El Oranje Bus llenó de color Fundidora en la fiesta neerlandesa de Monterrey

Cerca de cinco mil aficionados neerlandeses y mexicanos participaron en la tradicional caminata previa al duelo entre Países Bajos y Marruecos, en una fiesta llena de música, banderas y convivencia.
Cerca de cinco mil aficionados neerlandeses y mexicanos se reunieron en el Parque Fundidora.
Cerca de cinco mil aficionados neerlandeses y mexicanos se reunieron en el Parque Fundidora. / César Juárez / Sports Illustrated México

MONTERREY / ENVIADO - El naranja comenzó a aparecer desde temprano en el Parque Fundidora. Primero fueron pequeños grupos de aficionados con banderas y camisetas de Países Bajos; después llegaron familias completas, mexicanos que decidieron sumarse a la celebración y cientos de seguidores que acompañarían al tradicional Oranje Bus.

En cuestión de minutos, el parque quedó completamente teñido de naranja. Alrededor de cinco mil personas participaron en la caminata organizada por la afición neerlandesa, en una de las postales más llamativas que ha dejado el Mundial en Monterrey.

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El Oranje Bus fue el gran protagonista. Decorado completamente de naranja, avanzó lentamente entre los aficionados mientras los cánticos no dejaban de escucharse. A su alrededor ondeaban decenas de banderas neerlandesas que acompañan a esta afición en cada Copa del Mundo.

Pero no sólo había neerlandeses. Muchos aficionados mexicanos acudieron vestidos también de naranja para formar parte del recorrido. Algunos llevaban camisetas de Países Bajos; otros simplemente quisieron acompañar la caminata, tomarse fotografías con los visitantes y vivir de cerca una de las tradiciones más reconocidas del futbol internacional.

La música ayudó a romper cualquier barrera. previo y durante el recorrido sonaron tanto canciones neerlandesas como música mexicana, y en más de una ocasión los asistentes terminaron cantando y bailando juntos mientras avanzaban por los senderos del parque.

Los visitantes no ocultaban su entusiasmo. Entre sonrisas, fotografías y banderas al viento, varios comentaban lo mucho que les había gustado Monterrey y la forma en que habían sido recibidos durante su estancia en la ciudad.

El ambiente era festivo. Familias, grupos de amigos, parejas y turistas caminaban al mismo ritmo detrás del autobús naranja, mientras cientos de celulares buscaban capturar el momento.

Más que una simple caminata, el recorrido terminó convirtiéndose en una celebración compartida entre locales y visitantes. Durante poco más de una hora, el futbol quedó en segundo plano y la convivencia fue la gran protagonista.

Cuando el recorrido llegó a su fin, los aplausos dieron paso a las últimas fotografías y a los cánticos que todavía resonaban entre los árboles del Parque Fundidora. El Oranje Bus se despidió entre sonrisas, dejando una imagen difícil de olvidar: miles de personas unidas por un mismo color y por la pasión por el futbol, en una fiesta que convirtió la previa del partido en un espectáculo por derecho propio.


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César Juárez Caudillo
CÉSAR JUÁREZ CAUDILLO

Periodista en Sports Illustrated México, donde da cobertura a Futbol Mexicano, MLB, NFL. Con experiencia en Mundiales FIFA, JJOO y más.