Flick rehúye el cartel de favorito y apela a la igualdad antes de la final de la Supercopa

En la antesala de la final de la Supercopa de España, Hansi Flick ha optado por bajar el ruido mediático y alejarse de etiquetas que, a su juicio, no ganan partidos. El técnico del FC Barcelona fue claro al ser preguntado por el supuesto favoritismo azulgrana frente al Real Madrid, un debate recurrente en la previa de cualquier 'Clásico' con un título en juego.
“¿El Barça es favorito para la final de la Supercopa? No, me da igual. Es lo que se dice antes del partido”, afirmó Flick con naturalidad.
Opiniones, expectativas y un 'Clásico' sin certezas

El entrenador alemán reconoció que, en la previa de una final, las opiniones se multiplican y los pronósticos se disparan, pero recordó que cada partido construye su propia historia: “Cada uno tiene opiniones diferentes sobre lo que podría pasar en la final”.
Para Flick, el contexto del Clásico elimina cualquier sensación de superioridad previa. No importa la dinámica, el momento de forma o las sensaciones acumuladas: noventa minutos, o más, deciden un título y equilibran cualquier análisis previo.
Respeto máximo al Real Madrid
Lejos de discursos triunfalistas, Flick subrayó el respeto que siente por el rival. El técnico no escondió la admiración por la plantilla blanca, aunque dejó claro que el Barcelona también llega con argumentos sólidos para competir al máximo nivel: “El Real Madrid tiene un gran equipo, pero nosotros también tenemos un gran equipo”.
🚨🗣️ Hansi Flick: "Barça are favorites for the SuperCopa final? No, I don't care about that. This is what is being said before the match."
— The Touchline | 𝐓 (@TouchlineX) January 10, 2026
"Everyone has different opinions about what could happen in the final. Real Madrid have a great team, but we also have a great team. The… pic.twitter.com/JISEJbl1sF
Una final bajo la lupa de todos
Flick cerró su intervención recordando la dimensión global del encuentro. La Supercopa no es solo un título más, sino un escaparate futbolístico seguido en todo el mundo: “Todo el mundo está pendiente”.
Y en ese escenario de máxima exposición, el entrenador alemán parece tener clara la receta: calma, equilibrio y fútbol. Sin favoritismos, sin excusas y sin distracciones. Porque en un Clásico por un título, las etiquetas se diluyen y solo importa quién ejecuta mejor cuando el balón empieza a rodar.
La final de la Supercopa ya está servida. Y, como bien recordó Flick, todo lo demás son palabras previas al partido.
