¿Cuáles fueron los cruces internos entre Maximin y Jardine?

Los cruces internos entre André Jardine y Allan Saint-Maximin finalmente salieron a la luz. No hubo una pelea directa ni una discusión explosiva entre entrenador y futbolista, pero sí un clima de incomodidad constante que fue creciendo con el paso de las semanas, especialmente por situaciones relacionadas con el comportamiento fuera de la cancha.
De acuerdo con lo revelado, el técnico brasileño nunca estuvo conforme con ciertas actitudes del extremo francés, particularmente en lo que respecta a la disciplina diaria. Aunque no existió un enfrentamiento frontal, sí se registraron llamados de atención reiterados que evidenciaban una distancia cada vez mayor entre ambas partes.
¿JARDINE SE PELEÓ O NO CON MAXIMIN?
— MedioTiempo (@mediotiempo) February 3, 2026
“No hubo como tal una discusión fuerte, pero sí hubo muchos regaños por parte del brasileño porque Maximin comía muy mal, se la pasaba mandando a su hermano que estaba todo el tiempo con él por pizzas a la plaza comercial que está frente al… pic.twitter.com/V9dfJjZrNd
En palabras recogidas dentro del entorno cercano al club, “no hubo como tal una discusión fuerte, pero sí hubo muchos regaños por parte del brasileño”, una frase que explica el tono de la relación. Jardine marcó límites claros desde el inicio, aunque no encontró la respuesta esperada del futbolista.
El principal punto de conflicto estuvo en los hábitos alimenticios de Saint-Maximin. El cuerpo técnico consideraba que su rutina estaba muy lejos de los estándares que exige un club de alta competencia como el América, algo que terminó por generar molestia constante dentro de la planificación deportiva del primer equipo.
Según la información, el francés “comía muy mal, se la pasaba mandando a su hermano por pizzas a la plaza comercial que está frente al nido”, además de convertirse en “uno de los principales clientes de la taquería famosa entre los futbolistas en la Ciudad de México”, una situación que encendió las alertas internas.

André Jardine nunca ocultó su desacuerdo con ese tipo de conductas. Desde su perspectiva, el cuidado fuera del campo era clave para que el futbolista alcanzara su mejor versión. Sin embargo, Saint-Maximin hizo caso omiso a las recomendaciones, manteniendo una postura distante frente a las exigencias del cuerpo técnico.
Incluso dentro del propio club se llegó a poner en duda la narrativa que rodeó su salida. De acuerdo con lo revelado, “al interior del club dudan que el tema de racismo en la escuela de los niños haya existido”, pues aseguran que su partida a Francia ya estaba encaminada desde semanas atrás.
Así, la salida de Saint-Maximin rumbo al Lens se entiende más como el desenlace de una relación desgastada que como un conflicto puntual. Para Jardine, el mensaje quedó claro: el talento no basta sin compromiso total dentro y fuera del campo.

Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.