Cadillac marca nuevo territorio: Primer Equipo de F1 en revelarse durante el Super Bowl

El equipo estadounidense eligió el evento deportivo más visto del planeta para revelar su auto de Fórmula 1, que debutará en 2026 con el piloto mexicano Checo Pérez como una de sus figuras principales. La estrategia incluyó un comercial televisivo durante el Super Bowl LX y una exhibición simultánea en Times Square.
Cadillac utiliza el Super Bowl para lanzar su proyecto de F1 con Checo Pérez al volante
Cadillac utiliza el Super Bowl para lanzar su proyecto de F1 con Checo Pérez al volante / Cadillac F1

La Fórmula 1 presenció uno de los momentos más audaces y cinematográficos en la historia de las presentaciones de equipos. Cadillac Formula 1, el undécimo equipo de la parrilla que debutará en 2026, eligió el Super Bowl LX y Times Square como escenarios para revelar su primer monoplaza, un movimiento sin precedentes que fusiona el automovilismo de élite con el espectáculo estadounidense más grande del año.

Durante el Super Bowl en el Levi's Stadium de Santa Clara, California, más de 130 millones de espectadores fueron testigos del comercial televisivo que presentó por primera vez los colores del equipo Cadillac en Estados Unidos. La estrategia fue tan brillante como poco convencional.

Te puede interesar:Checo asegura que Cadillac será su último 'stint' en F1

Ningún equipo de Fórmula 1 había utilizado jamás este escaparate cultural para hacer una revelación de esta magnitud, pero Cadillac comprendió perfectamente que el Super Bowl representa mucho más que un partido de futbol americano. Es el punto de encuentro donde convergen el deporte, la cultura y el entretenimiento en su máxima expresión, exactamente el tipo de plataforma que necesitaba un equipo que busca conectar con una audiencia más allá de los fanáticos tradicionales de la Fórmula 1.

La sincronización fue impecable. Inmediatamente después de que el anuncio apareciera en las pantallas de televisión de todo el país, una réplica a escala real del monoplaza fue revelada de manera espectacular en Times Square, el corazón palpitante de Nueva York y el destino más transitado de Estados Unidos. Miles de personas que caminaban por la icónica intersección pudieron contemplar en vivo el diseño audaz del auto, creando un momento que trascendió el mundo del automovilismo para convertirse en un evento cultural compartido.

El diseño del monoplaza es tan filosófico como llamativo. El auto presenta una dualidad cromática perfecta: un lado completamente negro y el otro completamente blanco, unidos por un degradado que incorpora el chevrón de Cadillac repetido sutilmente a lo largo de la carrocería.

Esta asimetría deliberada funciona como un concepto yin-yang visual, donde el negro representa la determinación, la garra y el rendimiento bruto, mientras que el blanco simboliza la aspiración, el optimismo y la ambición. Cuando el auto está estacionario, el gradiente crea una ilusión óptica de velocidad, un detalle que demuestra cuánta consideración se invirtió en cada elemento del diseño.

La producción del video de revelación estuvo a cargo de Sam Piling, un director conocido por transformar conceptos simples en declaraciones visuales viscerales e impactantes, mientras que la música fue compuesta por Max Richter, uno de los compositores contemporáneos más influyentes del mundo. Esta colaboración entre talento cinematográfico y musical de primer nivel elevó la presentación muy por encima de lo que típicamente se espera de una revelación de librea en la Fórmula 1.

Dan Towriss, CEO de Cadillac Formula 1 Team Holdings, explicó que cada decisión fue intencional y estratégica. La revelación no es simplemente un esquema de pintura, sino una declaración de identidad que comunica los valores fundamentales del equipo: audacia, modernidad e innovación estadounidense, todo mientras se respeta el legado y la precisión que definen a la Fórmula 1.

Revelar esta identidad durante el Super Bowl y en Times Square fue una manera de posicionar al equipo en la intersección del rendimiento deportivo, la cultura popular y el entretenimiento, conectando con audiencias que quizás nunca han visto una carrera de Fórmula 1.

Para el piloto mexicano Sergio "Checo" Pérez, este proyecto representa una oportunidad extraordinaria de protagonizar un momento histórico en el automovilismo. Pérez, originario de Guadalajara, será uno de los dos pilotos titulares del equipo junto al finlandés Valtteri Bottas. Juntos, aportan una experiencia combinada impresionante: 526 participaciones en Grandes Premios, 106 podios y 16 victorias, convirtiéndolos en una de las duplas más experimentadas y exitosas de toda la parrilla de 2026.

Aunque Pérez percibirá un salario de 8 millones de dólares anuales con Cadillac, una cifra considerablemente menor a los 70 millones que gana Max Verstappen o los 60 millones del heptacampeón Lewis Hamilton, su papel trasciende lo económico. El tapatío se convierte en piloto fundador de un equipo respaldado por General Motors, una de las corporaciones automotrices más importantes del mundo y será la cara visible de un proyecto que busca demostrar que la ingeniería, la innovación y el espíritu estadounidenses pueden competir al más alto nivel del automovilismo mundial.

El equipo Cadillac Formula 1 ha sido construido desde cero mediante una asociación entre TWG Motorsports y General Motors, combinando excelencia en ingeniería con infraestructura de clase mundial. Con bases operativas en Indianápolis, Charlotte y Silverstone, el equipo representa la inversión más significativa de Estados Unidos en la Fórmula 1 en décadas. Mark Reuss, presidente de GM, describió este monoplaza como una vitrina del orgullo, el espíritu y la innovación estadounidenses en el escenario global.

La temporada 2026 llevará a Cadillac y a Pérez a competir en 24 carreras alrededor del mundo, con circuitos legendarios e históricos. Particularmente significativas serán las tres carreras en suelo estadounidense: Miami en mayo, Austin en octubre y Las Vegas en noviembre, donde el equipo tendrá la oportunidad de competir frente a su público local y demostrar que esta ambiciosa apuesta por conquistar la Fórmula 1 puede traducirse en resultados tangibles sobre el asfalto.

Lo que Cadillac logró fue mucho más que presentar un auto de carreras. Creó un momento cultural, un espectáculo que capturó la imaginación de millones de personas que quizás nunca habían prestado atención a la Fórmula 1. Al utilizar el Super Bowl y Times Square como plataformas de lanzamiento, el equipo envió un mensaje claro: han llegado para competir no solo en las pistas, sino también en la batalla por capturar corazones, mentes y audiencias en el mercado más importante del mundo para el crecimiento de la Fórmula 1.


Published |Modified
Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.