Oliver Glasner corta de raíz los rumores que le vinculan con el Manchester United

El nombre de Oliver Glasner ha pasado en cuestión de horas de ser el técnico revelación del Crystal Palace a encabezar las quinielas para ocupar el banquillo del Manchester United, tras la abrupta salida de Ruben Amorim de Old Trafford. Sin embargo, el entrenador austriaco no parece dispuesto a alimentar la especulación.
En su primera comparecencia pública desde el despido de Amorim, Glasner adoptó un tono directo, incluso despectivo, ante las preguntas sobre su posible futuro en el United. “Soy el entrenador del Crystal Palace. No tiene sentido y es una pérdida de tiempo que me hagas más preguntas al respecto”, zanjó ante los medios, sin llegar a descartarse explícitamente como candidato.
Un perfil que encaja sobre el papel

La vinculación de Glasner con el United no es casual. El técnico de 51 años asumió el mando del Palace hace casi tres temporadas con el club al borde del descenso y transformó por completo su rumbo deportivo. Bajo su dirección, las Águilas conquistaron los dos primeros títulos de su historia el pasado año, consolidando un proyecto reconocible y competitivo.
Su exitoso sistema 3-4-2-1, precisamente el esquema que Amorim nunca logró implantar con continuidad en Manchester, refuerza su atractivo para una entidad que busca identidad y estabilidad táctica. Además, la decisión del United de apostar por un entrenador interino hasta final de temporada ha incrementado las especulaciones: Glasner termina contrato en Selhurst Park el próximo verano.
Contrato, paciencia y realismo
Pese a los rumores, la falta de renovación no responde a una ruptura con el club. El presidente del Palace, Steve Parish, ha sido claro: “Quiero desesperadamente que se quede”. No obstante, Glasner se mostró pragmático al hablar de contratos y continuidad.
“Puedes firmar un nuevo contrato y dejar de ser entrenador al año siguiente. La duración no significa nada”, reflexionó, recordando la volatilidad del banquillo en la Premier League. El principal obstáculo para negociar, según el propio técnico, ha sido el frenético calendario de partidos, aunque adelantó que las conversaciones se intensificarán en las próximas semanas, cuando el equipo entre en un tramo sin compromisos intersemanales.
El Manchester United en busca de un interino

Antes de pensar en un sucesor definitivo como Glasner, el Manchester United debe resolver el presente. El club optará por un entrenador interino hasta mayo, pese a que el equipo marchaba sexto en liga en el momento del despido de Amorim, fuera de la zona Champions solo por diferencia de goles.
Entre los nombres que suenan con más fuerza aparecen Ole Gunnar Solskjaer, símbolo de una etapa marcada por la nostalgia; Michael Carrick, bien valorado internamente; y Ruud van Nistelrooy, quien ya ejerció como técnico interino en el otoño de 2024, firmando cuatro partidos invicto con tres victorias y once goles a favor.
Silencio calculado
Mientras Old Trafford busca una solución temporal y planea el futuro, Glasner se mantiene firme en su discurso. Ni confirma ni desmiente. Su silencio no apaga los rumores, pero sí deja claro que, al menos de puertas hacia fuera, su foco sigue estando en el Crystal Palace. El verano dictará sentencia. Hasta entonces, el técnico austriaco prefiere hablar en el campo y no en los despachos.
