El triunfo del vestidor: El Mundial de los entrenadores ex futbolistas

La Copa del Mundo de 2026 marcará un hito por su formato expandido de 48 selecciones, pero también por una tendencia contundente en la conformación de sus banquillos, pues el conocimiento práctico aplastó a la teoría pura.
En un torneo donde predominarán los técnicos extranjeros por sobre quienes dirigen a sus respectivos países, solo 3 de los 48 estrategas de la competencia no fueron futbolistas profesionales.
Te puede interesar: ¡Acaparan los extranjeros! La mayoría de DT’s en el Mundial 2026 no dirigirá a su país
Los únicos que desafían la norma son el marroquí Mohamed Ouahbi, el argentino al frente de la selección ecuatoriana, Sebastián Beccacece, así como el francés Sébastien Desabre, quien dirigirá a República del Congo.
Todos los demás son futbolistas de origen, con campeones del mundo como Didier Deschamps, estrellas asiáticas como el japonés Hajime Moriyasu, o leyendas como Carlo Ancelotti.
Gran diversidad de perfiles
A diferencia de Qatar 2022, donde solo 10 de los 32 entrenadores dirigían a una selección distinta a la de su país, como el Tata Martino con México, esta vez la situación será distinta, pues ahora serán 28 estrategas que serán extranjeros en los equipos que dirigen.
Todo eso dio pie a que existiera una gran diversidad de perfiles, aunque también el claro patrón de que quienes estarán en el banquillo, alguna vez estuvieron sobre el terreno de juego.
Ejemplo de ello es Mohamed Ouahbi, director técnico de Marruecos, quien nunca vistió una camiseta profesional, y cuya historia es la de un formador puro. Comenzó a dirigir a los 21 años en divisiones inferiores en Bélgica, y pasó casi dos décadas en la estructura juvenil del Anderlecht, puliendo joyas internacionales.
Su salto al escaparate mayor se consolidó tras hacer campeona del mundo a la selección Sub-20 de Marruecos en 2025.
Otro caso es el del técnico de la selección ecuatoriana, quien se hizo entrenador porque como auxiliar técnico absorbió conocimientos de Jorge Sampaoli, seguidor de la escuela de Marcelo Bielsa.
Beccacece vio frustrado su sueño de ser futbolista en las ligas amateurs de Rosario, Argentina, pero canalizó esa energía en el análisis táctico. Su camino comenzó en la Universidad de Chile y la selección argentina, y este Mundial representa su debut absoluto como la cabeza de un proyecto mundialista.
El tercero de estos casos es el del francés Sébastien Desabre, quien construyó su prestigio picando piedra en clubes de ligas emergentes de África, dirigiendo en Costa de Marfil, Egipto, Túnez, Marruecos, Angola y Uganda antes de asumir el mando de la República Democrática del Congo.
Y la diversidad no solo es de perfiles sino también generacional. El mayor veterano de este Mundial será el neerlandés Dick Advocaat, quien a sus 78 años estará al frente de Curazao. En el polo opuesto está el alemán Julian Nagelsmann, quien con solo 38 años dirige a Alemania.
