Javier Aguirre: Tres maneras de analizar una victoria mundialista

Hay muchas maneras de interpretar una victoria mundialista. Javier Aguirre enfrentó a los medios de comunicación con el rostro de quien cumplió con la primera parte de su tarea. Confiado y con su voz firme y franca abordó tres diferentes visiones de la victoria de 2-0 que consiguió el equipo mexicano ante Sudáfrica.
La primera tiene que ver con la importancia de lograr el triunfo en un partido inaugural: "No jugamos bien la primera parte, aunque era para un 3-0. Fuimos ampliamente superiores, aunque el marcador no reflejó eso. No fuimos verticales. Pero ser el primer partido y empezar con victoria está muy bien. Tuvimos 16 llegadas, 12 centros. No estuvimos muy finos en el último tercio. Se debe concretar más de lo que generas"
La segunda conclusión: la importancia de que su joven equipo se sacudiera los nervios de jugar un Mundial en casa: "Es un escenario brutal”.
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“Vienes de camino desde el Centro de Alto Rendimiento y la gente estaba en la calle. El jugador dice: ah caray. Un estado emocional muy fuerte. Hubo tres acalambrados en el campo. Eso, los calambres, hablan de que les pesó un poco el escenario”.
Además de hacer énfasis en que la expulsión de César Montes pudo evitarse y que probablemente Edson Álvarez lo supla en la defensa central en el siguiente juego, Aguirre llegó a su tercer sentimiento acerca del triunfo: "No hay obsesión en ser primeros en la fase de grupos. Solo pensamos en el partido contra Corea. Es nuestra prioridad. Ser mejor que ellos".
Más allá de los análisis tácticos, Aguirre mantuvo el invicto mundialista de México en el Estadio Azteca y rompió una barrera que pesaba en su historial: nunca haber ganado una inauguración.
El rostro del experimentado técnico lo sabe: el camino empezó en calma, señal inequívoca de que los momentos complicados apenas vienen.
