Aguirre mantiene abiertas dos plazas rumbo al Mundial 2026

Javier Aguirre todavía no cierra la puerta. A menos de un mes del debut mundialista de México ante Sudáfrica, el técnico nacional reconoció que aún mantiene dudas sobre los últimos dos lugares de la lista definitiva para la Copa del Mundo 2026. Y aunque evitó dar posiciones o nombres específicos, sí dejó claro que atraviesa la etapa más difícil de todo el proceso.
“No te las voy a decir… porque chismoseas”, respondió entre risas cuando le preguntaron directamente cuáles eran las posiciones que todavía analiza. Pero después, el tono cambió y el “Vasco” explicó el verdadero peso de esas decisiones.
“Son 26 jugadores y estamos todavía intentando no equivocarnos, tratar de ser justos. La puerta está abierta y no quisiera limitar a algunos o preocupar a otros”, explicó Aguirre, quien insistió en que el cuerpo técnico seguirá observando hasta el último momento antes de entregar la convocatoria definitiva.
La base del plantel ya está prácticamente armada. Desde la Liga MX, Aguirre trabajó inicialmente con 12 futbolistas: los porteros Carlos Acevedo, de Santos Laguna, y Raúl Rangel, de Chivas; los defensas Israel Reyes, del América, y Jesús Gallardo, del Toluca; los mediocampistas Luis Romo, Roberto Alvarado, Brian Gutiérrez —todos de Chivas— y Erik Lira, de Cruz Azul; además de los atacantes Alexis Vega, de Toluca; Guillermo Martínez, de Pumas; Armando González, de Chivas; y el juvenil Gilberto Mora, de Xolos.
A ese grupo comenzaron a integrarse los futbolistas procedentes de Europa. Ya reportaron Edson Álvarez, Mateo Chávez, Jorge Sánchez, César Montes, Luis Chávez, Orbelín Pineda y Guillermo Ochoa, piezas que Aguirre considera fundamentales para terminar de perfilar la estructura titular del equipo.
En los próximos días todavía se espera la llegada de Johan Vásquez, Santiago Gimenez, Raúl Jiménez y Julián Quiñones, además de las incorporaciones de Álvaro Fidalgo y Obed Vargas, dos futbolistas que siguen bajo observación dentro del armado final del plantel.
Mientras unos llegan, otros comienzan a salir. Aguirre confirmó el primer recorte formal de la concentración: Óscar García, Denzell García, Luis Gabriel Rey, Eduardo Águila, Isaías Violante y Iker Fimbres abandonaron el campamento nacional después del encuentro ante Ghana.
“Ya les agradecí. Hicieron un trabajo muy bueno y van a regresar a sus equipos”, señaló el entrenador. Pero el mensaje más importante vino después, cuando defendió el futuro de esos jóvenes dentro de la Selección.
“Son chavos de 22, 21, 20 años… son el futuro de México, no se desanimen. En el futbol nunca se puede dar nada por sentado”, afirmó Aguirre, consciente del golpe emocional que representa quedarse fuera en la última etapa de un proceso mundialista.
El técnico mexicano admitió incluso que esa parte emocional también golpea al entrenador. “Esa es la parte más compleja de mi trabajo. Siempre hay ahí una cosita que te queda dentro y dices: ‘puta madre, me equivoqué con este güey o fui injusto’. Nos pasa a todos los entrenadores”, confesó.
Aguirre también dejó claro que la decisión final no depende solamente del rendimiento individual, sino de cómo encajan ciertas piezas dentro de distintos escenarios tácticos. “No es un capricho mío. Intentamos ver todos los escenarios posibles con mi cuerpo técnico”, explicó.
Esa búsqueda de funcionamiento colectivo apareció reflejada tras el partido ante Ghana, donde el “Vasco” mostró molestia por la ejecución ofensiva del equipo, particularmente en los centros al área. Aguirre detalló incluso cómo deben ejecutarse tácticamente esas jugadas y reconoció que México falló repetidamente.
“Conté siete centros malos en la primera parte y otros cinco en la segunda”, dijo. “No es normal que llegues a línea de fondo con tiempo y espacio y ejecutes mal. Técnicamente quizá el único errático fue uno de Mateo Chávez; los demás fueron malos tácticamente”.
El técnico explicó que el problema no fue solamente el golpeo, sino la ocupación de espacios dentro del área. “Si no hay un jugador en el punto penal o en segundo palo, es culpa del entrenador”, asumió.
Presión alta, sello del Tri
Aguirre también dejó ver que, más allá de los nombres, la verdadera construcción del Tri rumbo al Mundial está en la idea de juego. El técnico aseguró que México ya comienza a identificar rasgos claros dentro de la cancha, especialmente en la presión alta, una herramienta que considera indispensable para competir ante selecciones de mayor ritmo físico y técnico.
“Uno debe tener varias estructuras, sin balón y con él, y creo que hemos conseguido permear esa idea con los jugadores”, explicó el “Vasco”. “Creo que nos funciona la presión alta. Somos sacrificados. Lo demostramos con Bélgica y también hoy. Gente talentosa como Brian, Mora o el Piojo van al piso, muerden, están ahí”.
El entrenador considera que esa agresividad coordinada puede convertirse en el sello de esta Selección. Aguirre explicó que el equipo trabaja distintos mecanismos de presión —ya sea zona o al hombre— y que el objetivo es impedir que el rival pueda girar cómodo o lanzar transiciones rápidas.
“Un común denominador debe ser la presión alta, muy coordinada”, dijo. “Los saltos de los laterales y centrales son fundamentales. Si dejas girar al rival, estás muerto. Tiene que jugar de espaldas o hacia atrás”.
Sin embargo, Aguirre también reconoció el riesgo que implica sostener esa propuesta ante selecciones veloces, algo que detectó claramente frente a Ghana y que le preocupa rumbo al debut mundialista ante Sudáfrica.
“Ojo con las transiciones porque hoy eran rapidísimos. Agarraban la pelota y era correr para atrás. Sudáfrica tiene jugadores muy rápidos por fuera, son unos aviones”, advirtió.
La intención del técnico es que México pueda sostener esa intensidad sin romperse defensivamente. Por eso insiste tanto en las coberturas, los recorridos y la sincronización de movimientos. Más que un sistema fijo, Aguirre busca un equipo capaz de adaptarse sin perder agresividad, convencido de que el Mundial exigirá algo más que talento individual.
Por eso, las dos últimas decisiones siguen abiertas. Aguirre no sólo busca talento; busca futbolistas que entiendan funciones específicas, que sostengan presión y que puedan responder en distintos contextos de partido. Y mientras el Mundial se acerca, el Vasco sigue atrapado en la misma duda que acompaña a todos los entrenadores antes de una Copa del Mundo: cómo dejar fuera a alguien sin sentir que se equivoca.
Ahora sólo queda una prueba más antes de que Javier Aguirre entregue la lista definitiva para el Mundial 2026. El amistoso ante Australia, el próximo 30 de mayo, terminará de resolver las últimas dudas del Vasco y definirá a los 26 futbolistas que representarán a México en el duelo de preparación frente a Serbia, el 4 de junio, antes de encarar el partido inaugural de la Copa del Mundo ante Sudáfrica el 11 de junio en el Estadio Ciudad de México.
