Tigres no renuncia al sueño de tener un nuevo estadio

Tigres UANL ha vuelto a colocar sobre la mesa uno de los proyectos más ambiciosos de su historia institucional: la construcción de un nuevo estadio. Tras años de anuncios, ajustes y pausas, la directiva felina contempla ahora el año 2031 como la fecha estimada para la inauguración de su nueva casa.
El anuncio revive una ilusión que ha sido recurrente entre aficionados y directivos. El proyecto ha sufrido retrasos radicales con el paso del tiempo, alimentando el escepticismo de parte de la afición. Sin embargo, la información más reciente apunta a que el plan vuelve a tomar forma dentro de una hoja de ruta más clara.
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— Futbol Total (@futboltotal) January 19, 2026
Otra vez lanzan fecha para nuevo estadio de Tigres UANL y sería en el 2031. Una ilusión que se ha mantenido dentro de la directiva Felina y que los aficionados añoran, pues ha surgido información que podría ser la luz al final del túnel.
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De acuerdo con los reportes, el desarrollo del nuevo estadio se encuentra actualmente en manos del gobierno de Nuevo León. Esto explica buena parte de la demora, ya que el proyecto requiere coordinación institucional, permisos, planeación urbana y una inversión de gran escala que va más allá del club.
La nueva casa de Tigres no solo busca reemplazar al Estadio Universitario, sino marcar un salto cualitativo en infraestructura. La idea es construir un inmueble moderno, multifuncional y a la altura de los grandes escenarios internacionales, con elementos arquitectónicos y tecnológicos de última generación.
Uno de los puntos clave del proyecto es la intención de competir directamente con el estadio de su acérrimo rival, los Rayados de Monterrey. El inmueble albiazul es hoy uno de los más espectaculares del país y referencia obligada en la región norte de México.

Desde la interna felina existe la convicción de que Tigres no puede quedarse atrás en infraestructura. El crecimiento deportivo del club en la última década exige un estadio acorde a su estatus, a su base social y a su impacto mediático dentro y fuera de la Liga MX.
No obstante, el camino hacia 2031 aún luce largo. La experiencia previa obliga a manejar el proyecto con cautela, entendiendo que los plazos pueden volver a modificarse. La clave estará en que las condiciones políticas, económicas y administrativas se mantengan alineadas durante los próximos años.
Por ahora, Tigres vuelve a soñar en grande. La fecha de 2031 aparece como una nueva promesa para transformar su identidad y su entorno. La pregunta persiste entre la afición: ¿será esta, finalmente, la buena? El tiempo y la gestión institucional tendrán la última palabra.

Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.