Lo bueno, malo y feo de la Ronda Divisional: Broncos, a un paso del Super Bowl

Denver avanzó al juego de campeonato de la AFC tras ganar su undécimo partido consecutivo decidido por una sola posesión, luego de vencer a los Bills en tiempo extra. Sin embargo, su quarterback titular quedó fuera tras fracturarse el tobillo.
Los Broncos consiguieron su pase al Juego de Campeonato de la AFC.
Los Broncos consiguieron su pase al Juego de Campeonato de la AFC. / Justin Edmonds/Getty Images

Los Bills y Broncos protagonizaron un clásico instantáneo en Denver, con triunfo para el equipo local por 33–30 en tiempo extra. Josh Allen cometió cuatro entregas de balón, incluidas dos intercepciones, una de ellas en la que resultó ser la última jugada de su temporada 2025. Los Broncos avanzan al juego de campeonato de la AFC por primera vez desde 2015, año en el que terminaron ganando el Super Bowl 50.

Sin embargo, lo harán sin el quarterback Bo Nix, quien de manera sorprendente se fracturó el tobillo en los instantes finales del tiempo extra. Con Nix fuera por el resto de la temporada, Jarrett Stidham perfila como el titular.

Te puede interesar: Broncos eliminan a Bills en Tiempo Extra y Allen se queda en la orilla

“En la penúltima jugada del tiempo extra, Bo se fracturó un hueso del tobillo derecho”, dijo el coach de los Broncos, Sean Payton, tras el partido. “Está programado para cirugía el martes de esta semana, lo que lo dejará fuera el resto de la temporada. (El suplente Jarrett) Stidham está listo”.

En el partido nocturno, unos Seahawks sembrados número uno y con Sam Darnold lesionado derrotaron a los 49ers de manera facil.

El domingo, los Patriots serán anfitriones de los Texans, que una semana atrás anotaron más puntos a la defensiva de los que permitieron. En el juego tardío, los Rams visitan el gélido Chicago para enfrentar a los Bears, con el último boleto al fin de semana de campeonatos en juego.

Pero comenzamos con el thriller en tiempo extra en Denver, marcado por una defensiva de los Broncos que respondió en los momentos grandes.

Lo bueno: la defensiva de los Broncos brilla en los momentos clave

Los Broncos tuvieron serios problemas para frenar a los Bills durante toda la noche. No forzaron un solo despeje. Permitieron 449 yardas, a razón de 5.8 por jugada. Josh Allen acumuló 349 yardas totales y James Cook II corrió sin oposición con 117 yardas en 24 acarreos.

Y aun así, Denver encontró la forma de ganar, en gran medida porque su defensiva colocó constantemente a la ofensiva en posiciones favorables. Los Broncos forzaron cinco entregas de balón, todas de enorme peso.

La primera llegó con Buffalo ya arriba 7–3 y en zona de anotación, cuando Cook soltó el balón en territorio profundo de Denver. Después vino una intercepción de Josh Allen que derivó en un gol de campo. Luego, en la penúltima jugada de la primera mitad, Allen perdió el balón tras un acarreo imprudente, lo que se tradujo en tres puntos más para los Broncos.

La entrega final fue una intercepción brillante de Ja’Quan McMillian en tiempo extra, que transformó un intento cómodo de gol de campo de los Bills para ganar el partido en una posesión para Denver. A partir de ahí, Bo Nix condujo a los Broncos 75 yardas en seis jugadas para el gol de campo del triunfo de Wil Lutz.

En un partido en el que la defensiva de los Broncos fue superada en muchas jugadas, respondió con las acciones más importantes cuando más importaba.

Lo malo: el sentimiento en Buffalo tras otro golpe devastador en playoffs

En Buffalo todos deben estar devastados. Y si no lo están, es porque aún no conocen el marcador.

Por séptimo año consecutivo, los Bills llegaron a los playoffs. Por séptimo año consecutivo, se quedaron sin Super Bowl. Este fracaso duele aún más considerando que su verdugo habitual, Patrick Mahomes, ni siquiera calificó a la postemporada. En lugar de tener que vencer a Mahomes y a un equipo que eliminó a Buffalo en cuatro de las últimas cinco temporadas, los Bills solo necesitaban superar a Bo Nix y a unos Broncos ligeramente favoritos para llegar al juego por el título de la conferencia. No lo lograron.

En algún punto, surge la pregunta: ¿qué más tiene que hacer Buffalo? Los Bills han estado cerca durante años con un talento generacional en la posición de quarterback, pero los resultados simplemente no aparecen en enero. La temporada baja traerá muchas interrogantes, incluida la manera en que el gerente general Brandon Beane puede añadir armas por fuera y corregir una defensiva terrestre que terminó en el lugar 28 de la liga.

Por ahora, en Buffalo reina la desesperación, una sensación que se ha vuelto demasiado familiar para esta versión de los Bills en playoffs.

Lo feo: Josh Allen necesitaba jugar mucho mejor para los Bills

Allen lanzó para 283 yardas y tres touchdowns, además de sumar 66 yardas por tierra, pero sus errores le costaron a los Bills la oportunidad de avanzar.

El MVP reinante cometió cuatro entregas de balón, incluida una de las más desconcertantes de los últimos tiempos, cuando soltó el ovoide al final de la primera mitad sin ningún beneficio posible. En un partido en el que la defensiva de Buffalo le dio oportunidad de ganar, Allen y la ofensiva cometieron demasiados errores para concretarlo.

Y el panorama no luce más sencillo. Los Chiefs probablemente rebotarán. Lo mismo puede decirse de los Ravens con su próximo entrenador. Los Patriots parecen listos para ser contendientes del AFC East en el futuro cercano bajo el mando de Mike Vrabel. A eso se suma un roster de Buffalo que proyecta estar $11.6 millones de dólares por encima del tope salarial este invierno, con el ala cerrada Dawson Knox como el único recorte significativo que generaría ahorro.

La próxima temporada, Allen cumplirá 30 años. Ya empieza a entrar en la conversación del mejor quarterback que nunca ha ganado un Super Bowl. A estas alturas, se encuentra cerca de la cima de cualquier lista de grandes que jamás llegaron al Super Sunday, junto a Lamar Jackson, Dan Fouts, Warren Moon y otros.

No es una lista en la que Allen quiera estar. Y si tanto él como los Bills aspiran a alcanzar su objetivo final, sus errores tendrán que reducirse de manera drástica.


Published |Modified
Matt Verderame
MATT VERDERAME

Matt Verderame is a staff writer for Sports Illustrated covering the NFL. Before joining SI in March 2023, he wrote for wrote for FanSided and Awful Announcing. He hosts The Matt Verderame Show on Patreon and is a member of the Pro Football Writers Association. A proud father of two girls and lover of all Italian food, Verderame is an eternal defender of Rudy, the greatest football movie of all time