¿Quién vestirá el dorsal 10 en el Real Madrid tras la salida de Luka Modric?

El croata deja Madrid para jugar en el Milan la próxima temporada
Paris Saint-Germain v Real Madrid CF: Semi Final - FIFA Club World Cup 2025
Paris Saint-Germain v Real Madrid CF: Semi Final - FIFA Club World Cup 2025 | Alex Grimm/GettyImages

La camiseta número 10 del Real Madrid siempre ha sido mucho más que un simple número. Es sinónimo de talento desbordante, liderazgo silencioso y una visión de juego privilegiada. Desde la elegancia de Zidane hasta la magia de Özil, pasando por la contundencia técnica de James y el virtuosismo de Modric, ese dorsal ha cargado con las esperanzas creativas del equipo blanco.

Ahora, tras la emotiva despedida de Luka Modric, quien la vistió durante ocho años dorados, el número más simbólico del vestuario quedará en nuevas manos. Todo apunta a que ese privilegio recaerá sobre Arda Güler.

El legado imborrable de Modric

Modric
Modric | IMAGO/ Nicolo Campo

Desde que Luka Modric recibió el dorsal 10 en 2017, lo convirtió en sinónimo de clase, constancia y excelencia. Bajo su dirección en el centro del campo, el Real Madrid conquistó Champions, Ligas, Supercopas y Mundiales de Clubes. Su fútbol fue una sinfonía de precisión y serenidad en medio del vértigo competitivo. Más allá de los títulos, Modric transformó la 10 en una insignia de respeto y jerarquía, como pocos lo habían hecho antes en Chamartín.

Su marcha al AC Milan en el verano de 2025 cierra un ciclo majestuoso. Atrás quedan no solo sus logros, sino también su ejemplo como referente silencioso, pieza clave en el vestuario y puente entre generaciones. El vacío que deja no es solo numérico; es emocional y simbólico.

Arda Güler, juventud y talento con sello blanco

Guler
Guler | IMAGO/ Sport Press

La elección del sucesor del dorsal 10 no será improvisada. Arda Güler, joven promesa turca de 20 años, puede ser el elegido por el club para portar el número más significativo. Su fichaje en 2023 procedente del Fenerbahçe generó grandes expectativas, y pese a un primer año marcado por lesiones, cada aparición dejó destellos de su extraordinaria calidad.

Güler ha demostrado una actitud ejemplar. Lejos de reclamar protagonismo inmediato, apostó por la discreción, la disciplina y el aprendizaje. Su zurda exquisita, su visión para el pase filtrado y su capacidad para leer el juego lo colocan como el heredero natural del rol creativo en el Real Madrid.

Para la directiva y el cuerpo técnico, otorgarle la 10 no solo es un gesto simbólico, sino una apuesta firme a largo plazo. Arda encarna el perfil que el club desea potenciar: talento joven, humildad, sentido de pertenencia y hambre de gloria. Es, en muchos sentidos, la continuación de una línea de mediocampistas técnicos que han definido el estilo del equipo.

El rol de Mbappé y el valor del equilibrio

La reciente llegada de Kylian Mbappé al club generó especulaciones sobre qué dorsal llevaría. En la selección francesa, el 10 es suyo. Sin embargo, en el Real Madrid se le ha asignado el número 9, vacante desde la salida de Karim Benzema. El gesto no solo habla del respeto por las jerarquías internas, sino también del diseño estratégico del vestuario.

Mbappé es el nuevo rostro mediático del equipo, su gran figura ofensiva. Pero el club quiere mantener la tradición de asociar el dorsal 10 a un perfil más cerebral, ligado a la construcción del juego. Con Arda Güler, la línea simbólica que une a Modric, Özil, James y Sneijder sigue intacta.

Una decisión que mira al futuro

Guler
Guler | IMAGO/ ZUMA

La entrega del número 10 a Arda Güler no será un premio aislado. Es parte de una estrategia integral que apuesta por el relevo generacional sin sacrificar identidad. En una plantilla que combina estrellas consolidadas como Bellingham, Mbappé o Vinícius con talentos emergentes como Endrick, Güler será el encargado de conectar ambos mundos desde la zona de creación.

El Real Madrid demuestra una vez más su habilidad para construir futuros sólidos sobre los pilares del pasado. Darle la 10 a Güler es una declaración de confianza en su talento y, al mismo tiempo, un mensaje al aficionado: la historia continúa.

La 10 seguirá brillando

El dorsal 10 del Real Madrid entra en una nueva era. Tras la clase inigualable de Luka Modric, el testigo puede pasar a Arda Güler, símbolo de un futuro ilusionante. El Santiago Bernabéu se prepara para contemplar cómo ese número sigue siendo sinónimo de fantasía y liderazgo, ahora desde los pies de un joven que quiere escribir su propia leyenda blanca.

El camino no será fácil, pero el talento y la mentalidad ya están ahí. En el Real Madrid, el pasado se honra y el futuro se construye con ambición. Y el número 10, ese que tanto pesa, vuelve a tener dueño.


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Adrián Tenrero
ADRIÁN TENRERO

Periodista deportivo. Pero sobre todo redactor.