Las declaraciones de Diego rico sobre el VAR y el rodillazo de Antonio Rüdiger

El histórico golpe del Getafe CF en el estadio del Real Madrid dejó algo más que tres puntos en la tabla. El 1-0, definido por el tanto del delantero uruguayo Martín Satriano, quedó rápidamente en segundo plano tras una jugada que encendió la bronca azulona: el rodillazo de Antonio Rüdiger a Diego Rico.
El lateral del conjunto madrileño no ocultó su indignación y aseguró que la acción tuvo intención. Según su relato, el impacto no fue producto del azar sino consecuencia directa de un cruce previo entre ambos futbolistas. “Es una agresión. Se ve que va a darme aposta”, afirmó con contundencia.
💥 Diego Rico, tras el rodillazo de Rüdiger:
— Mundo Deportivo (@mundodeportivo) March 3, 2026
💬 "Si fuera al revés, me hubieran caído igual 10 partidos o no hubiera jugado en toda la temporada. No sé para que está el VAR. Creo que está para estas situaciones"
💬"Es una agresión, se ve que va a darme aposta. En la jugada… pic.twitter.com/gDLCniu29y
“Si fuera al revés, me caían diez partidos”
Rico explicó que instantes antes del golpe hubo un rifirrafe que terminó en falta a su favor. “En la jugada anterior tenemos un cruce y de camino a la defensa va diciendo cosas. En la siguiente acción me llega el balón y aparta incluso a un compañero para ir a por mi cara”, detalló. Para el defensor, la secuencia demuestra que el movimiento del central alemán no fue accidental.
El burgalés fue más allá y deslizó un fuerte reproche disciplinario: “Si fuera al revés, me hubieran caído diez partidos o no jugaba en toda la temporada”. La frase resume el sentimiento de agravio comparativo que recorrió el vestuario visitante tras el pitazo final.
El VAR, en el centro del debate
La bronca no apuntó únicamente al zaguero madridista. Rico cuestionó con dureza la falta de intervención del sistema de videoarbitraje. “No sé para qué está el VAR. Creo que está para estas situaciones”, lanzó, visiblemente molesto.

La decisión de no revisar la acción generó desconcierto entre los jugadores del Getafe, que consideraron que el impacto, rodilla directa al rostro, reunía los elementos suficientes para una tarjeta roja. Desde su perspectiva, el riesgo físico fue evidente: “Si me pilla mal, me podía haber dejado directamente en el césped”.
A pesar de la euforia por un triunfo de alto impacto ante uno de los gigantes del fútbol europeo, el clima en la zona mixta estuvo atravesado por la palabra “expulsión”. El malestar fue compartido por cuerpo técnico y referentes del plantel, que coincidieron en la gravedad de la acción.
La victoria quedará en la memoria por su valor deportivo, pero la polémica reabre el debate sobre los criterios de intervención arbitral en el fútbol español. En una liga donde cada detalle puede definir campeonatos, la interpretación de jugadas límite vuelve a estar bajo la lupa.
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Periodista deportiva, apasionada del fútbol, comprometida y dedicada a relatar historias desde la pasión y la cercanía con quienes viven el deporte.