Alexis Vega, el capitán que "con una pierna" guió al Toluca al bicampeonato

Alexis Vega trabajó las últimas semanas a marchas forzadas. Hizo triple sesión diaria para recuperarse de una lesión. Su único objetivo era estar listo para, en caso de que se necesite, salir a la cancha a ayudar al Toluca a ser bicampeón, aunque, como describió Antonio Mohamed, solo tenía sana “una pierna”.
La ocasión llegó. A 10 minutos del final del partido de vuelta de la final del Apertura 2025, Antonio el "Turco" Mohamed, entrenador de los Diablos, lo llamó. La serie estaba empatada 2-2 en el marcador global y el Toluca necesitaba a su líder para vencer al todopoderoso Tigres y evitar los tiempos extras.
Se tuvo que infiltrar, aún no se recuperaba de la molestia que lo apartó siete semanas de las canchas. No le importó que su lesión se agravara y pusiera en riesgo su lugar en el Mundial 2026.
Estaba listo para participar 25 o 30 minutos, al final jugó los 10 restantes del segundo tiempo, más tres agregados, los dos tiempos extras y una tanda de penaltis maratónica en la que hubo 12 tiradores por bando. Ahí Vega marcó dos veces: tiró el primero y, después de ver desfilar a todos sus compañeros, cobró el último, con el que Toluca se convirtió en el quinto bicampeón de la Liga MX.
“Desde un día antes sabía que iba a jugar, aunque por diagnóstico todavía no podía. Hablé con el Turco de que si me necesitaba para cerrar el partido, lo hiciera. Tenía como un mes sin entrenar con mis compañeros, ahorita me infiltré y sabía que corría un riesgo importante. Mañana veré cómo estoy, hoy por la anestesia no tengo dolor. Puse mi salud en juego por mi escudo, mañana espero amanecer sin dolor. Si lo necesito, sacrificaré mis vacaciones para estar listo para le nuevo torneo”, señaló Vega, tras el bicampeonato.
Vega no jugaba un partido desde el 26 de octubre, en la decimoquinta jornada, cuando abandonó el campo por la molestia en la cancha. En ese entonces,representaba el 31.7 del poder ofensivo de los Diablos, por los 13 goles en los que había influido (cuatro goles y nueve asistencias).
Pero su aporte no solo era en el campo, sino el liderazgo que perdía su cuadro. Era el capitán y con él al mando, hace seis meses los Rojos rompieron en el Clausura 2025 una racha de 15 años sin un título de Liga MX.
Los pronósticos decían que solo estaría fuera las dos jornadas restantes de la fase regular y que estaría listo para el inicio de los cuartos de final. De tres a cuatro semanas entre algodones, según información del club.
Se perdió siete, porque, según palabras de Vega, volvió a las prácticas antes de tiempo. “Mi lesión la provoqué yo mismo, porque quise entrenar antes de tiempo y me resentí”.
En el partido de vuelta se vio fuera de ritmo en su ingreso. Hasta el segundo tiempo extra se sintió cómodo. Mandó un centro que Marcel Ruiz estuvo cerca de convertir en el 3-2 que hubiera evitado la serie de penaltis y cobró cuatro pelotas paradas seguidas.
Siempre pedía el balón y hablaba en todo momento con sus compañeros para motivarlos. La afición estaba rendida a sus pies, desde el segundo tiempo regular pedían su ingreso.
Vega sabía que tenía que cargar con su equipo, que sin su capitán sufrió. Sin él, sus compañeros convirtieron siete dianas en el mismo número de partidos y tuvieron una marca de tres victorias, dos empates y un par de derrotas.
Urgía que el cabecilla del infierno volviera a guiar su imperio. Por ello, luego de que sus 11 compañeros cobraron en la tanda de penaltis, en la que el Toluca tuvo tres oportunidades de ganarla, se plantó ante ellos para tomar la responsabilidad de ser el tirador 12, con la oportunidad de sellar la victoria.
“Jesús Gallardo quería patear el último penalti, pero yo tenía que tomar la responsabilidad como capitán. Además confío en mí porque practico mucho los penales. Pararte en el manchón en un escenario así no es fácil. Llevas la responsabilidad de muchos aficionados”, expresó Vega.
El canterano del Toluca se posicionó enfrente de Nahuel Guzmán, uno de los mejores porteros en la historia de la Liga MX, y con frialdad lo venció por segunda vez para hacer a los Diablos bicampeones y llegar a 12 títulos, para empatar a las Chivas como los segundos equipos más ganadores del futbol mexicano.
Pareció un guion de película, pero no, era algo previsto por Alexis, quien confesó que les había dicho a sus compañeros antes del partido que él anotaría el gol del triunfo. Lo visualizó y lo logró, con todo y que pudo haber empeorado su lesión, lo que comprometería su lugar en el Mundial 2026. No importó, vale más su amor por el Toluca y quiso mostrarlo con una sola pierna.
