Mundial 2026: Para Enrique Borja, Haití dejó la inocencia y juega con sello europeo

Haití regresará a una Copa del Mundo, luego de 52 años, con un equipo que no se parece en nada al que México enfrentó en el Premundial de la Concacaf de 1973.
Jugadores de Haití celebran la clasificación del país al Mundial 2026.
Jugadores de Haití celebran la clasificación del país al Mundial 2026. / Concacaf

Desde su llegada, México perdió la batalla. Decenas de aficionados, enardecidos, movieron el camión en el que el Tri llegaba a Haití del aeropuerto. Era un país caribeño gobernado por el dictador Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier.

Había, para no variar, inestabilidad política y económica, poder totalitario y mucha pobreza. No muy diferente ahora, pero aún así la FIFA mandó el Premundial a esa sede, en donde se disputó en su totalidad y México quedó fuera por primera vez de la justa, luego de no haber faltado a los seis que se jugaron de 1950 a 1970.

“Llegamos en la noche y la gente rodeó el camión. Lo empezaron a mover fuerte. Llegó la la policía y empezó a golpearlos para que se quitaran. Fue una sensación terrible a nuestra llegada”, explicó Enrique Borja, el goleador de ese equipo tricolor, a Sports Illustrated México.

La razón, según el antiguo delantero, fue que meses antes, periodistas mexicanos acudieron a Haití a documentar la violencia, pobreza y “cosas desagradables” que rodeaban a la nación caribeña para difundirla en México. La información se tradujo al francés y fue pegada por todo Puerto Príncipe, capital de Haití, y en donde se disputó el Premundial.

Estaba pegado por todo el país. Se hablaba de su pobreza, de los problemas políticos, sociales, económicos, de todas las cosas malas. La gente se molestó porque exhibieron sus problemas. Por eso cuando llegamos nos recibieron de esa manera tan agresiva. Había fotos de cadáveres y pobreza en los periódicos”, añadió el presidente de la Federación Mexicana de Futbol entre 1998 y 2000.

México, el favorito

En aquel entonces, solo se clasificaba una selección de la Concacaf al Mundial. México era la potencia de la zona y Haití era un equipo “no desarrollado”, con “carencias” y eran jugadores de la liga local, que no era profesional.

“Eran un equipo rápido, como siempre, un poquito inocentes de juego porque eran iban por la pelota, fuertes, rápidos, habilidosos, pero lógicamente muchos de ellos tenían las carencias del futbol en el momento del Caribe”.

Borja aseguró que era una plantilla sin tanto talento como la actual, que es liderado por talento binacional. Al ser una ex colonia francesa y tener una diáspora que ha huido por la violencia y la pobreza, tienen varias personas de ascendencia haitiana en otras partes del mundo como Jean-Ricner Bellegarde, del Wolverhampton, Ruben Providence, del Almere City neerlandés, y Duckens Nazon, el máximo goleador de la eliminatoria que juega para el Esteghlal FC iraní.

Ahora son dirigidos por el francés Sébastien Migné, quien ha hecho mucho del trabajo de convencimiento para que los jugadores nacidos en Francia representen a un país que no tiene presidente electo desde 2021, vive secuestrado por bandas criminales y es el más pobre de América.

“Casi todos sus jugadores ya tienen una formación de fútbol nuevo europeo, principalmente francés. Tienen una formación importante europea. Son muy competitivos. En la Copa del Mundo serán un rival duro para cualquiera”, afirmó Borja.

Para Borja, en 1973, el recibir todo el Premundial en casa fue una ventaja. Incluso, se habló de que a México le hicieron vudú y eso complicó su pase a la Copa del Mundo. El ex delantero restó importancia a la supuesta magia negra ya que echarle la culpa del fracaso sonaría a pretexto.

Lo único que dijo es que casi no salían del hotel, no solo por lo que sucedió a su llegada, sino por la violencia que reinaba entonces.

“Casi no salíamos del hotel y cuando pasaba, siempre lo hacíamos escoltados por guardias”.

A diferencia de entonces, ahora Haití disputó toda la eliminatoria fuera de casa, por razones de seguridad. Su sede fue el Stadion Ergilio Hato de Curazao.

En 1973, la afición nos presionó mucho a todos los demás equipos. No supimos manejar esa presión, sobre todo México. Ahora creo que les benefició jugar fuera, porque la inestabilidad política les hubiera jugado en contra”, señaló el séptimo máximo anotador en la historia de la selección mexicana.

Al final, la estrategia de realizar toda la eliminatoria fuera de casa le benefició a Haití, que ha usado más de la mitad del presupuesto que ha recibido del programa FIFA Forward para financiar a sus selecciones nacionales.

En el programa 3.0, el último que corre de 2023 a 2026, tiempo de las eliminatorias al Mundial 2026, han ejercido más de 2.3 millones de dólares, poco más de 54 por ciento de su presupuesto de la asistencia que le ha dado el máximo organismo del futbol, en la preparación de sus equipos nacional.

Todo llevó a que Haití volviera más de medio siglo después a una Copa del Mundo, lo hará en México, Estados Unidos y Canadá, al ganar uno de los tres cupos directo de la Concacaf.

Los caribeños quedaron primeros del grupo C en la ronda final de las clasificatorias, por encima de Honduras y Costa Rica, que con un mayor presupuesto y tradición futbolística se quedaron fuera, en unas eliminatorias en las que los tres países anfitriones, las potencias de la confederación, no estuvieron.

Una historia de cuento de hadas, que en 2026 tiene otros ejemplos como Cabo Verde, Uzbekistán o el mismo Curazao en la Concacaf, naciones que debutarán en el certamen, el primero que tiene 48 selecciones.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.