Xabi Alonso no habría continuado como entrenador del Real Madrid en caso de haber perdido el derbi

La victoria en el derbi ha cambiado de forma radical el panorama alrededor de Xabi Alonso. Lo que hace apenas unos días era una situación límite, marcada por la presión y las dudas, se ha transformado ahora en un contexto claramente mucho más positivo para el técnico, tanto a nivel interno como en la percepción del entorno madridista.
Según informa Marca, el punto de inflexión llegó en un partido señalado en rojo desde hace semanas: la semifinal contra el Atlético de Madrid.
Un partido que lo podía cambiar todo

En los despachos del club no había margen para la ambigüedad. Aquella semifinal era una final anticipada para Xabi Alonso. La lectura era clara y contundente: si el equipo perdía, el entrenador habría sido despedido con total seguridad.
La presión era máxima. No solo por tratarse de un derbi, sino por el contexto acumulado y la necesidad de una respuesta inmediata del equipo. Y esa respuesta llegó. El triunfo no solo permitió avanzar en la competición, sino que salvó un proyecto que caminaba por el alambre.
Los números avalan al entrenador

Más allá del resultado puntual, los datos refuerzan el discurso optimista. El equipo ha ganado 20 de los 27 partidos disputados hasta ahora, una cifra que se traduce en una tasa de victorias del 74%, un registro notable que ha elevado, y mucho, las expectativas en torno al proyecto.
Ese porcentaje no solo habla de resultados, sino de estabilidad competitiva y de una idea que empieza a consolidarse. El rendimiento global ha sido suficiente para cambiar el relato: de la urgencia a la confianza.
Expectativas altas y crédito renovado
Con estos números sobre la mesa, el margen de Xabi Alonso ha crecido de forma evidente. La victoria en el derbi no ha sido una más, sino un triunfo estructural que refuerza su posición y le permite trabajar con mayor tranquilidad en un tramo clave de la temporada.
Ahora, el escenario es distinto. Las cosas son mucho más positivas, tanto por resultados como por sensaciones. El técnico ha ganado crédito, el vestuario ha respondido y el club observa el camino con menos desconfianza y más ambición.
Del juicio inmediato a la continuidad
El fútbol cambia rápido, pero hay partidos que lo cambian todo. Para Xabi Alonso, la semifinal ante el Atlético fue uno de ellos. Superada la amenaza de un despido inmediato, el entrenador afronta ahora el futuro con un respaldo renovado y con la obligación, eso sí, de mantener un nivel que ha disparado las expectativas. Porque si algo ha dejado claro este nuevo escenario es que, en el Real Madrid, ganar no solo salva proyectos, también los exige.
