El plan de Aguirre en la recta final: México entra en modo Mundial

Javier Aguirre no llegó a Querétaro a observar. Llegó a ejecutar. Con 108 días para el debut ante Sudáfrica, el técnico arrancó este domingo la fase final de su construcción: un calendario milimétrico que va del amistoso ante Islandia hasta el Azteca, sin espacio para la improvisación ni para las dudas que no estén ya resueltas. El Tri entró en modo Mundial.
El reloj ya corre para Aguirre: el proceso entra en fase definitiva
El reloj ya corre para Aguirre: el proceso entra en fase definitiva / Agustin Cuevas/Getty Images

El proceso dejó de ser amplio y se volvió específico. Para Javier Aguirre, lo que comienza en Querétaro no es una concentración más: es el inicio del tramo sin retorno hacia el Mundial en casa. Ya no se trata de observar por curiosidad, sino de decidir con precisión. Cada entrenamiento responde a una pregunta concreta. Cada alineación, a una proyección directa hacia el debut.

El reloj del Tri: 108 días para el debut más esperado en la historia del futbol mexicano. El amistoso ante Islandia representa el último espacio real para ajustar sin que el error tenga consecuencias definitivas. Es la frontera entre la exploración y la consolidación. Aquí todavía pueden moverse piezas, probar sociedades, medir a los que viven en el límite de la convocatoria. Después de este partido, la estructura comenzará a cerrarse. Las dudas tendrán que convertirse en certezas.

Los compromisos que siguen ya no serán territorio de prueba. Serán simulacros del Mundial: rivales de mayor exigencia, estadios con presión ambiental, once iniciales que se parecerán mucho al que arrancará el torneo. Ahí ya no se compite por entrar, sino por consolidarse. El grupo empezará a reconocerse como equipo titular y como banca inmediata. Los roles se fijarán.

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En paralelo, el cierre del torneo local añadirá otra capa de tensión. Los futbolistas que siguen en carrera con sus clubes cargarán con doble presión: rendir para clasificar a la liguilla y, al mismo tiempo, sostener el nivel que los mantenga en el radar del seleccionador. Una lesión, una baja de forma o un error grave en ese tramo puede cerrar la puerta definitiva.

Después llegará la concentración formal que transforma todo. Cuando el grupo se instale de manera permanente bajo control de Selección, el entorno cambiará. Se acabará la doble agenda. El equipo vivirá en lógica de Mundial: sesiones específicas, cargas calculadas, análisis detallado de rivales, trabajo mental enfocado en gestionar la presión de jugar en casa. Ese momento no es solo logístico; es psicológico. Marca quién está dentro del proyecto final.

Antes del corte definitivo habrá una lista preliminar. Es el primer filtro institucional. Algunos nombres quedarán fuera ahí mismo. Otros sobrevivirán unas semanas más hasta que se anuncien los 26. Ese día, el proceso dejará de ser competencia interna y se convertirá en responsabilidad colectiva.

México llega al Mundial con una ventaja que nunca había tenido: un proceso de preparación sin improvisaciones, construido fecha por fecha, con una lógica que Aguirre lleva meses diseñando en silencio. El calendario del Mundial no es una formalidad. Es la hoja de ruta.

22 de febrero: el punto de partida

Todo empieza aquí. La concentración arrancó este domingo en Querétaro con los siete jugadores de Chivas a la cabeza —Efraín Álvarez, Roberto Alvarado, Armando González, Brian Gutiérrez, Richard Ledezma, Diego Campillo y Raúl Rangel— y se fue sumando el resto de los convocados a lo largo del día. 

Los entrenamientos comenzaron de inmediato y el miércoles en el Estadio La Corregidora el Tri debe recibir a Islandia. La concentración arrancó en medio de una ciudad alterada, por quemas y bloqueos, no es el escenario que nadie hubiera elegido. Pero el calendario no negocia y Aguirre tampoco.

25 de febrero: Islandia, el último examen libre

El amistoso ante Islandia en La Corregidora es, en los hechos, el último partido donde Aguirre puede permitirse probar algo sin consecuencias definitivas. Los convocados saben que están en audición. El técnico sabe que después de esta noche las dudas tendrán que convertirse en certezas porque lo que viene después ya no tiene margen para experimentos. Aguirre ya dijo que sólo tiene dos dudas en su 11 titular frente a Sudáfrica.

Varios jugadores juegan mucho este miércoles. Entre ellos el delantero Guillermo Martínez de Pumas, que busca convencer en un puesto donde Raúl Jiménez parece inamovible y donde Armando González y Germán Berterame del Inter Miami pelean por el mismo espacio. Para ellos y para varios más en la lista de 21, este partido vale un sueño. Si las condiciones de seguridad en Querétaro lo permiten, pues aunque se espera que el partido se lleve en condiciones normales, hay una idea de que se pueda llevar a acabo a puerta cerrada.

28 de marzo: Portugal en la reinauguración del Azteca

El primer gran escaparate. México recibe a Portugal en lo que será la reinauguración del Estadio Azteca, renovado específicamente para el Mundial. El partido tiene una carga simbólica enorme: es el primer ensayo con público masivo en el recinto que el 11 de junio recibirá el debut mundialista. Ya no es territorio de prueba. La alineación que salga ese sábado será, con variaciones mínimas, la que Aguirre tiene en mente para el primer partido del Mundial. Quien no esté ahí tiene razones para preocuparse.

31 de marzo: Bélgica en Chicago

Tres días después, el Tri cruza la frontera y juega ante Bélgica en Chicago, otra de las sedes del Mundial 2026. El partido tiene doble valor: es el último amistoso de la fecha FIFA de marzo y es también un reconocimiento de terreno. México empieza a habituarse al ambiente y a los estadios del torneo antes de que el torneo empiece. Lo que se vea en estos dos partidos de marzo definirá prácticamente la lista del 1 de junio. Después de Chicago, Aguirre sabrá quiénes van y quiénes no. Lo que quede por resolver serán matices, no estructuras.

25 de abril: la llave que lo cambia todo

La última jornada regular del Clausura 2026 se juega el 25 de abril. Y aquí está la diferencia fundamental respecto a otros procesos mundialistas: los convocados de Liga MX no disputarán liguilla y quedarán liberados desde que concluya la fase regular. No habrá incorporaciones tardías desde el torneo doméstico. No habrá cargas acumuladas de una fase final. No habrá jugadores llegando al CAR agotados después de una semifinal o una final disputada tres días antes.

Es una ventaja estratégica que México tendrá para la Copa del Mundo y que Aguirre podrá aprovechar desde el primer día de la concentración definitiva.

25 de abril al 5 de mayo: diez días de descanso obligatorio FIFA

Inmediatamente después de la última jornada arranca el período de descanso obligatorio que marca la FIFA. Diez días en los que los jugadores internacionales no pueden ser usados por sus clubes. Es el respiro que la Federación necesita para los últimos ajustes físicos y mentales antes de la concentración definitiva. Una transición que, esta vez, no tendrá el ruido de una liguilla encima.

6 de mayo: la concentración que lo cambia todo

El 6 de mayo los jugadores convocados se instalan en el Centro de Alto Rendimiento para la concentración definitiva. Es el punto de no retorno logístico y también psicológico: quien entre a esa burbuja sabe que está en el Mundial.

Pero lo más relevante de esta fecha es lo que permite hacer. Aguirre podrá trabajar desde el primer día con la base local prácticamente completa, enfocándose en automatismos, intensidad y cohesión táctica. No en presentaciones ni en ponerse al corriente. El grupo nacional llega con semanas de ventaja sobre cualquier otro proceso previo, eso en la preparación para un Mundial es una diferencia que se mide en partidos, no en días.

La idea es clara: que los futbolistas que militan en el extranjero se integren a una estructura adelantada, no a un grupo en formación.

11 de mayo: la lista de 30 o 35

Cinco días después de arrancar la concentración, Aguirre entrega la lista preliminar de entre 30 y 35 jugadores. Para entonces el núcleo nacional ya tendrá ritmo interno. Es el primer corte oficial, la primera vez que los nombres quedan en papel y los sueños empiezan a separarse entre los que siguen y los que no. Para los que queden fuera en ese momento no hay vuelta atrás. Para los que entren, quedan tres semanas más de incertidumbre hasta el corte definitivo.

Segunda quincena de mayo: Europa cierra y el Tri se completa

En paralelo, el futbol europeo irá cerrando ciclos de manera escalonada. La Scottish Premiership y la Süper Lig de Turquía terminan el 17 de mayo. La Saudi Pro League el 21. La Premier League, la Serie A y LaLiga el 24. Conforme concluyan esos torneos, los mexicanos en el exterior se incorporarán de manera progresiva al CAR. Llegarán a complementar y elevar el nivel competitivo de un bloque que ya habrá absorbido la base conceptual del cuerpo técnico, no a descubrir de qué va el proyecto. Es la diferencia entre llegar a un grupo en formación y llegar a un grupo que ya sabe lo que hace. Aquí también recibirán sus 10 días obligatorios de descanso.

22 de mayo: Ghana, el primer ensayo colectivo serio

Ya con buena parte del grupo completo, México enfrenta a Ghana en territorio mexicano, en Puebla. Es la antepenúltima prueba antes del Mundial, el primer ensayo colectivo serio con el bloque prácticamente definido. A estas alturas Aguirre afina detalles: la forma física de los que vienen de ligas europeas ya terminadas, la integración de los que llegaron directo de la fase regular de la Liga MX, los automatismos que necesitan más repeticiones. Ghana es el calibrador que dirá si el proceso está donde debe estar. Aunque los europeos y los que vienen de fuera, es difícil que vean actividad.

30 de mayo: Australia en el Rose Bowl, el penúltimo escalón

El Tri viaja a Pasadena para medirse ante Australia en el Rose Bowl, una de las sedes del Mundial de 2026. A doce días del debut, la lógica de este partido ya no admite experimentos ni sorpresas. Solo confirmaciones. Once inicial que va tomando forma, ya que los de la Liga Mx ya tienen semanas de trabajo y los de Europa tienen días para sumarse a la idea colectiva, donde se buscan variantes claras y funcionamiento consolidado. México prueba su estructura en un entorno similar al del torneo, en uno de los estadios que se usó en el Mundial del 94, ante una selección de nivel que obligará a estar al ciento por ciento. Lo que ocurra en California será el penúltimo argumento de quien todavía esté peleando un lugar en los 26.

1 de junio: los 26 que van al Mundial

La lista final. 26 nombres. El resto es historia. Para los que entren, comienza la cuenta regresiva más intensa de sus vidas. Para los que no, una espera que puede durar cuatro años o para siempre.

4 de junio: Serbia en Toluca, el ensayo general

A siete días exactos del debut mundialista, México juega su último partido de preparación ante Serbia, probablemente en el Estadio Nemesio Díez de Toluca. Es el ensayo general con todo en serio: el once que saldrá el 11 de junio, los movimientos tácticos que Aguirre ha estado guardando, la puesta a punto física final. Un partido que ya no admite dudas ni ajustes de fondo. Para entonces el grupo estará completo y sincronizado, con semanas de trabajo acumuladas para los jugadores de Liga MX y con la integración progresiva de los europeos ya completada. Serbia, selección de nivel con jugadores de primer nivel en el continente, es el calibrador perfecto para saber exactamente dónde está el Tri a una semana de la verdad.

11 de junio: México vs. Sudáfrica, Estadio Azteca

La fecha que todo lo justifica. El debut de México en el Mundial 2026 en casa, en el Azteca recién reinaugurado, ante Sudáfrica. El partido que el país entero lleva años esperando y que la generación de Aguirre tiene la responsabilidad histórica de dignificar. No solo ganar, sino romper por fin con la maldición del quinto partido que convirtió los octavos de final en el techo inamovible del futbol mexicano durante treinta y seis años.

Todo el proceso converge ahí: la liberación anticipada del torneo local desde el 25 de abril, la concentración que arranca completa el 6 de mayo, la integración escalonada de los europeos durante la segunda quincena, los cuatro amistosos de preparación, el ensayo general ante Serbia en Toluca. Una construcción metódica que evita las improvisaciones que hundieron otros procesos.

No es solo una suma de fechas. Es una construcción metódica. En un Mundial en casa, cada día previo es una ventaja competitiva. México decidió empezar a aprovecharla desde ya, en un hotel de Querétaro.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.