Javier Aguirre, luego de vencer a Corea en Guadalajara: “Jugar en casa no tiene precio”

Javier Aguirre no se dejó llevar por la euforia del liderato ni por la clasificación a la siguiente ronda. El técnico de la Selección Mexicana reconoció que el triunfo sobre Corea estuvo lejos de ser un espectáculo, pero destacó la madurez y el orden táctico mostrados por su equipo para sacar adelante un partido de alta exigencia.
“Hoy estuvimos mucho más pacientes, no pasivos; pacientes”, explicó el estratega, al referirse a la capacidad de sus jugadores para soportar largos periodos sin la posesión del balón y manejar los tiempos del encuentro sin caer en la ansiedad.
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Para Aguirre, la diferencia respecto a otras experiencias mundialistas estuvo precisamente en la forma en que México controló el partido cuando tuvo ventaja en el marcador, evitando errores que en el pasado terminaron costando puntos importantes.
El “Vasco” admitió que el encuentro tuvo pocas emociones y que el planteamiento táctico terminó imponiéndose sobre el espectáculo.
“Son partidos muy tácticos, muy difíciles de digerir para la afición”, señaló Aguirre, quien alcanzó cinco victorias mundialistas como entrenador de México a lo largo de sus tres etapas al frente del combinado nacional.
El seleccionador también respaldó al joven Brian Gutiérrez, de quien destacó su potencial y proceso de crecimiento, al tiempo que valoró el desempeño de varios futbolistas jóvenes que comienzan a consolidarse dentro del equipo.
Además, resaltó el trabajo defensivo realizado por sus jugadores, que permitió mantener la portería en cero por segundo partido consecutivo, un aspecto que consideró fundamental de cara a la fase de eliminación directa.
Aunque México avanzó como líder de grupo, Aguirre restó importancia a esa condición.
“Ser primeros es anecdótico; lo importante es dónde terminas el Mundial”, afirmó; sin embargo México recupera esa tradición que se perdió en Qatar cuando no se avanzó a la siguiente fase.
Ahora, el siguiente desafío llegará con el respaldo de la afición mexicana y la posibilidad de disputar el próximo encuentro en el Estadio Azteca, un escenario donde la Selección se ha hecho fuerte en las Copas del Mundo organizadas en el país al sumar cinco victorias y dos empates.
“Jugar en casa no tiene precio”, aseguró.
A sus 67 años, Aguirre también reconoció que atraviesa una etapa distinta en su carrera, marcada por una visión más serena del futbol y de la presión que acompaña al cargo.
“Soy un entrenador mucho más relajado y tranquilo que hace años”, concluyó.
