México golea 4-0 a Islandia y Aguirre queda satisfecho con jugadores observados

La Selección Mexicana no tuvo mucha resistencia por parte del equipo europeo y logró sacar el triunfo en Querétaro.
Richard Ledezma (C), 'Hormiga' González (I) y Jesús Gallardo (D), anotaron gol ante Islandia.
Richard Ledezma (C), 'Hormiga' González (I) y Jesús Gallardo (D), anotaron gol ante Islandia. / Rodrigo Oropeza/Getty Images

La Selección Mexicana cumplió y lo hizo de manera contundente. El Tricolor se impuso con una goleada de 4-0 a Islandia, en partido amistoso jugado en Querétaro y que sirvió para que Javier Aguirre apretara un poco más la tuerca en la búsqueda por conformar a la selección que afrontará el Mundial 2026.

El técnico mexicano salió disparado desde el primer segundo. No hubo pausa. Gritos de apoyo, indicaciones puntuales y algún regaño temprano. El Vasco se plantó como general: pies abiertos formando un triángulo con los pies, manos detrás de la espalda, mirada fija en sus dirigidos. Sólo volteaba a la banca cuando necesitaba comentar alguna jugada. Estoico. Vigilante.

Te puede interesar: Javier Aguirre busca sustitutos tras lesiones de elementos europeos

La alineación tenía mensajes claros. Everardo López recibió la oportunidad como central titular. Al frente, el tridente de Chivas: Armando González, Efraín Álvarez y Roberto “Piojo” Alvarado. En el medio, Brian Gutiérrez y Richard Ledezma acompañados por el equilibrio táctico de Erick Lira. En el arco, Raúl Rangel, quien ha sido titular en cinco de los últimos siete encuentros bajo el mando de Aguirre.

Los nervios iniciales de algunos de los jugadores por ser la última lista con jugadores de la Liga MX era evidente. Muchos de ellos sabían que Javier Aguirre había lanzado un mensaje de que debían entregarse para ser considerados en la lista final, donde México enfrentará a Sudáfrica el 11 de junio en el estadio Azteca. El técnico mexicano respetó el momento de los jugadores de Chivas y mandó a seis en su once titular.

Rául Rangel, quien tiene la confianza del Vasco para ser titular en los últimos tres partidos, todos de este año y que indican que es su hombre de confianza.  Rangel vive su mejor momento.

Después de que las Fuerzas Armadas tocaron los himnos nacionales, el ambiente en el Estadio Corregidora se volvió solemne. La Federación Mexicana de Futbol y la Selección Nacional rindieron homenaje al Ejército Mexicano y a la Guardia Nacional. Bandera Monumental desplegada por elementos castrenses, ramos de flores entregados por una niña en gesto simbólico, minuto de silencio y moños negros en el uniforme. El futbol quedó suspendido por un instante; el respeto ocupó el centro del campo.

Y entonces comenzó el partido.

El inicio no fue cómodo. Mucho movimiento entre líneas de Piojo, Marcel y Brian, intentando asociarse en el mediocampo. Pero atrás, López sufrió. Aguirre le llamó la atención con claridad: nada de arriesgar en salida, sobre todo en el uno contra uno; si es necesario, disputar largo al frente. El defensor de Toluca perdió un balón que derivó en el único momento real de peligro islandés.

Al minuto 12, nuevamente López perdió la marca y Guðni Orri Þorsteinsson, el 17 de Islandia, quedó perfilado. Rangel achicó y salvó. Dos minutos después, el arquero de Chivas volvió a intervenir con solvencia. Seguridad bajo los tres palos.

Tony Amor, el auxiliar del Vasco, se acercó a Aguirre para comentar detalles tácticos; el Vasco escuchó sin perder la postura marcial.

México respondió a balón parado. Al 17, la pelota cayó a Gallardo, que recentró ante la defensa europea. Al 19, Richard Ledezma probó desde fuera; el disparo pasó cerca.

El primer golpe llegó al 21. Gallardo alcanzó línea final y cedió para Armando González, que atrajo al arquero islandés y centró al corazón del área. Ledezma apareció con potencia y definió con la cabeza para abrir el marcador. Mientras el estadio celebraba, Aguirre golpeaba la espalda de Everardo López: respaldo público, mensaje de confianza.

Dos minutos después, al 23, Gallardo volvió a enviar un centro. El defensor islandés falló en el cálculo y Armando González no perdonó. 2-0. Contundencia. Ante un rival que ofreció poco, 74 en el ranking FIFA y sin sus mejores jugadores por no ser fecha FIFA.

Brian Gutiérrez protagonizó la jugada más vistosa del tramo final del primer tiempo: desborde por derecha, regates consecutivos y un mano a mano que no logró concretar ante el arquero rival.

Erick Lira sostuvo el equilibrio. Cuando el equipo necesitó presión tras pérdida, apretó. Cuando fue momento de construir, se incrustó como tercer central para facilitar la salida limpia. Orden táctico.

Islandia fue un sinodal flojo. Tras los dos goles, bajó revoluciones y comenzó a pasear la pelota sin profundidad. La silbatina del público apareció y no dejó de escucharse en los minutos finales.

México dominaba el marcador y el ritmo. Aguirre seguía firme, inmóvil por momentos, observando como estratega que evalúa más que celebra.

Terminó el primer tiempo.

México 2-0 Islandia.

Segundo tiempo

Terminó el primer tiempo con México arriba 2-0 y con la sensación de que el partido estaba bajo control, pero no completamente resuelto. Aguirre no se relajó. Regresó al campo con la misma postura rígida, la mirada fija, evaluando cada movimiento como si el marcador siguiera en cero.

Al 53, Brian Gutiérrez volvió a aparecer. Recibió entre líneas, encaró y generó peligro otra vez. Era el más insistente del frente mexicano. Aguirre, desde la banda, llamó a Charlie Rodríguez; el Vasco comenzaba a mover piezas.

Al 55, Brian tuvo una más. Se metió al área, chocó con la defensa, se estrelló contra el muro islandés. La pelota quedó viva, le cayó a la “Hormiga”, pero la acción se diluyó. México presionaba, Islandia resistía como podía.

Entonces vinieron los cambios. Salieron Piojo Alvarado, Efraín Álvarez y Marcel Ruiz. Ingresaron Charlie Rodríguez, “Chiquito” Sánchez y Alexis Gutiérrez. Aguirre refrescó el mediocampo, buscó piernas nuevas y circulación más limpia. No era solo mantener la ventaja; era sostener la intensidad. Y que otros también se mostraran.

Brian insistió una vez más: disparo potente, bien dirigido, pero el arquero islandés respondió. El jugador de Chivas fue el más vertical de la noche, el que no dejó de intentar.

El tercer golpe llegó al 58. Tiro de esquina. Centro preciso. Gallardo atacó el primer poste y se elevó con determinación. Cabezazo seco, directo al fondo de las redes. 3-0. Partido sentenciado.

Aguirre siguió moviendo el tablero. Al 65, más modificaciones: ingresaron Jesús Garza, Diego Campillo y Memo Martínez. Salieron la Hormiga, Erick Lira y Richard Ledezma. Otros que necesitaba ver el Vasco. Ajustes de control, administración de energía y evaluación individual. Cada minuto cuenta en la carrera por convencer a Aguirre.

Islandia fue diluyéndose. México administró el ritmo, sostuvo la posesión y bajó la adrenalina sin perder orden. Aguirre, fiel a su estilo, casi sin gestos de celebración, observaba. Como un general que ya ganó la batalla, pero sigue analizando el terreno.

La tribuna respondió con un grito que bajó en cascada: “¡Seguridad!”. No era sólo el marcador; era la sensación de dominio. Lo mejor fue el público de Querétaro, que no recibía un partido del Tri desde el 2018, cuando cayó ante Chile. 31 mil 611 aficionados abarrotaron el estadio, en el 80 fue lo mejor. 

Empezaron a cantar Canta y No Llores… Se encendieron los celulares y el estadio vibró.

Brian tuvo premio a su esfuerzo, anotó  el cuarto gol cuando el partido terminaba. En una escapada desde el medio tiempo.  El partido quedó sellado. México reafirmó la tendencia histórica ante Islandia: dominio sostenido, autoridad sin sobresaltos. Una noche de homenaje, de rotaciones y de mensajes claros rumbo a lo que viene.


Published |Modified
Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.