El futuro de Xabi Alonso dependerá del resultado de esta noche en la final de la Supercopa

La final de mañana vuelve a situar a Xabi Alonso en el centro del debate. Según ha informado Javier Alfaro, periodista de Mundo Deportivo, el Real Madrid podría despedir al técnico tolosarra si el equipo cae derrotado por una diferencia abultada. Una posibilidad que reabre un escenario de máxima exigencia en el banquillo blanco y que contrasta de forma llamativa con el clima que rodeaba al entrenador apenas hace unos días.
Y es que la victoria en el derbi ante el Atlético de Madrid lo cambió todo. Tal y como informó Marca hace dos días, aquel triunfo en semifinales de la Supercopa supuso un auténtico punto de inflexión para Xabi Alonso. Lo que hasta entonces era una situación límite, marcada por la presión interna, las dudas sobre el proyecto y un entorno cada vez más crítico, pasó a convertirse en un contexto mucho más favorable, tanto en los despachos como en la percepción del madridismo.
La semifinal ante el Atlético fue clave

Aquel partido estaba señalado en rojo desde hacía semanas. En el club no había margen para la ambigüedad: la semifinal ante el Atlético era una final anticipada para el entrenador. La lectura interna era clara y contundente y es que una derrota habría supuesto su destitución inmediata. La presión era máxima, no solo por tratarse de un derbi, sino por la acumulación de resultados irregulares y la necesidad urgente de una respuesta del equipo. Y esa respuesta llegó. El Real Madrid ganó, avanzó a la final y, de paso, salvó un proyecto que caminaba sobre el alambre.
Los datos favorecen a Xabi
Más allá de ese resultado concreto, los números avalan el trabajo de Xabi Alonso. El equipo ha ganado 20 de los 27 partidos disputados esta temporada, lo que supone un 74% de victorias, un registro notable que ha reforzado su posición y elevado las expectativas en torno al proyecto. Ese porcentaje habla no solo de resultados, sino también de una estabilidad competitiva que ha permitido cambiar el relato: de la urgencia y el cuestionamiento constante a la confianza contenida.
Con estos datos sobre la mesa, el margen del entrenador creció de forma evidente. La victoria en el derbi no fue una más, sino un triunfo estructural que reforzó su crédito, calmó al vestuario y permitió al club observar el camino con menos desconfianza y mayor ambición. Sin embargo, el Real Madrid no entiende de contextos estables a largo plazo: cada gran partido vuelve a ser un examen definitivo.
Si el Real Madrid pierde de goleada, Xabi Alonso será destituido

Por eso, la información publicada por Mundo Deportivo devuelve al primer plano la crudeza del banquillo blanco. La continuidad de Xabi Alonso, pese al respaldo reciente, seguiría condicionada a la imagen del equipo en la final. Una derrota dura, por una diferencia amplia, podría activar de nuevo un juicio inmediato que parecía superado tras el derbi.
El fútbol cambia rápido, pero en el Real Madrid lo hace aún más. Xabi Alonso pasó en cuestión de días de estar al borde del despido a recuperar crédito y respaldo. Ahora afronta una nueva final sabiendo que ganar no solo suma títulos, sino que sostiene proyectos. Porque si algo ha dejado claro este escenario cambiante es que, en el club blanco, cada noche grande puede salvar un futuro… o ponerlo de nuevo en duda.
