¿Cuál es el estado de la renovación de contrato de Vinícius Júnior con el Real Madrid?

Las negociaciones contractuales entre Vinícius Júnior y el Real Madrid, que comenzaron con la intención de asegurar la continuidad del extremo brasileño más allá de 2027, han entrado en un terreno pantanoso.
Lo que parecía un trámite para blindar a uno de los pilares del equipo blanco se ha transformado en una potencial "guerra salarial" que preocupa en los despachos de Valdebebas. ¿El motivo? Una exigencia que podría desestabilizar la delicada jerarquía económica dentro del vestuario.
Una renovación estratégica… pero detenida

Aunque su contrato actual tiene vigencia hasta 2027, Vinícius Júnior y su entorno han iniciado conversaciones con el Real Madrid para renovar en condiciones mejoradas. Ambas partes comparten el deseo de prolongar su vínculo, pero el punto de fricción radica en lo económico: el brasileño de 24 años aspira a cobrar cerca de 20 millones de euros netos por temporada, un aumento de 5 millones respecto a los 15 millones que percibe actualmente.
Según informa el diario AS, las negociaciones llevan más de cinco meses paralizadas, precisamente por esta diferencia de criterio. Para el club, el papel decisivo de Vinícius en las recientes conquistas, entre ellas, las Champions número 14 y 15, justificaría un gesto económico. Pero asumir su demanda significaría convertirlo en el jugador mejor pagado de la plantilla… y ahí comienza el verdadero dilema.
El efecto dominó: Mbappé y Bellingham en el espejo

En caso de acceder a las pretensiones del brasileño, el Real Madrid se enfrentaría al riesgo de romper su escala salarial interna, algo que Florentino Pérez y la dirección deportiva han evitado meticulosamente en los últimos años. Actualmente, Kylian Mbappé es el jugador mejor remunerado del vestuario, con un salario estimado también en 15 millones netos anuales. Pero si Vinícius pasa a cobrar más que él, ¿cómo reaccionará el astro francés?
Mbappé viene de una temporada descomunal: 44 goles en todas las competiciones, Trofeo Pichichi y Bota de Oro europea. Si el club premia antes al brasileño, el capitán de la selección francesa podría sentirse en derecho de exigir una mejora, lo que dispararía la tensión financiera.
Tampoco se puede obviar a Jude Bellingham, cuya influencia en el equipo ha sido espectacular desde su llegada. Con 15 goles en la 2024-25 y actuaciones decisivas, el inglés ya se ha consolidado como un referente tanto en lo deportivo como en lo mediático. Si el club eleva a Vinícius a la cúspide salarial, Bellingham podría ser el siguiente en exigir paridad.
Un equilibrio complicado
El Real Madrid se encuentra, por tanto, ante una disyuntiva compleja: blindar a una de sus estrellas sin desencadenar un efecto dominó que altere su estabilidad interna. No se trata solo del dinero, sino de una cuestión de equilibrios y jerarquías en un vestuario lleno de egos, logros y expectativas.
Desde el club son conscientes de que la solución debe llegar pronto. Prolongar el estancamiento de las negociaciones podría tensar la relación con Vinícius, un jugador clave no solo por su rendimiento, sino por su imagen global y su conexión con la afición. Al mismo tiempo, ceder a sus exigencias sin una estrategia global podría abrir una peligrosa caja de Pandora.
