Liam Lawson, promesa firme de la Fórmula 1, y su polémica con Checo Pérez

Entre el bullicio del paddock y el eco de miles de voces en el estadio del Autódromo Hermanos Rodríguez, Liam Lawson, piloto de Racing Bulls, se alista para una de las experiencias más intensas del año. El piloto neozelandés reconoce que el Gran Premio de México no se parece a ningún otro: la energía del público lo convierte en una carrera única dentro de la Fórmula 1.
“Creo que estuvimos muy bien, tuvimos muy buen ritmo el año pasado, pero probamos una estrategia que no funcionó en la carrera y terminó siendo bastante difícil”, señaló el piloto neozelandés, quien afronta con entusiasmo el Gran Premio de México, una de las citas más vibrantes del calendario de la Fórmula 1.
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Lawson y su controversia con Checo Pérez
El recuerdo de México, sin embargo, no está exento de controversia. En la edición de octubre de 2024, Lawson fue protagonista involuntario de un momento viral cuando, tras un encontronazo en pista con Sergio “Checo” Pérez, levantó el dedo medio hacia el piloto mexicano. El gesto —conocido popularmente como “el dedo de Lawson”— generó una ola de reacciones entre los aficionados y en redes sociales. Pese a la polémica, el neozelandés ha intentado dejar atrás el episodio y enfocarse en lo deportivo.
“Hasta ese punto había sido un buen fin de semana y siempre es agradable estar aquí. La atmósfera es increíble. Es una de las más apasionadas que he experimentado en la Fórmula 1. Así que siempre es lindo formar parte de eso”, añadió el joven corredor de Racing Bulls.
Lawson también habló sobre el cariño que recibe el piloto local Sergio “Checo” Pérez, a quien considera un fenómeno de apoyo nacional: “El respaldo que tiene Checo es impresionante, probablemente más que el de cualquier otro piloto. Me imagino que debe ser una sensación increíble. En mi país también tengo apoyo, pero Nueva Zelanda es mucho más pequeña, así que no se compara con lo que se vive aquí”.
Pese a la polémica, el neozelandés ha intentado dejar atrás el episodio y enfocarse en lo deportivo: “Cuando llegué por primera vez era más reservado, solo hice unas pocas carreras. Pero ahora me siento mucho más cómodo, con más tiempo para adaptarme, entender al equipo y hacer que el coche se sienta bien”, comentó Lawson.
“Nada es realmente cómodo en la Fórmula 1, porque todo se basa en el rendimiento, pero estoy en una mejor posición que antes”, añadió Liam, quien saldrá de la posición 15 en la parrilla del Gran Premio de México.
El joven piloto reconoció que cada fin de semana es aprendizaje, especialmente al enfrentarse a los mejores del mundo: “Desde mi primera carrera ya estaba peleando con Fernando Alonso. Cada batalla en pista te enseña algo nuevo; todos los pilotos tienen su estilo y aprendes pequeños trucos o maneras distintas de defender y atacar”.
Sobre el reto del Autódromo Hermanos Rodríguez, Lawson subrayó la complejidad que implica correr en la altitud de la Ciudad de México. “La altura hace que el coche se sienta completamente diferente. Es muy exigente con los neumáticos, los motores y con nosotros mismos. Siempre es una carrera dura, pero disfrutable”.
Respecto a la atmósfera del evento, no dudó en resaltar la pasión de los aficionados mexicanos: “La energía aquí es increíble. En el desfile de pilotos del año pasado fue probablemente el público más ruidoso que he escuchado. Hay una pasión muy especial por la Fórmula 1, no solo en el circuito, sino también en la ciudad. Es algo que no se vive igual en ningún otro lugar”.
El neozelandés, que debutó en la máxima categoría en 2023, continúa centrado en cerrar con fuerza la temporada y mantener la consistencia que lo ha caracterizado. “Ha sido un año muy parejo. Queremos seguir sumando puntos y terminar el campeonato con buenos resultados. El equipo tiene experiencia aquí y sabemos que podemos hacerlo bien”.
Finalmente, Lawson admitió que disfruta de la cultura local, especialmente de la gastronomía mexicana: “Me encanta la comida mexicana. Los tacos y las enchiladas son mis favoritos, aunque todavía me estoy acostumbrando al picante”, bromeó.
Con su serenidad y madurez, Liam Lawson demuestra que, aunque todavía es uno de los rostros jóvenes de la parrilla, su enfoque y adaptación lo posicionan como una de las promesas más firmes del futuro de la Fórmula 1.
