Cinturones vacantes y divisiones en pausa: la crisis de campeones que sacude a la UFC

Lesiones, operaciones y largos periodos de recuperación golpean a UFC. Cuatro divisiones enfrentan problemas con sus campeones y obligan a la empresa a buscar distintas soluciones.
UFC se queda sin respuestas: cuatro divisiones sufren por la ausencia de sus campeones
UFC se queda sin respuestas: cuatro divisiones sufren por la ausencia de sus campeones / Ishika Samant/Getty Images)

La UFC enfrenta una crisis que ya afecta a cuatro divisiones: Valentina Shevchenko y Tom Aspinall dejaron vacantes sus cinturones ante la incertidumbre sobre sus regresos; Carlos Ulberg no volvería hasta 2027 por una lesión de rodilla, mientras que la operación de Kayla Harrison aplazó su esperada defensa contra Amanda Nunes. El problema supera la ausencia de cuatro figuras: los aspirantes pierden oportunidades, los rankings dejan de avanzar y varios campeonatos quedan sin una autoridad plenamente reconocida dentro del octágono.

Las lesiones siempre han formado parte de las artes marciales mixtas, pero la coincidencia actual golpea uno de los elementos centrales del deporte: la continuidad de sus campeones. Una división necesita que su monarca defienda el cinturón para ordenar a los contendientes y establecer una ruta clara hacia el título. Cuando esa defensa no llega, la empresa debe decidir entre esperar, declarar vacante el campeonato o crear un cinturón interino, una corona provisional que después debe unificarse con la absoluta.

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La categoría de peso mosca femenino fue la primera en recibir una solución definitiva. Shevchenko informó a la UFC que no podría competir durante al menos un año y el campeonato quedó vacante. Su última aparición ocurrió el 15 de noviembre de 2025, cuando dominó a Zhang Weili por decisión unánime con tarjetas de 50-45.

En lugar de establecer un título interino, la compañía optó por abrir una nueva etapa. Natalia Silva y Wang Cong disputarán el campeonato absoluto el 3 de octubre en la pelea estelar de UFC 332. Silva, primera del ranking, llegará con 14 victorias consecutivas y triunfos recientes sobre Rose Namajunas, Alexa Grasso y Jessica Andrade. Wang, octava clasificada, recibió una oportunidad acelerada después de cuatro victorias dentro de la empresa.

La decisión permite que la división continúe, pero también crea una cuestión inevitable: la próxima campeona no habrá derrotado a Shevchenko. Quien gane deberá construir su propia legitimidad y, si la kirguisa obtiene el alta médica, su regreso podría conducir directamente a una pelea por el cinturón que dejó vacante. El peso mosca tendrá actividad, aunque la historia entre la antigua campeona y su sucesora quedará pendiente.

El caso de Aspinall resulta todavía más duro. El británico sufrió graves daños en los ojos durante su combate contra Ciryl Gane en UFC 321, celebrado el 25 de octubre de 2025. La pelea terminó sin resultado a los 4:35 del primer asalto después de un piquete accidental de Gane. Desde entonces, Aspinall pasó por varias operaciones y enfrentó infecciones y complicaciones durante su recuperación.

El campeón ya tenía una fecha acordada para volver y había retomado las sesiones de sparring, pero otro accidente causó nuevos daños en su ojo derecho. Sin autorización médica ni un plazo claro para competir, Aspinall anunció este 14 de septiembre que dejaba vacante el campeonato de peso completo para no detener la carrera de los demás peleadores. También aclaró que no piensa retirarse.

Su reinado absoluto termina sin una victoria oficial. Aspinall defendió el título interino con un nocaut de 60 segundos sobre Curtis Blaydes en julio de 2024 y después ascendió a campeón cuando Jon Jones anunció su retiro. Sin embargo, su única defensa como monarca indiscutido fue el combate sin resultado contra Gane.

La categoría cuenta con una salida inmediata, aunque polémica. Gane derrotó a Alex Pereira en junio y obtuvo el campeonato interino de peso completo. La UFC todavía debe confirmar si lo elevará directamente a campeón absoluto o si tendrá que disputar el cinturón vacante. Cualquier determinación despertará debate porque el francés podría beneficiarse de una lesión que comenzó con su propia infracción ante Aspinall, aunque el piquete se consideró accidental.

La situación también expone una ironía: Aspinall tuvo que esperar durante meses mientras Jones conservaba el campeonato y él defendía la corona interina. Ahora, ante la posibilidad de repetir ese bloqueo, prefirió apartarse. Su decisión libera la división, pero priva a la UFC de uno de sus campeones más jóvenes y deja inconclusa una rivalidad que apenas había comenzado.

Carlos Ulberg presenta un escenario diferente. El neozelandés conserva el campeonato semicompleto pese a la ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió durante su victoria sobre Jiří Procházka. Ulberg soportó la lesión y noqueó al checo a los 3:45 del primer asalto de UFC 327, pero tuvo que someterse a una cirugía pocos días después.

El campeón descartó competir durante el resto de 2026 y fijó como objetivo un regreso a principios de 2027. Hasta ahora, la UFC no ha anunciado un título interino. Esa espera coloca a Magomed Ankalaev, Procházka, Khalil Rountree Jr. y el resto de los contendientes ante una elección incómoda: permanecer inactivos para proteger su posición o aceptar otra pelea y correr el riesgo de perderla.

La categoría ya había sufrido un cambio abrupto cuando Alex Pereira abandonó el cinturón para subir al peso completo. Ulberg ganó esa corona vacante, pero salió de su primera noche como campeón con una lesión que podría impedirle defenderla durante cerca de un año. Si su recuperación sufre algún retraso, la creación de un título interino será cada vez más difícil de evitar.

El peso gallo femenino es la división con mayor estancamiento. Kayla Harrison conquistó el campeonato el 7 de junio de 2025 al someter a Julianna Peña y tenía prevista su primera defensa contra Amanda Nunes en UFC 324, el 24 de enero de 2026. La pelea también marcaba el regreso de Nunes, quien no compite desde junio de 2023.

Diez días antes del evento, Harrison tuvo que someterse a una operación por hernias discales en el cuello. El combate fue aplazado, pero ocho meses después todavía no existe una fecha oficial. Harrison conserva el campeonato y Nunes decidió esperar, debido a que la UFC considera este enfrentamiento demasiado importante para sustituirlo.

Esa apuesta protege una de las peleas más atractivas que puede ofrecer la empresa, pero sacrifica el movimiento de toda la categoría. Harrison suma más de 15 meses sin competir, Nunes acumula más de tres años fuera del octágono y las demás aspirantes no cuentan con una ruta definida. No existe un campeonato interino ni una eliminatoria que garantice a la ganadora la siguiente oportunidad titular.

Las cuatro divisiones muestran que la UFC no aplica una solución única. Shevchenko dejó una corona vacante y ya existe una pelea para encontrar sucesora; Aspinall renunció mientras el peso completo espera una determinación sobre Gane; Ulberg conserva el título durante su rehabilitación y Harrison mantiene el suyo para salvar el esperado duelo con Nunes.

El criterio depende del tiempo de recuperación, la claridad médica y el valor comercial de cada combate. Sin embargo, el costo deportivo es el mismo: campeones que no pueden defender, contendientes sin certezas y cinturones cuya historia pierde continuidad. Las lesiones no solo retiraron a cuatro figuras de las carteleras; también obligaron a la UFC a reconstruir el futuro de cuatro divisiones al mismo tiempo.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.