¿Cómo se ha adaptado Checo Pérez a los grandes cambios de reglamento?

En sus 15 temporadas en la Fórmula 1, el piloto mexicano pasó por cuatro eras técnicas completamente distintas, desde el V8, pasando por el turbo híbrido.
Checo Pérez, a lo largo de 15 temporadas en F1, se ha adaptado a los cambios de reglamento.
Checo Pérez, a lo largo de 15 temporadas en F1, se ha adaptado a los cambios de reglamento. / Alex Bierens de Haan/Getty Images

Pocos pilotos en la historia reciente de la Fórmula 1 vivieron tantos cambios de reglamento como Sergio Pérez. En sus 15 temporadas en la categoría, el mexicano pasó por cuatro eras técnicas completamente distintas, cada una con autos diferentes, filosofías diferentes y reglas diferentes. En cada una de ellas, Checo encontró la forma de seguir adelante.

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La era de los V8 (2011-2013)

Cuando Pérez debutó con Sauber en 2011, la Fórmula 1 usaba motores V8 de aspiración natural, los más ruidosos y físicos de la historia moderna de la categoría. No había componente eléctrico ni manejo de energía: el piloto pisaba el acelerador y el motor respondía con todo. En ese entorno, Checo terminó su primera temporada en el puesto 16 con 14 puntos, aprendió el oficio y demostró que tenía nivel para estar en la parrilla.

En 2012 dio un salto enorme. Con el mismo Sauber cosechó tres podios en Malasia, Canadá e Italia, terminó séptimo en el campeonato con 66 puntos y se ganó el interés de los equipos grandes. Ferrari lo tuvo en la mira durante meses. Al final fue McLaren quien lo contrató para 2013, pero ese año fue una decepción: el auto no rindió como se esperaba y Checo terminó undécimo con 49 puntos. McLaren no renovó y él tuvo que buscar una nueva casa.

La era turbo híbrida (2014-2021)

En 2014 la Fórmula 1 vivió su revolución más grande en décadas. Los motores V8 desaparecieron y llegaron los turbo híbridos V6, mucho más complejos y con un componente eléctrico que cambió por completo la forma de correr. Los pilotos ya no solo manejaban: ahora tenían que administrar energía, batería y potencia en cada vuelta. Mercedes llegó mejor preparado que nadie y dominó de forma aplastante durante años.

Checo arrancó esa era con Force India, un equipo de presupuesto limitado que no podía competir con las escuderías grandes en desarrollo, pero que tenía un auto bien diseñado y un piloto capaz de sacarle el máximo. Entre 2014 y 2017 fue el mejor del resto de forma casi constante: décimo, noveno, séptimo y séptimo en el campeonato, con podios en Bahrein, Rusia, Mónaco y Bakú. En esos años Force India llegó a ser cuarto en el campeonato de constructores, resultado histórico para un equipo de ese tamaño, y Checo fue el responsable de más de la mitad de los puntos.

En 2018 todo se complicó fuera de la pista. Force India entró en quiebra a mitad de temporada por los problemas económicos de su dueño, Vijay Mallya. Fue el propio Checo quien impulsó el proceso legal para proteger a los más de 400 empleados del equipo. Un consorcio liderado por Lawrence Stroll compró los activos y rebautizó al equipo como Racing Point. A pesar del caos, Checo terminó octavo con un podio en Azerbaiyán. En 2019 las consecuencias de la crisis afectaron el desarrollo del auto y bajó al décimo lugar.

En 2020 llegó la revancha. Racing Point presentó un auto mucho más competitivo y Checo ganó su primera carrera en el Gran Premio de Sakhir, después de 190 Grandes Premios de espera. Fue un récord histórico y una de las victorias más emotivas de la Fórmula 1 reciente. Terminó cuarto en el campeonato con 125 puntos, pero Racing Point no renovó su contrato para dar el asiento a Sebastian Vettel.

La era del efecto suelo (2022-2025)

En 2022 la Fórmula 1 introdujo el efecto suelo, un sistema que usa el piso del auto como un ala invertida para generar carga aerodinámica y velocidad en curva. Fue un cambio que mezcló las cartas de nuevo y Red Bull lo entendió mejor que nadie. Checo llegó a ese equipo justo en el momento indicado y vivió la mejor etapa de su carrera.

En 2022 terminó tercero en el campeonato con dos victorias en Mónaco y Singapur, y fue pieza clave para que Red Bull ganara el título de constructores. En 2023 fue aún mejor: subcampeón mundial con dos victorias más, en Arabia Saudita y Azerbaiyán, y parte fundamental del dominio más aplastante que Red Bull ha tenido en su historia. En 2024 el rendimiento bajó de forma notable frente a Verstappen y terminó octavo en el campeonato. Red Bull no renovó su contrato y en 2025 Checo se quedó sin asiento por primera vez desde su debut en 2011.

La era 50/50 (2026)

En 2026 llegó el tercer gran cambio de reglamento que Checo enfrenta en su carrera. Los motores pasaron a repartir la potencia en partes iguales entre gasolina y electricidad, los autos son más pequeños y ligeros, el efecto suelo desapareció y el DRS fue reemplazado por un nuevo sistema de adelantamiento que depende de la energía almacenada en la batería.

Esta vez Checo no llega con un equipo grande sino con Cadillac, una escudería en su primer año en la Fórmula 1. El contexto es completamente distinto al de su etapa en Red Bull: menos recursos, menos experiencia acumulada y un auto que todavía tiene mucho por desarrollar. El debut en Australia fue difícil y terminó decimosexto. Pero el auto cruzó la línea de meta, y en un año de debut eso ya cuenta.

Tres cambios de reglamento, cinco equipos distintos, 15 temporadas. La Fórmula 1 de 2026 es un mundo diferente al de 2011, y Checo Pérez sigue ahí.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.