Cruz Azul se desprende de su última gran leyenda

El ciclo de Ignacio Rivero en Cruz Azul parece acercarse a su desenlace. A pocos días del inicio del Clausura 2026, el mediocampista uruguayo se encuentra muy cerca de concretar su salida, en una operación que responde más a necesidades estructurales del club que a cuestiones estrictamente deportivas.
Las gestiones para su regreso a Club Tijuana están muy avanzadas, de acuerdo con fuentes cercanas a la negociación. Ambas partes han trabajado en los últimos días para cerrar detalles contractuales, lo que abre la puerta a un retorno del charrúa a la frontera.
¡A NADA DE REGRESAR A TIJUANA!💣🔴
— Claro Sports (@ClaroSports) January 6, 2026
Desde Cruz Azul confirman a Claro Sports que Nacho Rivero y Xolos de Tijuana ya llegaron a un acuerdo para el regreso del mediocampista uruguayo.
El capitán e histórico jugador de La Máquina se prepara para decir adiós y cerrar una etapa… pic.twitter.com/VfmpVTsntk
La decisión de Cruz Azul obedece a una urgencia clara: liberar una plaza de extranjero antes del arranque del torneo. La directiva celeste necesita espacio administrativo para completar su planeación, incluso si eso implica desprenderse de un futbolista con peso histórico dentro del vestidor.
Rivero, pese a su rol de capitán y referente, se ha convertido en el principal sacrificado dentro de esta reconfiguración. Su liderazgo, regularidad y compromiso con la camiseta no han sido suficientes para blindarlo ante una coyuntura que prioriza registros y equilibrio de plantel.
El mediocampista uruguayo ha sido uno de los símbolos recientes de 'La Máquina', tanto por rendimiento como por carácter. Sin embargo, el fútbol profesional rara vez se mueve por romanticismo, y Cruz Azul ha optado por una decisión pragmática que impacta directamente en su estructura deportiva.

Con la eventual baja de Ignacio Rivero, el club podrá concretar el registro de Miguel Borja, refuerzo que la directiva considera clave para potenciar el frente ofensivo. La operación está condicionada directamente a la liberación de la plaza de extranjero que hoy ocupa el capitán.
Desde el entorno del jugador, el regreso a Tijuana no se percibe como un retroceso, sino como la oportunidad de volver a un club donde dejó huella. Rivero conoce la institución, la ciudad y el contexto, factores que facilitarían una adaptación inmediata.
Así, Cruz Azul se prepara para cerrar una etapa importante en La Noria. La salida de Ignacio Rivero marcaría el fin de un liderazgo silencioso pero constante, mientras el club avanza en una reestructuración que privilegia el corto plazo, aun a costa de despedirse de una de sus figuras más emblemáticas.
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Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.