Jorge Sánchez: la posición más disputada del Tri y el hombre que no se cansa de pelearla

La lateral derecha es la gran duda de Javier Aguirre. Jorge Sánchez es la gran respuesta que nadie termina de aceptar. Llevan años en ese círculo. Este viernes, ante Ghana en Puebla, empieza el primer de los tres últimos capítulos para el desenlace que es el Mundial.
Jorge Sánchez llegó antes de tiempo para incorporarse a la concentración de Javier Aguirre, busca la lateral derecha del Tri.
Jorge Sánchez llegó antes de tiempo para incorporarse a la concentración de Javier Aguirre, busca la lateral derecha del Tri. / Esteban Méndez

Hay jugadores que la afición quiere desde el primer día. Y hay jugadores que tienen que ganarse el cariño partido a partido, gol a gol, muchas veces contra el abucheo y a veces — en el caso de Jorge Sánchez — contra algo peor que eso. Amenazas de muerte. Críticas que van más allá del futbol. Ruido que no para aunque pares de escucharlo. Él lo vivió. Y no se fue. Se quedó, resistió y salió más duro de lo que entró.

Eso tiene un nombre. Javier Aguirre lo llama personalidad. Y es exactamente lo que busca para un Mundial que se va a jugar en casa, ante una afición que puede voltearse en un instante.

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Jorge nació en Torreón, Coahuila, y comenzó su carrera en las fuerzas básicas de Santos Laguna. De ahí vino el América, los títulos, la consolidación. Luego Europa: el Ajax primero, donde compartió vestuario con Edson Álvarez; el Porto después, donde ganó la Copa de Portugal. Regresó a México, levantó la CONCACAF Champions League con Cruz Azul y marcó en la Copa Intercontinental FIFA ante el Flamengo. Un currículum que en cualquier otro contexto sería suficiente. Pero Jorge Sánchez vive en un contexto donde nada es suficiente hasta que el Vasco dice que sí.

"Me ha tocado vivir las dos caras de la moneda", confiesa en la zona mixta del CAR. No lo dijo con amargura. Lo aseveró con la calma de quien ya procesó todo eso y lo convirtió en combustible. "Soy un privilegiado por las cosas que me han pasado, porque me han forjado un gran carácter tanto fuera como dentro del campo, en todos los aspectos".

Cuando llegó al PAOK en febrero, la aventura arrancó mal: sin minutos, con las alarmas encendidas en la selección y la competencia recrudeciéndose a cada semana. Había apostado por Europa para llegar mejor al Mundial. Y de pronto Europa lo tenía en la banca. "Muchas cosas veo muy diferentes a las que tienes aquí en México", reflexionó. "Las instalaciones, el trato, muchas cosas que los de afuera no logran ver. A veces somos muy criticados cuando vamos a Europa, pero realmente no saben lo que vive tanto el jugador como tu familia, tus hijos".

Había algo roto en ese momento. O al menos así lo veían los de afuera. Pero Jorge Sánchez ya había sobrevivido a cosas más difíciles que una racha sin minutos. En marzo, ante Bélgica en el Azteca, apareció al minuto 19 y anotó el único gol de México en esa ventana de amistosos. 

Un remate que valía mucho más que tres puntos. Que valía silencio. Que valía la respuesta. "En confianza no me influye nada", aseguró sin levantar la voz. "Cuando estuve en Cruz Azul mostré un gran nivel. Ir a Europa es por las cosas que estás haciendo bien". No fue una declaración de arrogancia. Fue la voz de alguien que aprendió a conocerse en los momentos difíciles.

Ahora está en el CAR, con la maleta apenas deshecha y el Mundial a dos semanas. Dice que viene tranquilo, que viene a disfrutar, que cuando uno disfruta las cosas salen naturales. Y sobre la afición, sobre los abucheos, sobre lo que puede pasar si México no arranca bien en casa, fue claro: "Tienen el derecho de gritarnos, de chiflarnos, de apoyarnos. A mí me ha pasado que me han abucheado y trato de no escuchar, de revertir las cosas, de enfocarme en lo que me toca: jugar".

Y luego, como quien lleva años queriendo decirlo: "Espero que cuando empiece el Mundial estén de nuestro lado. Porque al fin y al cabo somos mexicanos y queremos que nos vaya bien en todos los aspectos. Venimos con mucha ilusión, con mucho carácter de mostrar en la cancha. Y sé perfectamente que la afición se lo merece".

Lo dijo sin dramatismo. Con la textura de quien ya estuvo en ese fuego y sabe cómo moverse dentro de él. Porque esa es exactamente la pregunta que Javier Aguirre no ha terminado de responder: quién ocupará la lateral derecha cuando empiece el Mundial. La duda más constante, la posición más discutida, el flanco que más desvela al Vasco desde que arrancó este proceso. 

Jorge Sánchez lleva años como la respuesta obvia y la pregunta incómoda al mismo tiempo. Llegó antes que nadie lo pidiera, se plantó en el CAR con todo lo que carga — los títulos, las críticas, las amenazas, el gol ante Bélgica — y espera.

"Muy contento de tener ese tipo de rivales", dijo sobre los próximos amistosos, el primero el viernes ante Ghana en Puebla. "Antes del Mundial te generan mucho, te das cuenta del parámetro en que estás". Sabe leer el contexto. Sabe lo que significan estos partidos. Sabe, mejor que nadie, que cada minuto que juegue en el Cuauhtémoc es un argumento más en la conversación que Aguirre todavía no cierra.

No espera con resignación. Espera con la piel dura de quien ya vivió cosas peores que la duda de un entrenador. Y con la certeza silenciosa de que, cuando llegue el momento, él va a estar listo. Como siempre ha estado.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.