¿Hay tensión en Rayados? El vestidor pierde la paciencia con Torrent tras una nueva derrota

El ambiente en Monterrey comienza a tensarse peligrosamente. Luego de la exhibición sufrida ante los Pumas de la UNAM el domingo, puertas adentro del club se percibe una molestia creciente con el trabajo del entrenador Domènec Torrent, cuya gestión empieza a ser cuestionada por el propio plantel.
La derrota no sólo dolió por el marcador, sino por la forma. Rayados fue superado en intensidad, orden y determinación, dejando una imagen distante de la inversión realizada en la plantilla. En el vestidor consideran que el equipo no mostró respuestas tácticas ni anímicas ante la adversidad.
#ElAsador | "Acabamos de perder sin meter las manos y el lunes trabajan ¡40 minutos! Ese entrenador no tiene abuela"
— MedioTiempo (@mediotiempo) February 25, 2026
✍️ Lo que pasa en el interior de Rayados con la situación de Torrent
✍️ El entorno de los futbolistas y la relación con el DT
✍️ 'Nahuel Guzmán probablemente… pic.twitter.com/OGGbj2Ev4A
De acuerdo con versiones cercanas al grupo, varios futbolistas no perciben ajustes significativos en el planteamiento. La sensación es que, pese a la crisis de resultados, el cuerpo técnico mantiene la misma idea sin introducir variantes que ayuden a revertir la dinámica negativa que arrastran.
El malestar se incrementó tras la sesión de trabajo del lunes. Después de la derrota frente a Pumas, el entrenamiento fue breve, con una duración aproximada de 40 minutos. Para algunos integrantes del plantel, el momento exigía mayor autocrítica y un trabajo más profundo en aspectos tácticos y físicos.
En el entorno de los jugadores se habla de desconcierto. No se cuestiona únicamente la carga de trabajo, sino la falta de correcciones visibles tras actuaciones deficientes. La percepción es que el equipo repite errores jornada tras jornada sin que exista un cambio sustancial en el enfoque estratégico.

Rayados cuenta con una de las nóminas más competitivas del campeonato, lo que hace más evidente la distancia entre expectativas y resultados. La derrota ante los universitarios expuso fragilidades defensivas y una desconexión en la mitad del campo que no encontró solución desde el banquillo.
La relación entre el cuerpo técnico y el grupo parece acercarse a un punto crítico. Sin una reacción inmediata en el terreno de juego, el desgaste podría volverse irreversible. Monterrey necesita reencontrar rumbo y cohesión antes de que la crisis trascienda del vestidor a decisiones institucionales de mayor alcance.
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Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.