Eduardo Camavinga será titular en la final de la Supercopa de España por delante de Arda Güler

Según la información facilitada por Marca, Eduardo Camavinga volverá a partir como titular hoy ante el FC Barcelona en la final de la Supercopa de España. Una decisión que confirma el peso creciente del centrocampista francés en los planes del Real Madrid y que refuerza la idea de que el equilibrio del equipo pasa, hoy por hoy, por sus botas.
En un escenario de máxima exigencia como un 'Clásico' con título en juego, la apuesta por Camavinga no es casualidad, sino la consecuencia lógica de su rendimiento en los últimos meses.
Camavinga un fijo para Xabi Alonso

Desde que regresó de su lesión, Camavinga se ha adueñado del centro del campo blanco con actuaciones de alto nivel, especialmente cuando ha formado pareja con Aurélien Tchouaméni. Juntos han construido una sala de máquinas sólida, intensa y con capacidad tanto para la recuperación como para la salida limpia de balón.
Tchouaméni actúa como un apoyo incondicional, mientras Camavinga aporta dinamismo, conducción y llegada, una combinación que ha permitido al Real Madrid recuperar estabilidad en una zona clave del campo.
Arda Güler al banquillo
La temporada comenzó con la búsqueda de un centrocampista que liderara el juego del equipo, un rol para el que inicialmente parecía destinado Arda Güler. Sin embargo, con el paso de las jornadas ha sido Camavinga quien ha asumido ese protagonismo, consolidándose como una pieza estructural del once. Los datos respaldan esta evolución: en lo que va de curso, Camavinga y Tchouaméni han sido titulares juntos en siete ocasiones, con un balance claramente positivo.
Con Camavinga y Tchouaméni, victoria asegurada

Cinco de esos partidos fueron con ambos formando doble pivote, un esquema que se tradujo en cinco victorias ante rivales como Getafe, Olympiacos, Athletic Club, Real Betis y el Atlético de Madrid, precisamente en la Supercopa de España. En las otras dos ocasiones, Camavinga actuó como interior o incluso como extremo derecho, con un saldo de una victoria y una derrota, frente al FC Barcelona y el Liverpool, respectivamente. Un registro que refuerza la eficacia de la dupla francesa cuando comparte el eje del centro del campo.
Con este contexto y esta buena noticia, todo apunta a que Xabi Alonso volverá a apostar por la sociedad Camavinga–Tchouaméni para afrontar la final ante el Barça. La confianza en el músculo, la energía y el orden que aportan ambos será una de las claves para que el Real Madrid aspire a levantar el primer título de la temporada y a reafirmar su competitividad en una rivalidad histórica que vuelve a poner un trofeo en juego.
