5 conclusiones buenas y malas del triunfo 1-0 de México sobre Corea del Sur

Tal como estaba pronosticado, México ha logrado calificar a la siguiente ronda del Mundial 2026, ya que llegó a seis puntos para liderar el Grupo A. Tras haber debutado con un triunfo 2-0 sobre Sudáfrica, El Tricolor ligó su segunda victoria al derrotar a Corea del Sur por la mínima de Luis Romo, un futbolista que estaba en el ojo de la crítica por haber aparecido como titular.
Con este resultado, la selección azteca comanda el sector, mientras los Tigres del Oriente son segundos con tres unidades, mientras los Bafana Bafana y República Checa tienen un punto, así que dejarán todo en la cancha para evitar que su sueño culmine tan rápido.
El último compromiso del técnico Javier Aguirre y compañía serán los checos, en el Estadio Akron de Guadalajara, el próximo miércoles 24 de junio, para ver si logra tener un paso perfecto en la primera fase de la Copa del Mundo.
Es hora de ver cinco conclusiones buenas y malas de la victoria mexicana:
1. La tripleta ofensiva debe mantenerse

Queda claro que hay futbolistas que son parte vital de la columna vertebral. El tridente de ataque conformado por Raúl Jiménez, Julián Quiñones y Roberto Alvarado podría ser, quizá, la mejor elección del Vasco Aguirre.
Mientras El Lobo de Tepeji no contó con tantas participaciones frente al arco, al menos sabe salir del área para poder conectar con sus compañeros. En el caso del colombiano naturalizado genera peligro gracias a su velocidad y a esos duelos mano a mano que le gusta encarar. Finalmente, El Piojo, que en el primer partido se vio más ayudando a la defensiva aun cuando puso la asistencia de gol, en esta ocasión, también aportó con mayor profundidad al frente, sin dejar de lado el apoyo a sus compañeros en la parte baja.
Es verdad que en el segundo tiempo desaparecieron, pero sucedió en parte porque el trabajo colectivo disminuyó.
El mediocampo está en buenas manos, ya sea si están Brian Gutiérrez, Álvaro Fidalgo, Erik Lira, Luis Romo, Obed Vargas o Gilberto Mora, sin embargo, se notó la falta de creatividad para distribuir las pelotas, cediendo terreno de los asiáticos, lo que pone en tela de juicio quiénes deben ser los elegidos para el resto del campeonato.
2. México tiene altas posibilidades de sellar un paso perfecto

El último rival del Tricolor es República Checa, que por ahora sólo tiene un punto y está contra las cuerdas. La gran desventaja que tienen los europeos es que no saben cómo mantener los marcadores, ya que en el primer duelo fueron remontados por los surcoreanos, además no pudo evitar el empate de los sudafricanos este mismo miércoles.
Se han visto vulnerables en la parte defensiva, así que el cuadro azteca tiene todo para ligar una victoria más. No obstante, no debe pecar de confiado, ya que siguen sin tener ese punch necesario al frente, teniendo que apostar por el orden defensivo y la paciencia.
3. La zaga cumplió, pero banda derecha es una incógnita

La gran duda recaía en quién debía tomar el lugar de César Montes en la zaga central debido a su expulsión ante Sudáfrica.
El elegido al final fue el capitán Edson Álvarez, quien no lució mal, incluso sacó una pelota que iba para dentro, mas la acción hubiera sido anulada por fuera de lugar. Johan Vázquez nuevamente cumplió, mientras el lateral izquierdo Jesús Gallardo luchó incansablemente en la banda cuando se lanzaba al frente y defendía. En el caso de la lateral derecha, Jorge Sánchez fue superado varias veces por los rivales, demostrando una vez más que tiene problemas con el tema defensivo a diferencia del ofensivo.
Israel Reyes debería entrar al quite una vez más y en el caso del Cachorro, tal vez podría continuar en el banquillo si el cuerpo técnico decide que El Machín estuvo a la altura de las expectativas.
4. México ganó de suerte, ya que Corea del Sur hizo más

Los primeros 15 minutos del Tricolor fueron buenos, mostrando enjundia cuando se lanzó al frente, contando con un cabezazo de Julián Quiñones, sin embargo, después de la tan criticada pausa de hidratación, los anfitriones empezaron a ser dominados por los surcoreanos, aunque estos tampoco generaron mucho salvo un error de Seol Young-Woo que no supo pegarle bien a la pelota.
Para el complemento, Jesús Gallardo apareció primero al 48’, pero lo que marcó todo fue el grosero error del cancerbero Kim Seung-Gyu, quien tomó la redonda en el aire y al chocar con su compañero soltó la redonda para que Luis Romo únicamente tuviera que empujar hacia el arco.
Y aunque después Jiménez tuvo un disparo, lo mismo que Obed Vargas, lo más justo hubiera sido un empate, lo cual no ocurrió debido al factor inesperado del cancerbero.
En conclusión, a México le falta generar más desde el mediocampo para acechar el arco contrario y cuando eso suceda, ser realmente contundente, ya que ante naciones más grandes eso puede costar muy caro, tal como ocurrió alguna vez en el pasado ante Alemania, Argentina y Países Bajos.
5. Raúl Rangel sólo va a crecer con experiencia

Antes del Mundial el tema de discusión era quién sería el arquero titular. Muchos avalaban que Guillermo Ochoa debía ser el guardián debido a su experiencia europea, veteranía y a lo hecho en Brasil 2014 y Qatar 2022, mientras otros decían que era hora de darle oportunidad a las nuevas generaciones, ya fuera Carlos Acevedo o El Tala.
El elegido por El Vasco Aguirre fue el canterano y jugador de las Chivas y demostró que únicamente pueden hacer olvidar a Paco Memo si les dan oportunidad de mostrar sus cualidades, algo que nunca pasó para el resto.
Es cierto que el rojiblanco se vio nervioso en el primer cotejo, algo que por momentos pasó en este duelo, pero también tuvo su chance de brillar, lo que pasó a cuatro minutos del final cuando detuvo con la pierna un remate de Cho Gue-Sung, a este incluso le volvió a quedar el rebote y aunque volvió a impactar, el cancerbero se quedó con el esférico para hacer suspirar y celebrar al Estadio Akron.

Comunicólogo. Redactor y editor en 90min. Ex cronista y conductor de AYM Sports, ex Coeditor de contenidos en Terra Network para la selección mexicana. Con pasado como locutor.