Xabi Alonso fue quien tomó la decisión de abandonar el Real Madrid

Según informa AS, la salida de Xabi Alonso del banco del Real Madrid no respondió a una determinación dirigencial ni a un corte anticipado de su ciclo, sino a una decisión tomada por el propio entrenador.
Desde el club fueron claros en transmitir que no existió un despido ni una pérdida de confianza, sino la conclusión de una etapa que el técnico entendió como cerrada tras cumplir los objetivos que se había planteado al asumir el cargo.
🚨 𝗡𝗘𝗪: It was Xabi Alonso himself who DECIDED to leave Real Madrid.
— The Touchline | 𝐓 (@TouchlineX) January 12, 2026
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Según el entorno del entrenador, Xabi Alonso evaluó el desgaste propio de un ciclo corto pero de máxima exigencia y optó por dar un paso al costado en el momento que consideró adecuado. La determinación fue comunicada a la dirigencia con antelación y en un marco de diálogo fluido, algo que permitió al Real Madrid activar con tiempo el plan de sucesión sin sobresaltos ni rupturas institucionales. Desde Valdebebas remarcaron que la relación con el técnico se mantuvo siempre en buenos términos.
Los números respaldan esa lectura. En 34 partidos dirigidos, el Real Madrid bajo la conducción de Xabi Alonso sumó 24 victorias, 4 empates y 6 derrotas, un balance claramente positivo que descarta cualquier interpretación ligada a resultados negativos. El equipo sostuvo competitividad en todos los frentes y mostró una identidad reconocible, factores que refuerzan la idea de que su salida no estuvo condicionada por una crisis deportiva.
En el club también destacaron el gesto del entrenador al priorizar la claridad y evitar una situación de desgaste prolongado. Xabi Alonso consideró que era el momento indicado para cerrar el ciclo y no prolongarlo artificialmente, una postura que fue respetada por la dirigencia. Lejos de una salida traumática, el final de su etapa se dio en un clima de respeto mutuo y reconocimiento profesional.
De este modo, el Real Madrid despidió a Xabi Alonso no como un entrenador apartado de su cargo, sino como un técnico que eligió cerrar su etapa por convicción propia. Una salida poco habitual en el fútbol de elite, pero coherente con la figura de un entrenador que siempre privilegió la planificación, la honestidad interna y el control de los tiempos por sobre la urgencia del resultado inmediato.
