Por qué Jarrett Stidham le da a los Broncos una oportunidad ante los Patriots

Es curioso cómo las ideas descabelladas pueden convertirse rápidamente en sensatas con solo pensarlas un poco más.
Eso me pasó después de leer una de las columnas, siempre perspicaces, de Conor Orr sobre el ciclo de entrenadores. En serio, nadie cubre mejor las vacantes de head coach que Orr, y no lo digo solo porque sea mi compañero de trabajo.
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Pero Orr me hizo reflexionar cuando dijo que no descarta la posibilidad de que los Bills traspasen por un entrenador para reemplazar a Sean McDermott. Ir un paso más allá para conseguir a un coach establecido no suena tan descabellado, pero sorprende que no muchos equipos siquiera consideren intercambiar a su entrenador cuando su valor (o reputación) es alto, especialmente aquellos que no son ganadores habituales.
Imaginen qué habrían obtenido los Browns si hubieran traspasado a Kevin Stefanski hace dos años o incluso el año pasado. Ahora es el entrenador de los Falcons y los Browns no recibieron ni una selección a cambio por despedirlo.
Y hablando de otro pensamiento no tan descabellado: los Broncos pueden vencer a los Patriots con Jarrett Stidham como quarterback titular.
Muy bien, vayamos al NFL verdadero o falso.
Jarrett Stidham mantendrá competitivos a los Broncos ante los Patriots
Los Broncos están siendo subestimados de cara al juego del domingo por el campeonato de la AFC, al aparecer como locales y no favoritos por 5.5 puntos frente a los Patriots, lo cual, desde un punto de vista de apuestas, representa un buen valor si me preguntan.
Hay demasiado enfoque en la ausencia de Bo Nix por lesión y no suficiente atención en las ventajas que puede traer contar con una defensiva sólida y con el hecho de jugar en Mile High Stadium.
Esas dos razones son por las que confío en que los Broncos competirán de tú a tú con los Patriots, pero Stidham tampoco es ningún improvisado. Es uno de los mejores quarterbacks suplentes de la liga y perfectamente podría hacerlo mejor de lo que New England vio la semana pasada del quarterback de los Texans, C.J. Stroud.
Denver perderá la capacidad de Nix para extender jugadas con las piernas y su seguridad para lanzar profundo, pero Stidham tampoco tiene miedo de atacar el campo. Eso quedó claro en su memorable tiroteo de la Semana 17 de 2022, cuando ayudó a los Raiders a llevar a los 49ers, ya clasificados a playoffs, hasta tiempo extra. En ese partido, Stidham completó 23 de 34 pases para 365 yardas, tres touchdowns y dos intercepciones, con un promedio de 10.7 yardas por intento.
El head coach de los Broncos, Sean Payton, tomó nota de esa actuación y lo firmó en 2023 para ser el suplente de Russell Wilson, quizá con la intención de presionarlo por el puesto. Stidham inició dos partidos con Denver ese año, una vez que Payton se cansó de Wilson, aunque no lució tan bien como en aquella actuación memorable con Las Vegas. Aun así, Stidham tiene tres años de experiencia trabajando con Payton, y eso sería clave si logra jugar de manera eficiente y proteger el balón el domingo frente a los Patriots, el equipo que lo seleccionó en el Draft de 2019.
No seamos tan rápidos en sellar el boleto de los Patriots a Santa Clara para el Super Bowl LX.
La opinión de Manzano: Verdadero
La contratación de Robert Saleh por parte de los Titans es una corrección por haber despedido a Mike Vrabel
Tras darse a conocer la noticia de que Saleh fue contratado en Tennessee, mi primera reacción fue pensar que esta era la forma del equipo de intentar corregir el error que cometió al despedir a Mike Vrabel hace dos años.
Las similitudes entre Saleh y Vrabel están ahí: ambos son entrenadores de mentalidad defensiva, con mucha energía y que han encontrado el equilibrio adecuado para exigirle a sus jugadores. Además, los Titans están tomando el camino opuesto al de contratar a un coach ofensivo en ascenso, una apuesta que les salió mal con Brian Callahan, el sucesor de Vrabel en Tennessee.
Sin embargo, mientras más lo analizo, más entiendo por qué los Titans se inclinaron por Saleh sobre otros candidatos, incluido Matt Nagy, quien parecía el favorito para quedarse con el puesto. Saleh cumple con muchos requisitos: tiene un historial probado construyendo defensivas de calidad —la defensiva de los Jets no volvió a ser la misma desde que salió a mitad de la temporada 2024— y cuenta con una amplia red de contactos para armar un staff ofensivo atractivo gracias a su relación con el head coach de los 49ers, Kyle Shanahan. Contratar a Mike McDaniel como coordinador ofensivo, u otro coach innovador, podría hacer maravillas para el desarrollo de Cam Ward tras una temporada de novato irregular.
Mi preocupación, eso sí, es que Saleh no logró desarrollar al pick global número 2 del Draft 2021, Zach Wilson, durante su etapa juntos en New York. Pero también sabemos que el entorno con los Jets fue deficiente y no ayudó que Wilson fuera lanzado de inmediato al fuego como quarterback titular. Dice mucho que el año pasado fuera tercer quarterback en Denver, detrás de Nix y Stidham, y que esta temporada no pudiera afianzarse ni siquiera como suplente en Miami. Saleh no fue el único entrenador incapaz de maximizar el potencial de Wilson.
De hecho, Saleh y Mike LaFleur, ex coordinador ofensivo de los Jets, hicieron varias cosas positivas con Wilson antes de que la directiva decidiera cortar por lo sano y apostar todo por Aaron Rodgers en 2023. A partir de ahí, Saleh tuvo poco margen de maniobra en muchos aspectos, incluida la construcción de su staff de coacheo. Tal vez LaFleur sea una opción para convertirse en el coordinador ofensivo de Ward en Nashville, luego de dos temporadas prolíficas como OC de Matthew Stafford con los Rams.
No es algo negativo que Saleh comparta muchas cualidades con Vrabel, pero esta contratación va mucho más allá de simplemente intentar corregir un error del pasado.
La opinión de Manzano: Falso
Los Bills cometieron un error al retener al GM Brandon Beane
Me cuesta trabajo entender por qué Brandon Beane no fue despedido en Buffalo junto con McDermott.
McDermott no hizo lo suficiente para llevar a Josh Allen al Super Bowl, pero lo mismo puede decirse de Beane, quien ha estado en la organización prácticamente el mismo tiempo. McDermott fue contratado en enero de 2017 y Beane se unió en mayo de ese mismo año, apenas unas semanas después del Draft de la NFL.
Así que, si Beane no recibe crédito por las selecciones del Draft 2017 —Tre’Davious White, Dion Dawkins y Matt Milano—, entonces su falta de éxito en el Draft resulta aún más preocupante. Y Allen tampoco contó con demasiada ayuda esta temporada, jugando con un roster que se ha venido a menos desde que Stefon Diggs fue traspasado antes de la campaña 2024.
Tal vez la directiva de los Bills decidió mantener a Beane porque fue él quien seleccionó a Allen en el Draft de 2018, pero McDermott merece la mayor parte del crédito por haber desarrollado a Allen hasta convertirlo en un quarterback élite y MVP.
Quizá retener a Beane signifique que están apuntando a contratar a Brian Daboll, ex coordinador ofensivo de Buffalo y actual head coach de los Giants desde 2022. Pero mantener a los mismos tomadores de decisiones tras despedir a McDermott por preocupaciones de complacencia simplemente no tiene mucho sentido.
La opinión de Manzano: Verdadero
Más equipos deberían estar dispuestos a intercambiar a sus entrenadores
Una vez más, Orr me puso a pensar cuando no descartó la posibilidad de que los Bills ejecuten un intercambio por un head coach, como el entrenador de los Vikings, Kevin O’Connell, u otros coaches interesantes.
Quiero subrayar que Orr no está reportando que eso vaya a suceder. Fue simplemente una idea, pensada para un equipo que tiene mucha urgencia por ayudar a Josh Allen a ganar un Super Bowl lo antes posible.
Pero partiendo de ese razonamiento, me sorprende que más equipos no consideren la opción de traspasar a entrenadores prometedores. Es algo parecido a cuando las franquicias intercambian a jugadores en pleno prime, sabiendo que no están cerca de competir en el corto plazo. Obviamente, es un poco distinto, porque los entrenadores no reciben golpes ni se desgastan tan rápido, al menos físicamente.
Sin embargo, los coaches sí son despedidos con mucha rapidez, incluso después de haber tenido éxito. Por ejemplo, Daboll fue nombrado Coach del Año tras llevar a los Giants de Daniel Jones a los playoffs en 2022. Daboll probablemente habría generado una selección alta del Draft si el equipo hubiera decidido ponerlo en el mercado después de la temporada 2023, pero un par de campañas perdedoras bastaron para disminuir drásticamente su valor y terminó sin trabajo en noviembre.
Los Vikings podrían intercambiar a O’Connell, quien no ha ganado un solo partido de playoffs en cuatro temporadas en Minnesota, a cambio de una selección de primera ronda, y promover al coordinador defensivo Brian Flores como head coach. Desde la perspectiva de los Vikings, este escenario no me parece tan descabellado.
La opinión de Manzano: Verdadero
