Cruz Azul: Miguel Borja, por cambiar la narrativa de los delanteros colombianos en La Máquina

Final del Clausura 2013. El marcador global iba 2-0 en favor del Cruz Azul con solo 17 minutos en el tiempo regular, parecía el día en el que la maldición de La Máquina desaparecería y pondría fin a más de 15 años sin ganar un título de liga.
Teófilo Gutiérrez tenía la oportunidad de aumentar la ventaja y sellar el campeonato, en un contragolpe que concluyó con un pase cruzado de Christian “Chaco” Giménez en el área, que el delantero colombiano falló con el portero Moisés Muñoz vencido.
Luego de esa falla, vinieron goles de Aquivaldo Mosquera y uno agónico de Muñoz en un cabezazo de tiro de esquina en el agregado que forzaron los tiempos extras y una tanda de penaltis en la que el América logró su título 11 y acrecentó las burlas al Cruz Azul, que pasó ocho años más hasta romper su mala racha sin trofeos del torneo local.
Esta es solo una muestra de la “mala suerte” que ha tenido el equipo celeste con delanteros colombianos, pero aún así la directiva volvió a confiar en uno, Miguel Borja, quien llega libre tras su paseo por el River Plate con el objetivo de ser el “killer” del equipo en el Clausura 2026.
La historia de los artilleros colombianos en el Cruz Azul
En los registros de Transfermarkt existen cuatro delanteros colombianos que han militado los últimos años en los Azules. Solo uno, Edixon Perea, duró más de seis meses.
Perea también fue el más exitoso. Llegó en el verano de 2011 procedente de Las Palmas de España y en 29 partidos marcó 10 goles. Su salida en 2012 fue conflictiva: el club rescindió su contrato y el atacante admitió arrepentirse de fichar por la institución.
Tras esta experiencia, llegó al cuadro Teófilo, el villano de la final ante el América. Provenía del Racing argentino con cartel de haber jugado la Copa América de 2011 con su país y ser recurrente en las convocatorias de eliminatorias al Mundial 2014.
Sin embargo, su paso no fue el mejor, apenas nueve dianas en 28 encuentros y la falla en la final que muchos aficionados creen provocó la remontada en la final del Clausura 2013, de las derrotas más dolorosas en la historia del Cruz Azul.
Perea y Gutiérrez son, quizás, los únicos dos delanteros colombianos que se pueden destacar. Después están Andrés Rentería, apenas dos tantos en 13 duelos, y Díber Cambindo, cuatro goles en 18 cotejos.
Cambindo no brilló en su etapa con el Cruz Azul, pero sí cuando salió al Necaxa, que compró el 30 o 40 por ciento de su pase según distintas fuentes y en donde logró el campeonato de goleo en el Clausura 2024.
Díber acaba de ser transferido al León por unos 4 millones de dólares, parte de este monto irá a las arcas celestes, por lo que, aunque no fue un elemento determinante en el equipo, sí dejó réditos económicos.
Los colombianos que sí han triunfado en el Cruz Azul
La Máquina no ha tenido tino en los fichajes de atacantes cafetaleros, pero sí en posiciones defensivas. En centrales, han sobresalido Luis Amaranto Perea, quien jugó 78 partidos en casi tres años y fue pieza importante en los títulos de la Copa MX del Clausura 2013 y la Copa de Campeones de la Concacaf de 2014.
Otro zaguero importante ha sido Willer Ditta en la actualidad, lleva 112 duelos defendiendo la playera celeste, en los que se ha consolidado como uno de los mejores defensores de la Liga MX e incluso alcanzó un nivel que lo llevó a debutar con la selección colombiana.
En la portería está Kevin Mier, quien por el momento está lesionado, pero que desde que arribó en enero de 2024 al Cruz Azul se ha ganado elogios de ser uno de los arqueros con mejor presente en México y es habitual con el equipo nacional de Colombia.
Larcamón busca confirmarse como un entrenador ganador
Nicolás Larcamón es otro que debe probar su calidad. El entrenador argentino de 41 años arribó a la Liga MX en 2021, para dirigir al modesto Puebla, al que hizo protagonista con una de las nóminas más bajas de la competición.
A los poblanos los dejó cerca de calificar a una final. Después de su paso por la Franja, comandó al León, al que hizo campeón de la Concacaf en 2023, su único trofeo como estratega, tras lo cual emigró al Cruzeiro brasileño en el que se mantuvo apenas cuatro meses.
Volvió a México para ser el líder del Necaxa, otro cuadro con presupuesto limitado, en el que volvió a comprobar su efectividad al clasificarlos a su primer Liguilla en un año.
Fue así como llamó la atenció del Cruz Azul, en busca de un manejador de sus características: con un estilo de juego que describe como “rompe huevos”, con el que trata de dominar la posesión de balón y cuando no la tiene no permite que sus rivales estén cómodos en la cancha.
Su primer semestre fue positivo, tercer lugar en la fase regular y semifinales en la Liguilla, pero en la Copa Intercontinental, cayó en la primera ronda.
En este Clausura, en el que La Máquina debuta el sábado con visita al León, sueña con obtener su primer título de liga y así callar a sus críticos, que lo ven solo para “cuadros chicos” que busquen tener torneos modestos y no pelear por campeonatos.
