¿Quién será el entrenador sustituto del Manchester United tras la destitución de Ruben Amorim?

La aventura de Ruben Amorim en el Manchester United ha llegado a su fin antes de lo previsto. El club inglés ha anunciado la destitución inmediata del técnico portugués, una decisión tomada tras un episodio de alta tensión interna que terminó por romper definitivamente la relación entre el entrenador y la cúpula directiva.
De manera provisional, Darren Fletcher asumirá la responsabilidad del primer equipo.
El preparador luso aterrizó en Old Trafford la pasada temporada con la misión de reconstruir a uno de los grandes históricos del fútbol europeo, inmerso desde hace años en una profunda crisis de identidad. Sin embargo, el proyecto nunca terminó de consolidarse ni en resultados ni en sensaciones.
Un contexto clasificatorio que no ha sido suficiente

Aunque el Manchester United todavía se mantiene en la pelea por los puestos de Champions Legue, la directiva ha optado por un cambio de rumbo. El equipo ocupa actualmente la sexta posición en la Premier League y se encuentra a solo tres puntos de la cuarta plaza, pero el rendimiento irregular y la falta de continuidad han pesado más que la situación matemática en la tabla.
Desde los despachos se entiende que la dinámica del equipo no garantizaba una reacción sólida en el tramo decisivo de la temporada, lo que ha acelerado la toma de decisiones.
El episodio que rompió el equilibrio interno
El punto de inflexión se produjo tras el empate frente al Leeds, cuando Amorim compareció ante los medios con un discurso que evidenció su desgaste con el entorno del club. Sus palabras, interpretadas como un desafío directo a la jerarquía interna, no fueron bien recibidas por el consejo de administración.
"I will do my job for 18 months and then we move on." 😤
— BBC Sport (@BBCSport) January 4, 2026
In a cryptic answer during his post match press conference, Ruben Amorim repeatedly stated that he came to "manage" Man Utd, not just to be a coach. pic.twitter.com/K2KEr3mZUh
Dichas declaraciones sacaron a la luz el enfrentamiento latente con el director deportivo, Jason Wilcox, especialmente en lo relativo al planteamiento táctico del equipo y a la estrategia del próximo mercado de fichajes. La exposición pública de estas diferencias terminó por hacer inviable la continuidad del entrenador.
Un balance que no convenció
Pese a que el club reforzó la plantilla en el último mercado estival con incorporaciones como las de Mbeumo y Cunha, el Manchester United no logró traducir esa inversión en un salto competitivo real. Bajo la dirección de Amorim, el equipo firmó 24 victorias en 63 encuentros, cifras alejadas de los estándares históricos de la entidad. A los problemas deportivos se sumó una sensación creciente de desconexión entre el banquillo y la estructura del club, algo que terminó por debilitar definitivamente su posición.
Darren Fletcher, solución temporal

Tras oficializar la destitución catorce meses después de su llegada, el United ha apostado por una figura interna para gestionar la transición. Darren Fletcher, exjugador y actual miembro del área deportiva, se hará cargo del equipo de forma interina mientras la entidad busca un nuevo líder para el banquillo.
El Manchester United vuelve así a enfrentarse a un nuevo proceso de reconstrucción, consciente de que el margen de error se reduce en un club que vive permanentemente bajo la presión de su pasado glorioso.
