Tigres congela la delantera: Ibáñez se queda, Gignac resiste y el relevo se pospone

La planeación deportiva de Tigres UANL ha entrado en una pausa forzada en el frente de ataque. La directiva ha decidido frenar cualquier recambio inmediato en la delantera ante la imposibilidad de acomodar salidas clave, una situación que condiciona el mercado y obliga al club a sostener su estructura ofensiva actual.
El principal obstáculo es Nicolás Ibáñez. El atacante no ha encontrado mercado dentro de México y el factor determinante es su salario, considerado elevado incluso para clubes con músculo financiero. Esta realidad ha diluido opciones y ha llevado a Tigres a asumir que no habrá movimiento en esa posición durante el torneo en curso.
DESISTEN ❌
— Futbol Total (@futboltotal) January 17, 2026
Parece que los deseos de Tigres por un nuevo delantero se diluyen.
👎🏻 De acuerdo con Miguel Arizpe de Mediotiempo, los universitarios están perdiendo la esperanza de ir por otro atacante, sobre todo porque no hay ofertas por Nico Ibáñez, a quien no contemplan y que… pic.twitter.com/lXiUmW5yQZ
De acuerdo con reportes del entorno, el sueldo anual del delantero complica cualquier intento de traspaso local. La ecuación no cierra para potenciales interesados y, sin ofertas concretas, la directiva universitaria ha optado por mantener la plantilla tal como está, priorizando estabilidad deportiva sobre ajustes apresurados.
Con ese escenario, todo indica que Tigres se quedará con sus dos centros delanteros para competir en el semestre: André-Pierre Gignac e Ibáñez. La dupla seguirá siendo la referencia ofensiva, aun cuando el club reconoce que el relevo generacional y el recambio de gol son necesidades latentes.
La planificación, sin embargo, mira más allá del corto plazo. En verano, la llegada de un nuevo goleador está marcada como obligatoria. La directiva considera que ese movimiento será ineludible para renovar la delantera y sostener la competitividad del proyecto, especialmente pensando en los retos locales e internacionales.

En ese mismo horizonte aparece la salida de Gignac como agente libre. El francés, emblema del club, encara la recta final de su ciclo contractual y su futuro no pasa por una extensión automática. Tigres asume que el cierre de esa etapa exigirá una respuesta inmediata en el mercado para cubrir su impacto.
Respecto a Ibáñez, el mensaje interno también es claro. Aunque se quedará para el torneo en curso, no habrá más concesiones contractuales ni deportivas a largo plazo. La directiva espera rendimiento inmediato y entiende que, si no hay mejora sustancial, el escenario cambiará en la próxima ventana.
Así, Tigres administra un compás de espera incómodo pero calculado. Sin margen para mover piezas hoy, apuesta por competir con lo que tiene y preparar una reestructuración profunda en verano. La delantera no se tocará ahora, pero el futuro ya está escrito: habrá cambios, y serán de peso.

Egresado de ciencias de la comunicación por la UNAM. Ejerzo el periodismo digital desde el 2018. Vivo el fútbol desde que tenía 3 años.