Hirving Lozano establece una postura sobre su posible salida del San Diego FC

Hirving Lozano ha decidido plantarse con firmeza en el mercado invernal. El atacante mexicano no tiene intención alguna de abandonar a San Diego FC pese a que, desde el interior del club, ya se ha deslizado públicamente el deseo de darle salida antes del cierre de la ventana.
La postura del futbolista es clara y contundente. Lozano no solo no contempla un cambio de aires inmediato, sino que se apoya en el contrato que firmó por cuatro años para defender su permanencia. En su entorno consideran que el proyecto deportivo aún puede ofrecerle estabilidad y continuidad competitiva en un momento clave de su carrera.
🚨🇲🇽 Hirving Lozano doesn’t plan or want to leave San Diego in this window as he’s intentioned to stay at the club. pic.twitter.com/0I1LLkp7ov
— Fabrizio Romano (@FabrizioRomano) January 14, 2026
Desde la directiva del club californiano el mensaje ha sido distinto. San Diego ha reconocido que analiza escenarios para prescindir del mexicano, ya sea por razones deportivas, económicas o de planeación a mediano plazo. Sin embargo, la situación contractual convierte cualquier movimiento en una operación compleja y potencialmente muy costosa.
El propio periodista Fabrizio Romano confirmó que Lozano no planea salir en esta ventana y que su intención es seguir ligado a la institución. Esa información reforzó la percepción de que el jugador no está dispuesto a negociar una salida amistosa ni a facilitar un traspaso inmediato.
El punto de mayor tensión aparece en la cláusula de rescisión. Si San Diego decide forzar la salida del mexicano, la única vía viable sería rescindir unilateralmente su contrato. Ese escenario obligaría al club a desembolsar una compensación cercana a los 25 millones de dólares, cifra que modificaría de forma drástica su planeación financiera.

Para Lozano, aceptar una salida anticipada implicaría ceder terreno contractual y deportivo. El atacante considera que cumplió con su parte al firmar un acuerdo de largo plazo y no ve razones para marcharse si no existe un proyecto que iguale o supere las condiciones pactadas, tanto en lo económico como en lo deportivo.
El caso también tiene un impacto indirecto en otros mercados. La negativa del mexicano a salir complica cualquier posibilidad de retorno a la Liga MX o de explorar una opción europea a corto plazo. Mientras no exista rescisión o acuerdo total, cualquier interés externo queda automáticamente congelado.
Con el cierre del mercado invernal cada vez más cerca, el pulso entre club y jugador promete escalar. San Diego deberá decidir si asume el costo económico de una ruptura o si convive con un futbolista que no piensa moverse. Hirving Lozano, por su parte, parece dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.

Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.