Atlas cambia de dueño: nuevo ciclo, misma exigencia

La Federación Mexicana de Futbol aprobó la venta de Atlas y con ello se cierra una de las etapas en la historia reciente del club. El grupo PRODI, encabezado por José Miguel Bejos, asumirá la propiedad tras el acuerdo con Orlegi Sports, aún pendiente de la autorización de la Comisión Nacional Antimonopolio.
La transición tiene calendario definido: Orlegi mantendrá la gestión operativa hasta el 30 de junio, mientras que a partir del 1 de julio PRODI asumirá el control total. El objetivo, de acuerdo con el comunicado oficial, es dar continuidad a un proyecto deportivo de largo plazo, con énfasis en estabilidad institucional y crecimiento estructural.
La operación incluye al plantel, también activos estratégicos como el Estadio Jalisco y la Academia AGA, piezas clave en la estructura del club. El cierre de la operación también representa el final de un ciclo.
Bajo la gestión de Orlegi, Atlas rompió una sequía de más de 70 años sin títulos y consiguió un bicampeonato de Liga MX, además de consolidar infraestructura clave como la Academia AGA y fortalecer sus procesos de formación.
Alejandro Irarragorri Gutiérrez, presidente del consejo del grupo, subrayó que la venta se condujo “con diligencia, orden y transparencia”, priorizando que el nuevo propietario tenga las capacidades para dar continuidad al proyecto.
El nuevo dueño será José Miguel Bejos, un empresario con antecedentes en la gestión deportiva: en 2018 rescató a Pericos de Puebla de una etapa crítica y los llevó al campeonato en 2023.
Ambas partes trabajarán de manera conjunta para asegurar una transición ordenada, en una operación que se presenta como un paso relevante dentro del proceso de profesionalización y fortalecimiento del futbol mexicano.
El mensaje es claro: no se trata de empezar de cero, sino de sostener lo construido. El desafío, ahora, será demostrar que el cambio de manos no rompe la inercia, sino que la empuja.
La venta: de la negociación al cierre
Antes de concretarse con PRODI, el proceso de venta del Atlas transitó por una fase de competencia entre tres grupos privados —dos estadounidenses y uno mexicano—, siendo este último el que terminó por imponerse.
Irarragorri fue claro en el criterio: no solo importaba la valuación, sino el perfil del comprador. “Es importante los montos y la valuación, pero también es importante en manos de quién lo ponemos. Hemos encontrado en el grupo mexicano a alguien muy comprometido con México y con el desarrollo”, explicó.
El directivo también matizó la naturaleza de los interesados: no se trataba de fondos de inversión en sentido estricto, sino de grupos privados que, en algunos casos, podían estar respaldados por capital institucional. El proceso fue coordinado por la firma Moelis & Company, en una operación compleja por las variables financieras, deportivas y regulatorias involucradas.
Sobre el origen del comprador, evitó profundizar. Su prioridad, fue garantizar el mejor futuro posible para el club: “Estamos tratando de encontrar lo mejor para Atlas, lo mejor para su afición y lo mejor para el nuevo dueño, para que pueda llevar al club a un lugar mejor que el que hoy tiene”.
Valuación, mercado y contexto
Irarragorri defendió las valuaciones del futbol mexicano frente a las críticas, comparándolas con el mercado estadounidense: mientras en Estados Unidos los equipos se cotizan entre 10 y 15 veces sus ingresos, en México el rango oscila entre cuatro y cinco veces.
Desde su perspectiva, esto no refleja sobreprecio, sino oportunidad. Factores como el Mundial de 2026, el potencial de crecimiento comercial y la evolución pendiente en derechos de televisión hacen que, en su lectura, el futbol mexicano esté subvaluado.
Un mercado con doble alcance
El atractivo del futbol mexicano para el capital internacional, explicó, radica en su capacidad única para operar en dos mercados simultáneos: el nacional y el mexicoamericano en Estados Unidos.
“México tiene una bendición que no tiene ningún otro país: sirve naturalmente a dos mercados”, apuntó, destacando además que la Liga MX mantiene altos niveles de audiencia en territorio estadounidense.
Multipropiedad y reconfiguración
Sobre la multipropiedad, Irarragorri distinguió entre modelos internacionales —como grupos multiclub— y el problema específico del futbol mexicano: la concentración de equipos dentro de la misma liga.
“La multipropiedad que estamos tratando de resolver es la de la misma liga”, explicó. En ese sentido, la venta de Atlas forma parte de un proceso más amplio para diversificar la propiedad y fortalecer la gobernanza.
