Brian Gutiérrez y Gilberto Mora aceleran en la carrera mundialista del Tri

En medio de una Selección Mexicana todavía en construcción rumbo al Mundial 2026, dos nombres jóvenes comenzaron a abrirse espacio en la conversación de Javier Aguirre: Brian Gutiérrez y Gilberto Mora. Uno llegó desde la MLS y encontró en Chivas el escenario perfecto para explotar; el otro, con apenas 17 años, confirma que juega con una naturalidad que desarma cualquier lógica de edad.
El Vasco habló de ambos con entusiasmo poco habitual. No sólo por el talento, sino por la personalidad con la que han caído dentro de un grupo que ya vive tensión mundialista.
Sobre Brian Gutiérrez, Aguirre reveló que el mediocampista ya llevaba tiempo bajo seguimiento de la estructura de Selecciones Nacionales desde su etapa en Chicago Fire. Incluso contó que Andrés Lillini ayudó directamente en el proceso para obtener su pasaporte mexicano antes de integrarlo al proyecto.
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“Este muchacho ya estaba en el radar. Nos pidió ayuda para sacar su pasaporte mexicano y lo ayudamos allá en el consulado”, explicó Aguirre. “Fue un acierto venir a Chivas y caer en manos de Gaby Milito”.
El técnico destacó especialmente la evolución táctica del futbolista, quien pasó de jugar detrás del delantero en la MLS a convertirse en un mediocampista de ida y vuelta en Guadalajara. “Lo puso de doble contención y cayó de pie. Más allá del gol, que parece fácil y no lo era, hace controles, tiene ida y vuelta. En un solo torneo se convirtió en un jugador importantísimo para Chivas y para la Selección”.
Brian, mientras tanto, intenta bajar la euforia alrededor de su crecimiento acelerado. En apenas cinco meses pasó de aparecer como opción para México a perfilarse como uno de los nombres que más llaman la atención rumbo al Mundial.
“Quiero ir paso a paso. No quiero ponerme muy arriba ni muy abajo”, explicó. “Es un privilegio estar acá y representar a México. Los aficionados están con nosotros y tenemos que mejorar cada día para darles alegría”.
Del otro lado aparece Gilberto Mora, quizá el futbolista que más fascinación provoca dentro del cuerpo técnico por la forma en que interpreta el juego. Aguirre incluso recurrió a comparaciones históricas para describirlo.
“Yo lo pondría en esa saga de Manuel Manzo, Tomás Boy, Benjamín Galindo… esos jugadores que saben qué va a pasar antes de tener la pelota”, dijo el entrenador. “Parece que tiene ojos en la cabeza. Es valiente, atrevido, vertical. Es distinto”.
El técnico celebró además que Mora haya podido volver plenamente recuperado físicamente, algo que colocó al mismo nivel que los regresos de futbolistas lesionados como Luis Chávez o Mateo Chávez. “Lo de Gilberto es motivo de alegría”, insistió.
El juvenil de Xolos respondió con la misma serenidad que muestra dentro de la cancha. “Es un sueño estar aquí representando a mi selección”, afirmó. “Voy a dar todo en cada partido para seguir siendo ese jugador que disfruta el juego”.
La competencia interna, sin embargo, sigue siendo feroz. Aguirre también se detuvo a hablar de Guillermo Martínez, uno de los delanteros que provocó debates por mantenerse dentro de la lista final rumbo al Mundial.
“Está demostrando que vive un buen momento”, señaló Aguirre sobre el atacante de Pumas. “Tenemos bien cubierta esa posición: está la Hormiga, están los dos Jiménez, está Quiñones haciendo goles como churros. Pero Memo tiene calidad, juego aéreo fuera de la norma y una zurda muy educada”.
El Vasco sabe que cualquier decisión generará debate. “Es normal que guste uno y no otro. Va a pasar siempre”, asumió.
Y ahí aparece una de las voces más experimentadas del grupo: Luis Romo. El mediocampista de Chivas considera que esta larga concentración previa al Mundial puede convertirse en una ventaja decisiva para México.
“Siempre es importante respetar los procesos”, explicó Romo. “A veces tienes dos o tres días para preparar un partido de selección; ahora tendremos un mes. Eso ayuda a formar una familia, a tomar la idea de juego y realmente dimensionar lo que viene”.
Romo cree que el entorno también cambió dentro del vestidor. “El reloj está ahí bajando todos los días y empiezas a entender lo que significa jugar un Mundial en casa”, dijo. “La gente tiene que ilusionarse y conectarse con nosotros, porque eso también juega”.
El mediocampista incluso reconoció que hace apenas unos meses veía lejos regresar al mejor nivel tras sus problemas físicos. “Javier fue muy abierto conmigo. Me dijo lo que veía y lo entendí. En selección te lo tienes que ganar todos los días”, contó.
Hoy, con México invicto en 2026 y con una idea de juego cada vez más clara, Aguirre empieza a encontrar algo que buscaba desde el inicio del proceso: jóvenes que no se intimidan con el escenario y veteranos que entienden cómo sostenerlo.
