REVISTA | El amor es generacional

Amaury Vergara, el presidente de las Chivas de Guadalajara, expone su pasión por el club al cual aprendió a amar gracias a su abuelo y, finalmente, heredó de su padre.
Amaury Vergara ama a las Chivas gracias a su abuelo, quien le transmitió el cariño por los colores rojiblancos
Amaury Vergara ama a las Chivas gracias a su abuelo, quien le transmitió el cariño por los colores rojiblancos / Ángel Guevara

La pasión por el futbol nace muchas veces en la casa del abuelo. Así es la historia de Amaury Vergara en Ocotlán, Jalisco. A principios de los años 90, el niño de cuatro años se sienta en el sillón un domingo al mediodía. A su lado está Bautista Zatarain Mendiola. Miran la televisión en silencio. Observan un partido de Chivas de Guadalajara. Y ahí, sin quererlo, surge el amor por la tradición rojiblanca.

“Jamás en la vida de ese niño me hubiera imaginado que iba a ser el Presidente del club”, comparte Amaury a Sports Illustrated en el hospitality del estadio Akron, a 100 kilómetros del lugar donde dio origen la historia. “Mi abuelo fue un inmigrante vasco, que vino a este país con una mano por detrás y una mano por delante”. Al pasar de los años Amaury entendió que en esos domingos con su abuelo, aprendió a abrazar la identidad de su club. 

“Tenía nostalgia de su país, de su equipo, que era el Athletic de Bilbao… Mi abuelo tuvo que encontrar uno nuevo, un equipo de sus amores de nuevo y cuando se enteró de Chivas, que había un equipo que solamente juega con mexicanos y que además tenía los mismos colores que el Athletic, ahí se casó con Chivas. 

“Mi abuelo fue el Chiva que más admiro porque su pasión era el futbol. Después de que terminaba, se ponía a jugar conmigo”.

La pasión por los colores de Chivas se acrecentó cuando vio su primer partido de Guadalajara en un estadio: la Final del 1 de junio de 1997, cuando el Rebaño Sagrado le ganó 6-1 a Toros Neza. Amaury tenía nueve años.

“Imagínate la impresión que me causó… No había entendido del todo qué significaba Chivas hasta que estuve en Jalisco. Me tocó ver un campeonato. Además, un marcador espectacular; fue una locura, tantos goles… Fue algo que de verdad me marcó, me impactó, fue mi primera experiencia en el Jalisco”. Aquella vez fue al estadio por la invitación de su primo que cumplía años. Pero el festejo, finalmente, fue para todos: “Es algo que me hizo Chiva de por vida. Independientemente de que mi papá comprara el equipo, eso fue ya muchos años después”.

Un amor. Una tradición. Un legado

Amaury Vergara no solo heredó la presidencia del Club Deportivo Guadalajara. Heredó una visión, una pasión. Un legado. Su padre, Jorge Vergara, se hizo de la franquicia de Guadalajara en octubre del 2002. Compró 190 certificados de propiedad a cambio de 260 millones de dólares, bajo la promesa de mantener el mexicanismo en Chivas. 

Tras ganar dos títulos de Liga, dos de Copa, un campeonato de Concacaf, una Supercopa, además de una Final de la Copa Libertadores en el 2010. Jorge Vergara dejó la presidencia de Chivas en manos de Amaury, cinco meses antes de morir, un 24 de junio de 2019.

“Para mí la persona más valiente que he conocido. Te puedo poner muchos ejemplos. El puro hecho de cuando compró Chivas, creo que fue disruptivo”, comparte el directivo de 37 años. “Mi padre era un gran contagiador de emoción, de visión, de innovación. Todo lo que hizo, en mi punto de vista, transformó de sobremanera el futbol mexicano para siempre”.

Su padre implementó varios proyectos: Chivas TV, la construcción del Estadio Akron, la limpieza de patrocinios en la camiseta, impulsó cursos de desarrollo personal para jugadores, cambió la forma en que el equipo posaba para las fotos oficiales y fue conocido por sus desplegados en medios nacionales: “Todavía hay cosas de hoy en día que suceden, se las atribuyo a Jorge Vergara; fue un disruptivo en la comunicación, sacudió el status quo, refrescó. 

“La época de mi jefe, un México que era más de salir adelante solo. Yo crecí en una escuela en donde me inculcaron los valores de igualdad, de trabajar en equipo, de compartir la información, de escenarios ganar-ganar. En Chivas y en Omnilife la organización es más horizontal que vertical, en donde todo el mundo cuenta”.

Amaury admite que constantemente se pregunta qué haría su padre en ciertas situaciones, en ello encuentra inspiración y creatividad: “Ese sentimiento como de estar constantemente pensando cuál es el siguiente proyecto y qué vamos a hacer y cómo vamos a mejorar, eso sí te lo digo es es muy inspirado en mi padre”.

—¿Qué tan complicado fue para ti este 2019? Cuando te haces cargo. Pero ya con el conocimiento de hoy, ¿cómo asumes esa responsabilidad? 

—Mi vida cambió a partir del momento en que me convertí en el Presidente de Chivas. Soy otra persona, un antes y un después de esta gran responsabilidad. No estaba en un momento donde quería sustituir a mi jefe. Todo hijo que quiera a su papá no piensa en quedarse con lo que es de él. En ningún momento pasó eso por mi mente.

Me estaba preparando para lo que se venía –ya había sido director general de Chivas TV y Vicepresidente de Grupo Omnilife Chivas–. Todos esos años previos a que mi padre partiera, estuve muy cercano a él y a muchas decisiones muy importantes del equipo, fueron para mí un entrenamiento. Asumir esta responsabilidad y también estar en duelo por la partida de mi papá, no me daba el tiempo para bajar los brazos ni poderme dar un momento de consuelo, tuve que que entrar al ruedo, digamos, de una manera muy rápida; a una industria que sabemos que es de alto pesaje, de espalda dura y de buenos madrazos. Ha sido el reto más grande de mi vida… Siempre he tenido muy claro qué es Chivas, qué significa y cuál es la responsabilidad de Chivas.

Hay otras cosas que las he ido encontrando en el camino, que las he aprendido a madrazos o a periodicazos, a escándalos. Sé lo que significa Chivas, cuál es la misión y qué responsabilidad tiene.

—Con esto que describes, ¿Cuál es tu visión del proyecto Chivas?

—Para mí Chivas es el equipo más querido de México. Y amar a Chivas es como amar a México. Creo que ese es un sentimiento muy poderoso, que ningún otro equipo en México tiene. Y eso, repito, conlleva una gran responsabilidad también. No lo digo solamente por alardear o por sentirme superior a nadie, cada equipo tiene lo suyo y tiene sus méritos, pero para mí Chivas es México. Y amar a tu país creo que es una de las cosas más honorables que puedas tener como ser humano.

A mí eso me entusiasma y me inspira. Para mí eso es la esencia de lo que es Chivas. A pesar de las adversidades; es un sentimiento inagotable, a pesar de lo difícil que pueda ser, cuando tienes un propósito superior, tan grande y tan poderoso, sigues adelante sin importar.

—¿Qué tan lejos están de lo que decía tu papá, ser el mejor equipo del mundo; cómo describir este momento?

—Depende de cómo lo midas y con quien tengas esa conversación. Porque si me voy con un un loquito por el futbol, pues entonces me va a reclamar que los resultados deportivos no coinciden con lo que estoy diciendo. Pero te digo con certeza que vamos por buen camino y que no hemos retrocedido en ningún momento.

Por supuesto que ha habido errores, que ha habido cosas que mejorar, el club ha ido in crescendo desde que mi padre lo tomó. Se cuida la esencia del club, se cuida la tradición, también somos un club innovador, queremos ser mejores. El club se conforma de personas, pero siempre es más importante lo que le conviene al club.

—¿Y perciben mejoría?

—Hay momentos donde se puede ver la mejoría de todo esto que te estoy diciendo y hay momentos donde pareciera que no está sucediendo. El club cada vez es más grande, los pasos que damos son más firmes; desde las alianzas comerciales hasta las inversiones en infraestructura, la formación de jugadores mexicanos, las nuevas camadas de jugadores que vienen, el sentido de pertenencia que le damos a cada persona que forma parte del club, la constante búsqueda de que el aficionado tenga la mejor experiencia para disfrutar el futbol en México, tanto en el estadio como en la televisión o en el streaming. Siempre hay un sentido de cómo seguir enalteciendo el club.

Innovar, duele

—Chivas TV ¿Fue un proyecto que no se entendió? 

Chivas TV es un ejemplo muy puntual de cómo innovar duele. No es fácil, cuando eres tan disruptivo, hay un gran riesgo de fallar. Chivas también es un gran ejemplo de cómo innovar duele, pero a la larga puede ser una apuesta muy valiosa. El club se transformó completamente después de Chivas TV, aparte de ser innovadores y pioneros en una plataforma. No había la infraestructura ni los softwares para poder lograr que se pudiera hacer un buffering adecuado por la conectividad del país. Entonces en ese sentido nos adelantamos, pero algo que fue transformador de Chivas TV es que por primera vez empezamos a recibir información que no recibimos antes.

La televisión análoga o tradicional es una tecnología de una sola vía. Tú no sabes con exactitud cuánta gente está viendo la televisión análoga, solamente arroja un estimado de rating, sin conocer realmente quién está detrás de la pantalla y lo que te da el streaming es que te da información que no habíamos obtenido antes.

—¿Cómo explicas esto para avanzar en un contrato con Amazon, después?

—Empezamos a ver en dónde estaban nuestros aficionados, en qué parte del planeta, no solamente en México. Cuando empezamos a ver el mapa de las conectividades en el mundo, nos dimos cuenta que había chivahermanos perdidos, más de lo que pensábamos. Empezamos a ver las zonas calientes geográficas de dónde se concentran los grandes números de aficionados en el país, en Estados Unidos y en Centroamérica también.

Empezamos a ver qué tipo de dispositivos tenían, cuánto tiempo y a qué hora se conectaban, cuánto tiempo duraban conectados; si íbamos ganando, se quedaban hasta el final de la transmisión o si nos metían un gol en contra se salían. Y ahí se transformó el club.

—¿Fue un parteaguas para el club?

—Sí te puedo decir que el club es un antes y después de Chivas TV, independientemente del tema del broadcasting. Se convirtió en otro club porque empezamos a incorporar la data para cruzarla en diferentes departamentos… En la parte deportiva también. Venimos de una cultura deportiva en donde todo es un poco empírico. Un poco subjetivo. Es el tacto de un entrenador virtuoso, que sabe todo. Migrar más a utilizar la estadística y la base de datos para tomar mejores decisiones en lo deportivo.

—Ayudó también en los derechos de transmisión, ¿ustedes cambiaron un modelo?

—La configuración que tenemos actualmente me parece muy penosa para el aficionado. Si te pones a pensar en otros países y en otros aficionados de otros deportes bajo una sola plataforma puedes ver completamente todos los partidos. Y hoy en día en México si quieres ver la liga, es un desmadre.

Necesitas más de cinco servicios diferentes y créeme, no estoy diciendo que la que tiene Chivas tiene que ser el de todos, pero sí estoy diciendo que estamos restándole a nuestra industria, le estamos restando a nuestro producto de entretenimiento y le estamos complicando al aficionado hacerse cada vez más apasionado por nuestra liga.

Lo digo abiertamente, lo he dicho también en la mesa de dueños, que vamos en la dirección equivocada en ese sentido. En las decisiones que hemos tomado en Chivas queremos inspirar a que tenemos que innovar, tenemos que buscar quién puede ser el mejor aliado para ofrecer la mejor forma de ver el futbol.

—¿Cómo sería, desde tu perspectiva?

—No soy partidario de los comerciales intrusivos en la transmisión, no soy partidario de que no te muestre en la repetición, a lo mejor es polémica, porque creo que eso te resta, resta a la transparencia del futbol y a la experiencia. 

Creo que lo que hicimos es muy relevante porque cambiamos también la forma en la que se hacían los contratos de broadcasting. Esto es algo que no se habla mucho, pero Chivas se ve en más de 50 países en el mundo. Puedes ver Chivas en Rusia, en África. Lo puedes ver en Asia. Eso solo se pudo dar una vez que destrabamos el utilizar nuestros derechos a nivel mundial, porque normalmente los contratos de broadcasting en México eran contratos que acaparaban todo el derecho mundial y de por vida, era una locura. Los clubes no podíamos hacer nada con otros territorios y quedaban totalmente congelados. En el momento que hicimos Chivas TV, destrabamos eso y empezamos a buscar cómo podíamos hacer que Chivas tuviera una mayor distribución.

—La idea de Chivas trasladarla a todo el futbol mexicano, ¿es difícil?

—Lo más. Así te la pongo, lo más. Está comprobado que desde que ciertas ligas élite de Europa consolidaron sus derechos en una sola, en un solo acuerdo de broadcasting, pues el valor de la liga y el valor monetario que se recauda creció exponencialmente. Está el ejemplo de la Liga Española.

—Sobre la Multipropiedad, ¿qué posición tomar?

—La multipropiedad es uno de esos elementos que hay que cambiar, eliminar, porque la visión que se tiene desde fuera del futbol mexicano es que les da risa que en México tengamos dueños que tienen varios equipos o incluso equipos que están relacionados con televisoras. Eso siempre va a jugar en nuestra contra porque va a cuestionar la credibilidad y la transparencia del futbol. Podemos mejorarlo, vendrá en beneficio de todos, vamos a transmitir al mundo que somos una liga seria, no hay ningún conflicto de interés y hay transparencia. Todo es mérito deportivo. Cuando dos equipos de un mismo dueño se enfrentan, siempre habrá un un cuestionamiento.

Independientemente que haya alguna corrupción, no creo que la haya, pero simplemente por ser el mismo dueño, pues transgrede el concepto del deporte. De la competitividad. Y también pienso, a mí me costaría mucho trabajo, si me hubieran preguntado en algún momento, comprar otro equipo… Sería rotundamente un no. Porque no concibo apasionarme por otro equipo. ¿Cómo voy a dividir mi amor por otro equipo?

El Mundial, el momento esperado

— A un año del Mundial, ¿qué retos tienes con este estadio y lo que viene?

—Tenemos una gran ventaja en Guadalajara a diferencia de cualquier otra sede, porque Jalisco es la capital cultural de México, de las tradiciones de lo que conocemos como la mexicanidad. Tenemos una oferta increíble, oferta de turismo, oferta cultural culinaria. La misma ciudad es muy viva, muy entretenida, con muchos beneficios, con mucha diversión y con mucha cultura. Creo que ahí ahí tenemos una gran oportunidad que hay que aprovecharla.

No creo que todas las sedes del mundial tengan una oferta como la de nosotros. Tenemos que ser capaces de saber cómo ofrecerlo y cómo aprovechar también para preparar todo; he tenido pláticas con gente de varias industrias que se están preparando para aprovechar el Mundial, desde tequileras, aspectos del arte y la cultura en la ciudad, turismo, las agencias están trabajando muy fuerte.

—¿El estadio está casi listo, vemos los trabajos que se hacen?

—Es un estadio con todas las comodidades y la tecnología, invertimos muy importantemente en el tema de conectividad. Entonces, te puedo decir con mucho gusto que el estadio Akron, el estadio Chivas, es el mejor conectado de todo el país y de los mejores de Latinoamérica. Invertimos también en la cancha, que es lo más importante en un estadio. La experiencia del jugador en el estadio tiene que ser buena para que haya un buen futbol. La cancha es el templo del estadio. Es el piso sagrado del estadio y pues es donde la mayor cantidad de inversión se está haciendo, entonces va a ser también muy importante.

—Y tendrán un partido de la Selección Mexicana.

—Es increíble porque ya con ese partido, lo único que le falta a este estadio, aparte de un Mundial, es un partido oficial de la Selección Mayor. Ya ha tenido prácticamente todo, campeonatos de la Liga Nacional, campeonatos internacionales, todos los certámenes que se pueden disputar; con el partido de la selección acá, se cumple que el estadio tendría todas las estrellitas de lo que se necesita para ser un estadio histórico.

Chivas, identidad

—¿Qué piensas cuando escuchas las críticas? 

— Lo que tenemos en Chivas no lo tiene muchos equipos y eso nos hace ser únicos ante una industria que está cada vez más globalizada. Muchos equipos en el mundo matarían o invertirían muchísimo dinero, si lo pudieran comprar, en la tradición y el honor que tiene Chivas en el futbol. Lo que hacemos, lo hacemos solamente con jugadores nacionales. Para mí quitar eso es quitarle una parte esencial del equipo. No lo hace más fácil, lo hace más difícil y podría parecer una excusa, pero no lo es. Es una realidad. A Chivas le cuesta más hacer lo que hace.

Le cuesta más conseguir jugadores, le cuesta más formar esos jugadores. Lo fácil sería simplemente quitarse ese reto de encima y convertirse en uno más. Esa dificultad hace que seamos mejores porque el mérito es doble. Lo fácil sería ir a comprar jugadores y formar una mini selección de jugadores internacionales, pero lo difícil es formar jugadores mexicanos que quieran ser campeones. Lo difícil es apoyar a los jugadores a pesar de sus circunstancias.

—¿Es difícil creer en el futbolista mexicano?

—Lo difícil es creer en los mexicanos cuando nadie cree que podemos ser exitosos, que necesitamos de extranjeros para ser exitosos. Por todas esas razones pienso que lo que tenemos en Chivas nos hace ser doble ganadores.

Como dicen coloquialmente, la burra anda con carga y pues tenemos una carga muy grande, pero eso nos hace ser mejores. Además lo hacemos con mucho honor y con mucho orgullo. No por interés ni por satisfacer a nadie más que a los que aman al equipo y saben lo importante que es que Chivas siga apoyando al talento mexicano. Y yo te diría que hoy en día todavía con mucha más razón.

Cuando la gente me pregunta o pienso que las críticas dicen que hoy en día debería ser el momento donde más nos deberíamos cuestionar esto, digo que es todo lo contrario. Que hoy en día se requiere todavía mucho más que Chivas siga apoyando al talento mexicano.

—Entiendo cuando me dices que es más difícil tener jugadores mexicanos hechos porque los venden más caros, pero ¿la cantera?

—No es porque no lo vendan más caros, que pasa también. He escuchado locuras. A veces el doble, el triple, el cuádruple, o sea, hay veces que nos lo venden 10 veces más caro de lo que realmente vale en el mercado, para que te des una idea. Es absurdo. No es por eso que se dificulta o no solamente por eso, sino porque la realidad es que cada vez hay menos jugadores mexicanos profesionales. El hecho de que los demás equipos cada vez tengan más extranjeros significa que le están quitando espacios a los jugadores nacionales.

¿Por qué es más difícil formar? Porque formar toma más tiempo. Inculcarle o formar a un jugador el amor por la camiseta es más difícil siempre. Porque requiere de compromiso, requiere responsabilidad, requiere de creer en los jugadores.

—Entiendo esto en el equipo, pero en otras áreas has contratado gente del extranjero.

—Una cosa es que tengamos la tradición de tener solamente jugadores mexicanos, pero otra cosa es que estamos en busca de lo mejor del mundo. Somos un club multinacional en ese sentido. O sea, hay gente de todo el mundo trabajando. El espíritu es cómo buscamos lo mejor de lo mejor, en la industria del deporte hay países que son líderes en la formación, en la tecnología del deporte y lo que he tratado es encontrar dónde están esos éxitos.

Esto es un poco presumir, a donde va Chivas siempre tenemos acceso y alcance a prácticamente cualquier persona del mundo del futbol. A Chivas siempre nos reciben, siempre saben quién es Chivas en todo el mundo. Somos un equipo que goza de un prestigio a nivel mundial y eso nos abre muchas puertas. En el futbol élite saben quién es Chivas y por eso también ha venido gente porque saben la importancia de Chivas. Si no tuviéramos eso sería muy difícil atraer talento.

—¿Qué tan difícil es que se entienda esto?

—Lo más. Es entendible porque prefiero que hablen las acciones, los resultados, a estar en campaña constantemente, tratando de convencer a todo mundo que lo que estamos haciendo es lo más importante. Creo que donde más podemos hablar es en la cancha. Quizá me ha faltado a mí comunicarlo más, pero es que en realidad yo me propuse que quería ser un presidente para Chivas que actuara más de lo que hablara. Estoy seguro que los resultados van a venir en todo lo que nos propongamos, quizá unos más rápidos, ya lo estamos logrando y quizá otros en otro momento. De que estamos buscando siempre ser los mejores y estar en constante búsqueda de ser cada vez mejores y cada vez más ganadores, eso te puedo decir que no ha habido ni un solo día que lo hemos dejado de hacer.

—En ese sentido, ¿cómo te hace sentir ver a tu rival? En los últimos años, tres títulos y casi empatar ese récord que tienen ustedes…

—Tetracampeón solamente hay uno y es Chivas.

Entiendo que a lo mejor la pasión nos hace pensar que hay que comparar.  Hay equipos que necesitan compararse para entonces definirse. Creo que Chivas no necesita compararse con nadie más, porque como Chivas no hay ningún otro. Lo que evoca Chivas, lo que el verdadero aficionado de Chivas siente y por las razones de la por qué le va a Chivas, porque su papá le iba a Chivas, porque su abuelo le iba a Chivas, porque de niño le pusieron esa camisa y lo que se siente cuando amas a Chivas no se compara con ningún otro equipo mexicano, sin importar los campeonatos que tenga.

—¿Qué sueño te falta por cumplir en Chivas?

—Sueño con el próximo campeonato de Chivas. Lo merecemos, hemos trabajado muy duro y vamos a seguir trabajando para merecerlo todavía mucho más, visualizo muchísimo el siguiente campeonato de Chivas. Para mí sería uno de los mayores logros de mi vida lograr un campeonato con Chivas.

Sueño con ese y el que sigue y el que sigue, obviamente, pero éste primero; mi primer campeonato en mi gestión y con mi equipo de trabajo. Con el sudor, la sangre y con las lágrimas que se han derramado estos años. Lo difícil que ha sido para nosotros levantar al equipo después de que estuvo cerca del descenso, de llevarlo a mejores instancias. Ya haber disputado una final en esta etapa y pensar en ese campeonato es algo con lo que sueño todos los días. Te lo digo de corazón.

Lo más difícil es ganar después de ganar. Entonces, una vez que ganas un campeonato, pues tienes que ponerte una meta más grande todavía y es ganar un siguiente campeonato y un siguiente. Y para mí ser parte de un campeonísimo, pues es un sueño muy difícil de lograr, pero es algo que también me motiva y me apasiona.

Imaginar un nuevo campeonísimo de Chivas, porque sé lo que significó el campeonísimo de Chivas en su momento para Chivas y lo que sigue implicando para la tradición del equipo más querido de México y si podemos lograrlo, obviamente es cómo asegurar otros 100 años más de éxito para Chivas.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.