El Mundial 2026: el sueño de ver a México en el Azteca, cada vez más caro y más lejano

Imagina a un aficionado común, de esos que pasaron la infancia frente al televisor cada vez que jugaba la selección mexicana, con el corazón desbordado cada vez que veía a su equipo en el Mundial. Ese aficionado que sueña con ver a México jugar en el Estadio Azteca, el templo del futbol que reabrirá sus puertas en marzo con un partido especial ante Portugal, con Cristiano Ronaldo como figura, y que el 11 de junio recibirá el partido inaugural del Mundial 2026 frente a Sudáfrica.
La ilusión crece porque ahí podría ver en vivo a sus ídolos: Raúl Jiménez, Chaquito Giménez, Edson Álvarez y Johan Vásquez, futbolistas que hoy brillan en Europa y que nunca han disputado un Mundial en casa. Verlos sobre el césped renovado, sentir el estadio vibrar con cada pase y cada gol representa el sueño más grande que ha guardado durante años.
La realidad, sin embargo, cae de golpe. Los boletos para ese partido inaugural cuestan entre 19 mil y 44 mil pesos, cifras fuera del alcance de la mayoría. Sobre todo en un país donde, a partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo general será de 315.04 pesos diarios — alrededor de 9,582 pesos al mes. Incluso la entrada más barata obliga a destinar gran parte de un ingreso mensual a un solo partido.
La comparación con otros mundiales recientes resulta dolorosa. En Qatar 2022, los boletos para la inauguración costaban entre 5,500 y 11,300 pesos, mientras que en Rusia 2018 oscilaban entre 4,000 y 10,000 pesos para categorías similares. En contraste, los precios del partido inaugural en México duplican o incluso triplican lo que costaba vivir ese momento en ediciones anteriores, lo que vuelve casi imposible que el aficionado común siquiera intente comprarlos.
A esto se suma otro obstáculo: conseguir boletos a través de la página oficial de FIFA dista mucho de ser sencillo. Registros, sorteos y una demanda abrumadora dejan fuera a miles de aficionados antes de llegar a la compra. Para muchos, la única alternativa es la reventa, donde los precios se disparan todavía más y convierten el sueño de ver a la selección en vivo en un lujo casi inalcanzable.
Para este aficionado, el boleto se transforma en un muro invisible. El deseo de entrar al estadio, sentir la pasión en las tribunas, mirar a sus ídolos con sus propios ojos y gritar un gol histórico queda del otro lado. Porque estos precios no son solo números: son barreras que separan a miles de personas de una fiesta que debería ser de todos.
El futbol es de la gente, de las familias, de quienes crecieron con el sueño de ver un gol desde la tribuna. Pero con estos precios y con un acceso tan limitado a los boletos oficiales, muchos tendrán que conformarse con vivir el Mundial desde la pantalla, con la nostalgia de lo que pudo ser.
La explicación oficial apunta a la inflación, al aumento en los costos de organización y a la expectativa generada por el primer Mundial con 48 selecciones. Aun así, resulta frustrante que justo cuando se busca celebrar la pasión futbolera, el acceso se reduzca tanto.
Y peor aún: para quienes sueñan con ver todos los partidos de México en el Estadio Azteca, la única opción real es el pase hospitality. Este paquete cuesta hasta 896,150 pesos en su modalidad más cara, o 356,420 pesos en la más “económica”. A cambio ofrece comida, bebida y la garantía de asistir a los cinco partidos que se disputarán en el Azteca. Una experiencia pensada para unos cuantos, muy lejos del alcance del aficionado común.
Esta escalada de precios amenaza con dejar fuera a quienes hacen grande al futbol: la gente. Y quizá el Mundial 2026 no solo será recordado por sus partidos, sino también por cuánto costó estar ahí para vivirlos.
Categorías de boletos
- Categoría 1: Se trata de los boletos más caros, ubicados en zonas preferentes
- Categoría 2: Los del segundo mayor precio, disponibles en gradas superiores.
- Categoría 3: Entradas más asequibles, comúnmente de gradas superiores.
tanto inferiores como superiores.
México - Sudáfrica (inauguración del Mundial)
- Categoría 1: 44,035 pesos
- Categoría 2: 31,880 pesos
- Categoría 3: 19,070 pesos
