupaba muchísimo antes del futbolista el ser humano. Él se enfocaba mucho en eso y fue haciendo un gran equipo, cada uno más fuerte antes y creo que sólo fue una derrota en 23 partidos, el cual habla de muchísimo esfuerzo que no es nada fácil presentarse a cada cancha y jugar y ser nosotros. Ahora con Nicolás (Larcamón) la verdad muy bien. El equipo cada vez va agarrando más forma y vamos entendiendo un poco lo que quiere.

¿Qué nos puedes decir de Erik Lira y su posición en el campo, que varía entre medio de contención y líbero tanto en Cruz Azul como en Selección?

Creo que antes que cualquier posición, soy alguien de equipo, donde me toque estar siempre voy a dar mi mi máximo esfuerzo y voy a poner mis capacidades al máximo a servicio de mi equipo y del entrenador desde donde esté. Después, dentro de la cancha, medio de contención es mi posición, después cada entrenador le va dando su estilo y me he sentido bastante cómodo de lìbero, si bien tengo esa capacidad de de saber cuándo meterme entre los centrales, sacar el balón por delante o por detrás de los centrales, ese entendimiento del juego, de tomar decisiones y eso creo que es alguna ventaja en la cual le puedo sacar.

¿A quién de la posición de medio de contención admiras? 

Sin duda Rafa Márquez. Cualquier jugador quisiera tener un poquitito de la carrera que tuvo Rafa Márquez, y después es la posición en la que hoy me desempeño, entonces sí me comparo con él; después hay mil ejemplos más, desde el mismo Busquets, Mascherano, muchos jugadores que me gustaron y que hoy en día trato de copiarles un poco en ese estilo y algunas cosas que me gustan.

Hablas del caso de Rafa Márquez y ahora lo rines en Selección ¿qué platicas con Rafa de esto? 

Es alguien que impone mucho. Simplemente ver a Rafa Márquez te impone bastante. Es alguien a quien me acerco y le pregunto cosas que me pueden hacer mejor y es alguien muy abierto, con quien puedes hablar y te va te va a tratar de ayudar, es alguien que ama mucho a México y va a querer siempre lo mejor para la Selección.

¿Qué consejos te da en cuanto a posición, si es que te da algunos?

Sí, identificar cuando tienes que romper entre centrales o cuando tienes que ir un poco hacia atrás, o de decirme ‘mira, por ahí en vez de salir sigue corriendo hacia atrás o perfílate mejor’; sus consejos son dos tres palabras, muy simple, pero al detalle, ahí donde es y creo que con eso hace la diferencia.

¿Cómo es jugar en la Selección?

Creo que en la Selección es un momento más de disfrutar. Javier (Aguirre) nos ha dicho que a los que convocan son los mejores de México en ese momento, entonces él sabe que cualquiera que convoque está listo para jugar y para mí es un momento más de disfrutar, no pensar tanto en la responsabilidad tan grande que es y solo disfrutar, fluir y ser tú, que es es lo que lo que te ha llevado hasta la Selección. 

¿Cómo es trabajar con Javier Aguirre?

Javier es tipazo y creo que es el indicado para ser el entrenador de la Selección y más cuando hay un mundial a la vuelta de la esquina en nuestra casa y es algo que ilusiona.  Estamos trabajando para que sea el mejor Mundial en la historia de nuestro país y estamos totalmente convencidos.

Sabemos que la presión es alta y que la expectativa también, pero sabemos que vamos a llegar hasta donde nosotros queramos. Con Javier se ha visto otra identidad y el grupo está súper unido. Después, sobre la presión, es la Selección Mexicana, es así, no hay otra, es lo mejor que hay, todos quieren ver a su Selección ganar y soy de los afortunados de que me puedo poner la playera y defenderla a muerte.

En algunas charlas Javier nos dice ‘adentro de la cancha ustedes tomen la decisión, nada más no duden y después afuera la platicaremos, pero dentro de la cancha el que está ahí es el que toma la decisión’ y si dudas es cuando viene el error y eso es lo que no le gusta. Javier es alguien muy exigente, que sabe tanto de nuestras capacidades que es exigente al  cien por ciento. 

Con tus compañeros dentro del terreno te encuentras con Edson Álvarez. ¿Cómo te complementas con él en la misma posición?

Bastante bien, Edson es un ejemplo para todos nosotros, estar en la mejor liga del mundo o la más competitiva te habla de lo que es Edson, la imagen que es para nosotros y lo importante que es para el grupo. En mi caso siempre ha sido bastante buena onda, siempre he sentido super buena energía y si me toca jugar siento su apoyo y su confianza.

Se hablaba que podrías salir al extranjero o si te mantienes todavía en México, ¿cómo se vive esto?

Es un sueño que cualquier jugador mexicano tiene, también te vas dando cuenta que no es nada fácil que salgas a un equipo de Europa o que un equipo tenga un interés real en ti. A un año del Mundial irte a otro lado y empezar creo que es bastante complicado, no sé si estás para para jugártela e irte. Obviamente, yo soy feliz si se da la oportunidad, bienvenida sea, si no en este momento, en Cruz Azul estoy más que a gusto; creo que venimos haciendo las cosas bien y queremos hacer historia en Cruz Azul. Suena bien también jugar el Mundial en casa, que te vaya muy bien y después dar el salto.

¿Cómo es Erik Lira fuera del campo?

Fuera de la cancha soy alguien bastante sencillo, le gusta platicar con todo el mundo, agarro confianza y me suelto, soy alguien bastante bastante sencillo.

Dentro de la cancha cambio un poco porque no me gusta perder, estoy súper concentrado y soy el primero más exigente conmigo mismo. Todo queda en la cancha y soy el primero en darle la mano a mi rival, a mi compañero, al árbitro, al técnico, a todos; si te toca ganar, bien, hay que saber ganar y si toca perder, hay que saber perder también.

Me considero alguien fuerte mentalmente con un carácter también bastante fuerte, en el cual para también portar la playera de la Selección tienes que tienes que tener un carácter y una personalidad bastante fuerte, porque la exigencia es muy alta y tienes que estar a la altura.

Entrevista publicada originalmente en la edición número 4 de Sports Illustrated México.


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César Juárez Caudillo
CÉSAR JUÁREZ CAUDILLO

Periodista en Sports Illustrated México, donde da cobertura a Futbol Mexicano, MLB, NFL. Con experiencia en Mundiales FIFA, JJOO y más.