¿Cuán real es la posible llegada de Hirving Lozano a Cruz Azul?

Hirving Lozano fue ofrecido recientemente a Cruz Azul en un movimiento impulsado por su entorno, luego de quedar fuera de planes en Estados Unidos. La propuesta llegó a La Noria, pero la directiva fue clara: la operación no encaja ni deportiva ni financieramente.
El acercamiento se produjo a través de los agentes del jugador, quienes activaron contactos en la Liga MX tras el descarte de San Diego FC. Con el mercado avanzando, la prioridad del entorno era encontrar un destino competitivo, aunque el contexto económico complicó cualquier negociación formal.
A Hirving Lozano lo ofrecieron a Cruz Azul hace algunos días pero en La Noria dijeron que no.
— Adrián Esparza Oteo💎 (@A_EsparzaOteo) January 12, 2026
Es difícil su llegada por modelo de juego, aunado al costo del fichaje. https://t.co/JbtKPDAfGg
En Cruz Azul existió una revisión preliminar del escenario. El perfil del futbolista fue analizado por su jerarquía y experiencia internacional, pero pronto se identificaron obstáculos estructurales. El modelo de juego y la planificación deportiva no favorecen una inversión de alto impacto que rompa el equilibrio salarial del plantel.
La clave del rechazo radica en el salario del atacante. Lozano percibe alrededor de 7.6 millones de dólares anuales, una cifra que, incluso con una reducción del 50 por ciento, se mantiene por encima de los márgenes que la institución celeste considera sostenibles para su estructura actual.
Fuentes cercanas al club recuerdan que la política financiera busca evitar distorsiones internas. Un contrato de ese tamaño generaría un efecto dominó en renovaciones y futuras incorporaciones, algo que la directiva pretende evitar tras ordenar las cuentas y definir un tope salarial más estricto.

Además del aspecto económico, en La Noria se ponderó la adaptación táctica. El cuerpo técnico valora extremos con características específicas dentro de un sistema colectivo, priorizando intensidad, retorno defensivo y continuidad física, factores que hoy pesan tanto como el nombre propio del jugador.
Así, el interés quedó descartado antes de entrar en una etapa avanzada. La comunicación fue directa y respetuosa, entendiendo el momento del futbolista, pero marcando límites claros. Cruz Azul seguirá explorando alternativas acordes a su presupuesto y a su plan deportivo de mediano plazo.
Para Lozano, el panorama en México se estrecha. Con puertas cerradas en clubes de alto perfil y un salario que condiciona destinos, su futuro dependerá de ajustes contractuales o de opciones internacionales. Mientras tanto, en La Noria el mensaje es firme: no habrá excepciones.

Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.