Memo Ochoa: seis generaciones y una familia por sostener; su lectura antes de Inglaterra

Hay un lugar en la portería mexicana que Guillermo Ochoa ha custodiado durante seis Copas del Mundo, pero en esta ocupa de una manera distinta.
Guillermo Ochoa participa en su sexto Mundial y tiene una visión distinta.
Guillermo Ochoa participa en su sexto Mundial y tiene una visión distinta. / Richard Pelham/Getty Images

Hay un lugar en la portería mexicana que Guillermo Ochoa ha custodiado durante seis Copas del Mundo, en esta no ha sido titular indiscutido, la ocupa de una manera distinta. Ya no es solo el arquero. Es la voz que templa al grupo, el que reparte consejos en los pasillos de la concentración y el que, frente a los micrófonos, mide cada palabra como si atajara un tiro cruzado.

Antes de hablar de futbol, Ochoa quiso hablar de otra cosa. Sobre los hechos ocurridos en Reforma durante los festejos, mandó un mensaje que no dejó espacio para la ambigüedad: "Un mensaje de apoyo a los familiares de los fallecidos. Es una pena que durante los festejos suceda esto y que sea un llamado de atención a la gente". Y enseguida, la reflexión de un capitán que entiende el peso simbólico de su selección: "Sabemos que el futbol mueve mucho, que es un momento para disfrutar, para festejar, pero que nos tenemos que cuidar todos".

Te puede interesar: Raúl Jiménez y su cuarto Mundial: ya no solo acompaña, ahora protagoniza

Recién entonces llegó el futbol. Y con él, la explicación de por qué México llega a octavos con el paso perfecto y sin fisuras notorias pese a la rotación. "La idea de futbol está bastante clara, sabemos a qué jugamos", explicó Ochoa. "Juegue quien juegue, tiene claro lo que tiene que hacer dentro del campo, cuando se han hecho los cambios no se ha notado un bajón de juego en el equipo". Para el portero, ahí está la clave de un plantel que no depende de nombres sino de una idea compartida.

Sobre Inglaterra, el respeto convive con la ambición. "Respetamos a los jugadores de Inglaterra, pero también respetamos el pasado de Inglaterra. Pero mañana se trata del presente", sentenció, en una frase que resume su lectura del partido: la historia no juega, juegan once contra once, y México tiene "la oportunidad y la posibilidad de hacer historia aquí en casa."

Ochoa también se detuvo en algo que rara vez se cuenta desde fuera: el trabajo invisible de sostener emocionalmente a un grupo joven en medio de la euforia de un Mundial propio. "Lo más importante para ellos es hacerlos sentir en casa, que no sientan esa presión, que se sientan tranquilos", contó sobre los jugadores más jóvenes del plantel. "Nos hemos convertido en una familia después de tantos días. Los hacemos sentir como si llevaran muchos años aquí, y no hay nadie por encima de nadie: todos trabajamos al parejo".

Y no habla desde la teoría. Ochoa ha visto pasar seis generaciones distintas de Selección Mexicana en sus seis Mundiales, ha compartido vestidor con futbolistas que hoy son leyenda y con otros que apenas escriben su primera línea en la historia de El Tri. Esa perspectiva —la de haber sido joven promesa y hoy ser el que sostiene a los jóvenes— es la que hoy pone al servicio del grupo.

“Nos tocó vivirlo aquí y hay que aprovecharlo, disfrutarlo. Es una generación que tiene hambre, tiene calidad, tiene talento, es trabajadora, es disciplinada y se nota en la cancha”. Ahí, en esa mezcla de memoria y presente, está el otro mérito de Ochoa en este Mundial.

No solo bajo los tres postes, donde suma su cuarta oportunidad de jugar un Mundial, en una sexta participación histórica. También en la sombra, donde un veterano decide que la presión de un país entero no debe caer sobre los hombros de un joven de 17 años. El arquero que empezó atajando penales ahora ataja algo más difícil de ver: el miedo de los que apenas llegan.


Published |Modified
Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.